Hemos venido escuchando en la arena política española durante las últimas semanas aquello de que "el aleteo de una mariposa en Murcia ha provocado un terremoto en Madrid". Pero, curiosamente, a la vista de los acontecimientos, el aleteo de esa misma mariposa no parece haber impactado con fuerza en el ecosistema innovador, digital y tecnológico de la región murciana.

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Podría decirse que el tren en el que viajan hacia el futuro miles de empresas con vocación tecnológica, startups o investigadores de cualquier disciplina sigue su traqueteo constante, ajeno a los vaivenes políticos del gobierno autonómico.

Todo parte, conviene recordar, de una moción de censura por la cual el PSOE y Ciudadanos -socio hasta ese momento del PP en la coalición de gobierno- habían planeado desalojar a los populares del ejecutivo regional.

Pero la moción de censura fracasó, entre otras cosas, debido a que tres diputados de la formación de Inés Arrimadas prefirieron mantener su apoyo a los populares de Fernando López Miras.

Se da la circunstancia de que esos tres diputados acusados de tránsfugas han acabado siendo 'ascendidos' a consejeros y, dos de ellos, pasan a ser los responsables de todo lo que tiene que ver con el emprendimiento, la innovación empresarial, la investigación o la ciencia.

Valle Miguélez sustituye a Ana Martínez Vidal como titular de la cartera de empresa e industria, mientras que Francisco Álvarez asume Empleo, Investigación y Universidades en sustitución de Miguel Motas.

Ni que decir tiene que el hecho de que tomaran posesión hace apenas unos días hace que haya sido materialmente imposible que su mano comience a notarse al frente de sus respectivos departamentos.

La actividad no para

Pero llama la atención que, un breve recorrido por la actualidad que han generado las propias consejerías -desde sus subdepartamentos más técnicos y no tan políticos- o incluso por las universidades o institutos tecnológicos, demuestra que la actividad en el sector del I+D+i no ha parado. Pese a todo.

En situaciones como esta es donde se demuestra que la acción política es importante a la hora de marcar agenda, cuantificar presupuestos o planificar estrategias... pero no es decisiva cuando vienen curvas.

Porque cuando vienen curvas, como ha sido el caso, las empresas, las startups o los investigadores siguen empujando, desarrollando sus proyectos o, desde el punto de vista de la administración, activando líneas de ayudas.

Así, como curiosidad, podemos resaltar cómo, mientras la región se debatía entre una balanza que siguiera decantada a la derecha o un cambio de peso hacia la izquierda, el Instituto Tecnológico de Murcia presentaba el IV Barómetro Industrial del COGITI-Cátedra Internacional COGITI de Ingeniería y Política Industrial (UCAM) correspondiente al 2020.

Barómetro en el ITM

Entre otras reflexiones sobre el futuro de la economía y la industria regional en la era postcovid, la encuesta arrojaba varios datos a tener en cuenta. 

Más del 90% de los ingenieros encuestados consideran necesario que la administración ponga en marcha un plan de transformación industrial, para que las empresas puedan adaptarse a las nuevas necesidades productivas que surjan en la sociedad. 

En este sentido, la mayoría de los encuestados (65,03%) considera trascendental la modernización y mejora de la competitividad del tejido industrial, incluyendo la ética y la deontología profesional en los algoritmos que rigen la Inteligencia Artificial.

Estos porcentajes hablan de ciertas necesidades de un sector con un peso específico importante en la economía. El gobierno regional, sea cual sea su color político, está casi obligado a atender esas necesidades.

La administración tampoco para: cursos TIC

En este sentido, se vuelve a demostrar que pese al ya famoso aleteo de la mariposa murciana, la administración es capaz de seguir respondiendo. 

Con el traspaso de poderes aún caliente -y nunca mejor dicho- en algunas consejerías clave, la Consejería de Presidencia y Hacienda de Javier Celdrán ha impulsado un total de 23 cursos centrados en las TIC, la ofimática y la programación, de cara a adaptar los perfiles profesionales de los ciudadanos a competencias digitales cada vez más requeridas tras la pandemia.

Esta formación se encuentra activa en el portal Formacarm.es, desarrollado por la citada consejería a través de la Fundación Integra. 

Unos ciudadanos jóvenes o una masa de desempleados cada vez mejor formados en tecnología y competencias digitales supone una mejora sustancial de la competitividad de la región. De ahí la importancia de que este tipo de programas no varíen ni un ápice su planificación, pase lo que pase en la arena política.

El IMIDA: investigación 'agro' ajena a la política

Y, a continuación, otra prueba. Cuatro días antes del debate de la moción de censura que acabaría fracasando, la política no era tal vez el tema que más preocupaba en el Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Alimentario (IMIDA).

Allí, ese día, lo importante fue la presentación de un dispositivo de degradación mediante ozono cuya finalidad es descontaminar los suelos agrícolas, especialmente de las parcelas de agricultura intensiva, de residuos fitosanitarios acumulados a lo largo del tiempo, sin generar otro residuo que deba ser gestionado y sin dañar los cultivos ni la biodiversidad del terreno. 

Lo que más importaba, como casi todos los días, era la agricultura y la investigación de métodos disruptores para hacerla más sostenible.

Este proyecto en concreto, el nuevo dispositivo, permite in situ la desinfección de los suelos en condiciones reales de explotación, tanto en interior como en exterior, mediante la aplicación de un novedoso tratamiento en dos fases.

La primera fase, realizada sobre suelo desnudo, consiste en aplicación de ozono junto a la técnica de solarización. Esta fase se complementa con una segunda, realizada sobre cultivo, consistente en el suministro de ozono disuelto en el agua de riego.

El programa se prolongará hasta el 30 de junio de 2022 y cuenta con un presupuesto total de 2,2 millones de euros, de los que el 60 por ciento (algo más de 1,3 millones) está cofinanciado por el Programa Life de la Unión Europea.

Los presupuestos de 2021

Y eso es lo importante, que los plazos se cumplan y el dinero esté disponible. Gobierne quien gobierne.

Pero, pese a estos ejemplos, no conviene eximir de ninguna responsabilidad a los nuevos consejeros. Además de trabajar para intentar librarse del sambenito político de ser considerados tránsfugas, deben ponerse manos a la obra en sus departamentos.

Quizá su primer signo de influencia será la confección de los presupuestos. Hay quien habla de que las cuentas de 2021 estaban casi cerradas antes de la tormenta política. ¿Se mantendrán? ¿Cambiarán? ¿Los nuevos consejeros querrán dejar su impronta y aumentar las partidas dedicadas a innovación, investigación o emprendimiento?

Son preguntas que, de momento, no tienen respuesta pero que el tiempo pronto aclarará.