La proliferación de drones ha motivado la puesta en marcha por la Policía Nacional de un sistema de vigilancia sobre estos vehículos aéreos no tripulados. En los últimos dos meses ha detectado 545 vuelos de 195 aparatos en el cielo de Madrid, ciudad pionera en Europa en este nuevo método de seguridad.

El inspector del área de Telecomunicación José Luis Boto, ha explicado que este sistema de inteligencia artificial informa con precisión mediante señales luminosas y acústicas del lugar, la altura y el modelo de los vuelos en activo.

De esta forma, los agentes reciben una alerta en la que se indica el emplazamiento del dron operativo por medio de antenas de radiofrecuencia, además de un historial de vuelos que facilita la identificación de las aeronaves ya registradas.

Boto ha puesto como ejemplo un dron que sobrevoló el Palacio Real y la catedral de la Almudena, algo "totalmente prohibido" en Madrid, que tiene restringido el espacio aéreo al tratarse de una zona aeroportuaria.

Por ello, con un peso que varía en torno a un kilo y con capacidad de alcanzar entre 200 y 500 metros de altura -en Madrid la máxima es 120-, estos vehículos tienen la capacidad de provocar graves daños en un impacto.

"Los drones no son un juguete, aunque se vendan en jugueterías", ha advertido Boto, antes de hacer hincapié en la amenaza que suponen para los helicópteros de las fuerzas de seguridad o de los servicios de emergencias.

Porque un accidente de un dron puede causar la muerte de una persona en función de la gravedad del impacto. Y ha recalcado el peligro que conlleva aproximarse a un dron en funcionamiento, debido al riesgo de corte con las hélices.

Durante este periodo de pruebas, la Policía Nacional ha registrado 30 vuelos por encima de los 200 metros y uno que alcanzó 450.

En el caso de los vuelos ilegales, los agentes evalúan el tipo de sanción dependiendo precisamente del peligro ocasionado en el vuelo.

Las sanciones pueden alcanzar los 90.000 euros o la incautación del aparato, según la normativa de Seguridad Ciudadana y de Navegación Aérea, para los controladores que no hayan aportado la documentación necesaria o no cumplan con los requisitos, disponibles en la página web drones.enaire.es.

De considerarse ilegal la actividad, la Policía procedería a neutralizar el dron mediante la inhibición de la señal de la aeronave, que en ese momento regresaría al lugar de donde partió.

No es necesario que el mando de control policial se encuentre en el mismo lugar que el piloto del dron. Un controlador puede neutralizar el aparato con un teléfono móvil o una tableta a distancia. También puede localizar a su piloto, aun en espacios como terrazas de hotel, balcones de domicilios o interiores de establecimientos.

Respecto a los usuarios, los particulares representan la mayor parte de los casos detectados, principalmente con fines recreativos.

Boto ha precisado que las condiciones de vuelo para otros usuarios, como las empresas, son mayores y las multas superan el millón de euros.

La Policía Nacional estudia ampliar este sistema a otras ciudades, si bien ya ha sido experimentado por la Policía Foral de Navarra durante los últimos Sanfermines o por los Mossos d'Esquadra en Barcelona.

Además, en el dispositivo de seguridad de la final de la Liga de Campeones celebrada el 28 de mayo en la capital, se incluyó por primera vez un dron dentro del operativo de un evento considerado de alto riesgo que sobrevoló las inmediaciones del estadio Wanda Metropolitano.