Realizar una gestión eficiente del agua es una de las necesidades de la sociedad actual, sometida a los efectos del cambio climático e inmersa en un escenario de continuo crecimiento de la población mundial que tensionará en los próximos años el abastecimiento de los recursos naturales.

La tecnología desarrollada por la startup valenciana Fibsen se convierte en un aliado en este propósito gracias a su sistema de monitorización correctivo y predictivo, a bajo coste y consumo energético, desarrollando técnicas avanzadas de sensado de fibra óptica.

La iniciativa ya ha tenido el reconocimiento de Europa ya que la empresa es una de las tres compañías ganadoras de la edición de 'Water Scarcity' de este año que busca soluciones innovadoras frente a la escasez de agua en el sur de Europa.

La iniciativa está coordinada por EIT Food, con la participación de EIT Climate-KIC, EIT Digital y EIT Manufacturing, junto con otros socios como Athena Research y Biozaul. Se da la circunstancia de que las tres ganadoras de este año han sido startups españolas de un total de 20 empresas europeas que concurrían a la convocatoria.

Proyecto en Grecia

En concreto, Fibsen fue la startup ganadora en la competición relacionada con el abastecimiento de agua. Sus sensores inteligentes de fibra óptica para monitorear la gestión del agua en tiempo real se llevaron el beneplácito del jurado.

Su desarrollo fue considerado óptimo por la Compañía Municipal de Suministro de Agua y Alcantarillado de Pylaia (DEYAPH), en Grecia. Este organismo perteneciente al sector público dará el espacio a la empresa para probar y adaptar sus soluciones.

"El proyecto consiste en la instalación de nuestro sistema de monitorización en tiempo real y de análisis preventivo de fugas de agua, presión y temperatura en la red municipal de abastecimiento de agua en la ciudad griega de Pylaia-Chortiatis. Y donde todos los datos recopilados se visualizan en un panel de control simple e intuitivo", explica a D+I Javier Sanz, CEO y fundador de Fibsen.

Aquí en España, la empresa inició hace unos meses la instalación de su piloto de detección de fugas y seguridad en la red de abastecimiento de agua en alta del área metropolitana de Valencia.

Lo cierto es que 2021 será un año muy positivo e ilusionante para la compañía que compensa el esfuerzo realizado desde 2016 por su fundador cuando "durante mis prácticas en la empresa EMIMET detecté las carencias de los sistemas actuales de fugas de agua, ya que las pérdidas de agua todavía suponen una media de un 30% sobre el total suministrado", relata.

Apoyo de la UPV y Global Omnium

"Con esta idea realicé mi proyecto final de máster en la Universitat Politècnica de València (UPV) con colaboración de Global Omnium. Actualmente en el proyecto de Fibsen estamos tres jóvenes investigadores procedentes de la UPV y estamos ampliando plantilla", matiza Javier Sanz.

De esta forma, Fibsen gana músculo para desarrollar nuevas soluciones innovadoras en el campo del sector del agua, al tiempo que está realizando las primeras instalaciones con excelentes resultados.

"Además, hemos obtenido financiación del AVI para un proyecto de I+D de 3 años (nombre OPTIFIB), en consorcio con la UPV y Global Omnium, en el que se desarrollarán innovadores soluciones para ampliar nuestra gama de servicios", incide el fundador de la startup valenciana.

La clave de esta evolución empresarial hay que buscarla en la tecnología que desarrolla Fibsen basada en el método de retrodispersión (backscattering method) que permite analizar los cambios de pulsos de luz que viajan por el núcleo del cable de fibra óptica.

Transformación digital del sector del agua

"Y se relacionan, estos cambios, por el fenómeno que los causa, temperatura, deformación, etc. Con ello conseguimos crear sensores distribuidos o cuasi-distribuidos a lo largo del cable de fibra óptica", indica el CEO.

Este sistema, basado en la fibra óptica, pretende obtener una solución sostenible de transformación digital del sector del agua mediante la sustitución de las actividades de prevención y detección de eventos (pérdidas de agua, análisis de calidad del agua o de presiones, entre otros) que, actualmente, son de carácter prácticamente manual.

La propuesta de Fibsen facilita un salto cualitativo a un control de la red en tiempo real y en remoto por medio de un panel de control intuitivo y visual.

Con ello, se pretende mejorar la calidad de vida de la ciudadanía mediante un modelo de gestión de agua sostenible, saludable y equitativo, lo que minimiza los cortes de agua por roturas y aumenta la garantía de servicio al tiempo que reduce las emisiones de CO2 por gasto energético o de desplazamiento del personal de mantenimiento.

De esta forma, 2021 se cerrará con las primeras instalaciones de sus productos desarrollados de fugas de agua y seguridad. En 2022 Fibsen prevé que "los excelentes resultados obtenidos con estas primeras instalaciones nos hagan crecer exponencialmente las ventas y poder formar un equipo más amplio e invertir en más soluciones de I+D".

 

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