Finiquitado 2022, ¿qué debe esperar el ecosistema emprendedor en los próximos meses? ¿Qué sectores parten con una ventaja en esta coyuntura de mayor riesgo y amenaza de recesión global? ¿Hasta cuándo durará el llamado 'invierno inversor?

Empezando por lo último, el 'cambio de armario' en las empresas emergentes tendrá que esperar más allá del primer trimestre; la ropa de abrigo continuará siendo necesaria... Así lo atestiguan los expertos consultados por D+I.

En las siguientes líneas trataremos de despejar estas cuestiones de la mano de actores protagonistas del ecosistema emprendedor español como TheVenturyCity, SpainNAB y BlueBull Partners, cuya labor con empresas e inversores se convierte en la mejor herramienta para diseñar el boceto de lo que está por venir.

El último año ha dejado tras de sí un relato de luces y sombras en el terreno de la inversión con, en ocasiones, mensajes que pueden llegar a ser contradictorios para el lector.

Las startups saben que levantar ronda ha sido más complicado que en los últimos años, e incluso, una parte de ellas ha visto directamente malogrado su plan estratégico de crecimiento, diseñado en medio de la euforia que supuso 2021 para el venture capital y el private equity.

[2022 se cerró con récord de inversión del capital privado en España con más de 8.700 millones de euros]

Y es que difícilmente los planes diseñados durante 2021 para ejecutarse en 2022 se han podido cumplir en buena parte de las empresas emergentes.

En más ocasiones de las deseadas, nada ha salido como se esperaba. Que se lo digan si no a las startups que han tenido que acabar directamente su aventura en un concurso de emprendedores ante la imposibilidad de reestructurar su deuda -por cierto, habrá que estar muy atentos a la próxima primavera cuando vencen la mayoría de los créditos ICO concedidos a las pymes por la covid-.

La nueva era del 'healthy growth'

En la -nueva- era de la contención y la cautela, un modelo de negocio no se cambia de la noche a la mañana y, cuando el inversor ha exigido métricas basadas en la rentabilidad y el healthy growth, no todo el mundo ha podido dar un giro de timón -de 180 grados en ocasiones- a tiempo.

De esta forma, se ha despedido un 2022 de dificultades financieras para una parte de las startups en el que, sin embargo, el capital privado ha vuelto a revalidar cifras de récord.

El capital privado ha registrado un 2022 de récord en España pese al entorno de enfriamiento inversor.

En concreto, según el último informe de SpainCap, 8.700 millones de euros, en concreto, elprivate equity alcanzó los 7.257 millones en 190 inversiones, con un volumen tan solo superado en 2019.

Por su parte el venture capital también finaliza como el segundo mejor ejercicio histórico, tanto en volumen (1.478,5 millones) como en número de operaciones (745), comparado con 2021 (2.108 millones en 773 inversiones), tal y como ya informamos en D+I el día de la presentación de resultados por parte de la asociación.

[La inversión en startups españolas cae un 20% en 2022 pese a crecer un 3% el número de operaciones (elespanol.com)]

Atendiendo a otros parámetros de la inversión, destaca también el informe dado a conocer esta semana por la Fundación Innovación Bankinter donde se constata el enfriamiento de la inversión y algunos datos reveladores del momento que se atraviesa.

"Las fases más tempranas crecen ligeramente y aumenta la inversión en Serie C, mientras disminuye la inversión levemente en Serie B y muy significativamente en fase Growth. A pesar del descenso, se mantiene números muy superiores a los años previos a 2021", especifica el citado informe.

¿Una o dos realidades contrapuestas?

¿Cómo se explica estas dos realidades: dificultad para financiarse de una parte de las startups y récord en inversión? En el fondo, se trata de una sola. La coyuntura de los últimos años favoreció la creación de numerosos fondos que están obligados a invertir ese capital, lo que refuerza el mensaje que viene enviando el ecosistema: hay capital para los buenos proyectos. Eso no cambiará en 2023.

Antes o después, ese dinero ha de llegar a los proyectos pero, a tenor de los análisis que realizan los expertos, el ecosistema afronta una primera mitad del año con el freno echado.

Andrés Dancausa, 'general partner' en TheVentureCity.

"No creo que esta situación de wait and see se pueda aguantar mucho tiempo. Se está imponiendo el healthy growth, en lugar de la frase que hemos utilizado en los últimos años: growth always wins. Ahora, ese crecimiento sano es el que gana, y creo que es la mejor explicación de la situación que estamos viviendo".

Así lo explica Andrés Dancausa, general partner en The Venture City, fondo de capital riesgo para startups en fase inicial con oficinas en España, Latinoamérica y Estados Unidos.

"Siempre se habla de levantar capital pero, en esta coyuntura, es más importante levantar talento. Igual que en los últimos años había un entorno muy raro para levantar capital -donde se primaba el crecimiento y no la rentabilidad y el cliente-, también lo había para captar talento. Ahora se pone el foco en una buena idea, un buen producto y el buen equipo que soy capaz de retener".

El responsable de TheVentureCity señala otra tendencia destacada: "muchos emprendedores están empezando a mirar al exterior, no me refiero solo a fuera de España sino de Europa, preocupados por la situación que hay en nuestro mercado. Siempre es positivo que haya más compañías compitiendo a nivel global".

Siempre se habla de levantar capital, pero en esta coyuntura es más importante levantar talento

Andrés Dancausa, 'general partner' TheVentureCity

La inversión de impacto emerge en medio de este escenario como una de las tendencias que seguirá teniendo gran tracción durante 2023. De hecho, SpainNAB, el consejo asesor de referencia de este tipo de inversión en España, afronta un año clave con grandes hitos en el calendario.

"Más allá de la inflación, la guerra de Ucrania y la pospandemia, que son temas coyunturales, la tendencia macroeconómica es que la sostenibilidad está imperando en el ámbito de la empresa, y también hay cada vez más entidades, quizá menos intensivas en tecnología pero de un alto impacto, que operan en ámbitos críticos como la España vaciada".

José Luis Ruiz de Munain, director general de SpainNAB.

Habla José Luis Ruiz de Munain, director general de SpainNAB. "La inversión de impacto está desconectada de los mercados financieros, es lo que está buscando el inversor, abstraerse de la volatilidad actual y poder invertir en proyectos más estables, más a largo plazo. No solo se va a mantener, sino que irá a más este año".

Y es que las nuevas métricas que están imperando en la actualidad dan 'alas' al capital más paciente que impera en la inversión de impacto. "Estos proyectos son a largo plazo, de capital paciente, donde hablamos de plazos de inversión y de exits más largos y donde, efectivamente, la motivación imperante no pasa por inyectar mucho capital, dar el pelotazo y salirse; aquí hablamos de otra cosa", explica a D+I Ruiz de Munain.

Un 2023 clave para la inversión de impacto

Esta visión menos cortoplacista está ganando peso en España y este año encuentra un caldo de cultivo óptimo para su eclosión de la mano de varios factores. Por una parte, el recientemente anunciado Fondo de Impacto Social de 400 millones de euros, del que todavía se desconocen los detalles, pero que representa un paso muy importante para este sector.

Por otra parte, España será el próximo otoño el epicentro internacional de la inversión de impacto en el marco del GSG Global Impact Summit, la cumbre anual de inversión de impacto, que acogerá Málaga los días 2 y 3 de octubre de 2023.

La inversión de impacto es lo que está buscando el inversor, abstraerse de la volatilidad y poder invertir en proyectos más estables a largo plazo

José Luis Ruiz de Munain, director general de SpainNAB

Líderes de todo el mundo del campo de las finanzas, la empresa, la política, la economía social y la filantropía abordarán cómo la innovación está convergiendo con los grandes cambios en los valores y la transparencia de impacto.

La inversión de impacto alcanzó de manera agregada en 2021 los 2.400 millones de euros en España, reflejando la buena salud del sector. Los datos de 2022 se conocerán en el transcurso de la cumbre de Málaga pero, según avanza el director general de SpainNAB reflejarán un incremento.

Deuda para completar las rondas

Por su parte, el nuevo escenario ha dado lugar a nuevas fórmulas de financiación que, hasta la fecha, no estaban contempladas por el grueso del ecosistema. Completar las rondas de financiación con deuda es una de ellas, y a este sistema ya han recurrido algunas de las últimas startups que acaban de anunciar la captación de fondos.

"Las compañías tienen que darse cuenta de que la deuda es una alternativa, no sólo válida sino necesaria, dentro de su abanico de alternativas para financiarse. Y de hecho, si un fundador lo que quiere es preservar el mayor porcentaje de su compañía a la vez que crece, la forma menos dilutiva de hacerlo es a través de la deuda".

Diego López Silva, 'head of Debt Advisory' en BlueBull.

Así de contundente se muestra Diego López Silva, 'head of Debt Advisory' en BlueBull, el banco de inversión tecnológico. "Con esta caída tan importante de valoraciones, es el momento de la deuda. Pero falta mucho por hacer, falta educación, saber que hay un tipo de proveedor de deuda distinto según el momento de la compañía", detalla a D+I.

"Parece que en la cabeza de las compañías siempre está la fecha de la siguiente ronda, y no necesariamente tiene que haberla. Recurrir a la deuda, puede hacer que ya no sea necesario. Cualquier ronda debería completarse con deuda para aumentar su capacidad de crecimiento y diluirse lo menos posible".

Cualquier ronda de inversión debería completarse con deuda para aumentar su capacidad de crecimiento y diluirse lo menos posible

Diego López Silva, 'head of Debt Advisory' BlueBull

En cuanto a los sectores mejor posicionados, los expertos coinciden en señalarlos. Por un lado, se sitúan las soluciones tecnológicas dirigidas a la gestión de recursos naturales. Y, por otro lado, aquellas que permiten un mayor y mejor uso de la tecnología como un medio para potenciar el sector financiero, entre otros. 

Destacan así el sector embedded finance -finanzas integradas-, cleantech y energytech, los proyectos que ponen el acento en los cuidados -dependencia, infancia, residencias de la tercera edad-, así como los que sitúan a la España vaciada en el centro -agrotech y agricultura regenerativa-.

'Embedded finance', 'cleantech' y 'energytech', los cuidados y los proyectos para la España 'vaciada' son, junto a la movilidad sostenible, las áreas mejor posicionadas

Completan el listado las propuestas relacionadas con la movilidad sostenible y el nacimiento de las nuevas smart cities con la emergencia climática como telón de fondo.

"Creo que ya hemos tocado fondo y ahora vamos a ir poco a poco a mejor, quizá los primeros meses hasta que se cubra el primer semestre no sea así, pero poco a poco vamos a ir viendo la luz, aunque en cualquier caso 2023 será un año de transición y de cautela", concluye el responsable de BlueBull.