La pandemia ha producido un cambio profundo en la sociedad actual que ha impactado en nuestra forma de vivir, trabajar y viajarUna nueva generación de compradores por debajo de los 50 años emerge con fuerza y exige al mercado nuevas soluciones al calor de la transformación digital que se ha colado de forma transversal en nuestro día a día.

Hablamos de personas con modelos de vida flexibles, como se puede constatar, por ejemplo, el auge de los nuevos modelos híbridos de trabajo donde se compagina la presencialidad con las tareas en remoto de los equipos.

El sector inmobiliario y, en concreto, el mercado de la segunda vivienda, no ha escapado a esta realidad y ha captado la atención de esta nueva generación de compradores.

Sin embargo, un 75% de los posibles propietarios no pueden afrontar la compra de vivienda debido a las múltiples barreras que imposibilitan su adquisición: los precios, los costes de mantenimiento, la cantidad de trámites burocráticos o el riesgo de tener una vivienda desocupada prácticamente once de los 12 meses al año.

Solo en el sur de Europa hay 18 millones de viviendas que se usan tan solo un 15% del tiempo, y millones de europeos interesados en disponer de una vivienda para unos meses en el sur de Europa.

El equipo humano de Vivla lo conforman once personas con todo tipo de perfiles tecnológicos.

Para cubrir esta necesidad del mercado nació Vivla, la startup de propiedad flexible que facilita la compra fraccionada de una segunda vivienda. La proptech se ha posicionado a la vanguardia del sector en Europa tras cerrar una ronda de financiación de 26 millones de euros.

La operación está liderada por Samaipata y cuenta con reconocidos inversores como el fondo americano FJ Labs, Extension Fund, Fasanara, el futbolista e inversor César Azpilicueta, junto a algunos de los emprendedores españoles más prestigiosos.

Sus tres fundadores Iván Rodríguez, Carlos Floria y Carlos Emilio Gómez son emprendedores con una dilatada trayectoria en el mundo tecnológico. Iván Rodríguez cofundó Parclick, que fue vendida al grupo italiano FAAC en 2019. Carlos Floria lideró el fondo de deuda de Inveready durante años para luego fundar su propia startup, Gazella.

Por su parte Carlos Emilio Gómez, después de una larga carrera en Google, cofundó 7r, un corporate venture builder español que ha participado en la fundación de Vivla y con el cual previamente fundó otras tres startups proptech junto con grandes compañías inmobiliarias como Savills Aguirre Newman, Sareb y Pryconsa. Concretamente dos de ellas fueron vendidas en 2021.

Varios propietarios durante el año

La tecnología de Vivla permite ese anhelado "acceso a disfrutar de una segunda vivienda y permite la compra fraccionada del inmueble". Al mismo tiempo, desarrolla "un modelo inmobiliario y turístico más sostenible: menos casas vacías, ya que una misma casa (segunda residencia) la comparten varios propietarios y le dan uso durante distintas épocas del año", afirma a D+I Carlos Emilio Gómez, uno de los tres fundadores.

"Hemos resuelto el tema de las reservas para que sea equitativo y eficiente entre los distintos propietarios", añade. Su diferenciación respecto a otras soluciones en el mercado se constata en su equipo con décadas de experiencia en tecnología y mercado inmobiliario y los mejores partners inmobiliarios en España.

También destaca por su "modelo de venta muy cercano, humano y personalizado" que, cuenta, además, con "una comunidad de propietarios que comparte los mismos valores: innovación, sostenibilidad, flexibilidad, etc", asegura Gómez.

 Además, Vivla ha desarrollado un modelo legal propio y único con Garrigues, cuenta con un acuerdo de financiación con Fasanara y un acuerdo operativo con diez inmobiliarias en España. 

Nuevas operaciones en Canarias, Costa Brava y Costa Blanca

Vivla combina "la atención exclusiva y personal de una agencia inmobiliaria boutique, con servicios de hotel 5 estrellas". 

Las reservas son gestionadas mediante un algoritmo que permite la distribución equitativa entre los propietarios para garantizar semanas de calidad en temporada alta, media y baja.

Vivla actualmente trabaja en un modelo bajo invitación y ya ha lanzado su actividad en Madrid, Marbella, Sotogrande, Ibiza y Mallorca. En los próximos meses abrirá operaciones en Canarias, Costa Brava y Costa Blanca, así como en destinos rurales y de montaña.

 

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