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Las claves

La huelga indefinida en Airbus se mantiene. Empresa y sindicatos no lograron ayer cerrar un acuerdo tras una maratoniana sesión de negociación, que concluyó pasadas las 23,00 con un acta de aplazamiento. Se han emplazado a volver a hablar el martes 1 de septiembre.

El paro vigente afecta a las plantas de Getafe, Sevilla, Albacete e Illescas (Cádiz iba a empezar el 1 de septiembre). Hasta el próximo martes, las partes se comprometen en virtud del acta de la reunión a "realizar gestiones tendentes a resolver el conflicto existente". Los trabajadores votan el lunes si levantan los paros.

Se negocia ya con la perspectiva de que si no hay acuerdo pronto se puede llegar a la ruptura de las conversaciones, según apuntaban fuentes sindicales.

La situación, argumentan, ha llegado en los últimos días a un punto cercano al bloqueo: la empresa ha aceptado negociar todos los puntos de la papeleta de huelga y ha hecho una propuesta, pero exigiendo que se levantase la huelga para seguir hablando.

Pero los sindicatos UGT, CGT y UTIL consideran la propuesta insuficiente e inconcreta, y se niegan a levantar los paros indefinidos que tienen las fábricas sin actividad desde el día 25 de este mes, después de 23 días sin trabajar en julio.

“Queremos un documento en el que la empresa ponga por escrito claramente lo que ofrece para que la plantilla decida, que no haya lugar a la interpretación”, reclamaban desde UGT.

Oferta de la empresa

En su última oferta, la dirección vincula los salarios al IPC real, sumando una recuperación del poder adquisitivo del 7,6% a lo largo de un periodo de cinco años con vigencia ampliada hasta el año 2030, informa Europa Press.

La oferta económica de la dirección se completa con el compromiso de destinar un 0,5% adicional para las revisiones salariales individuales (RSI) y otro 0,5% específico para cubrir el capítulo de promociones profesionales internas.

Para compensar el diferendo económico conocido como "Efecto Abril", la empresa contempla la realización de un pago único y excepcional de 2.000 euros netos por empleado, que se abonará en la nómina de enero de 2027.

Además, mantiene dos días semanales de teletrabajo, y se abre a retira el sistema Bradford para las bajas laborales. Ha retirado los recursos planteados en vía judicial sobre este tema.

En cuanto al régimen de descanso anual, la dirección rectifica su planteamiento inicial y acepta conservar el modelo de vacaciones previo, fijando 2 semanas de vacaciones obligatorias y 2 semanas flexibles, cuyo calendario específico se acordará de manera individual con cada responsable.

La empresa procesará la devolución de los descuentos efectuados en la nómina en un plazo máximo de dos meses tras la ratificación del acuerdo y creará un grupo de trabajo paritario para pactar un nuevo sistema de prevención.

En el área de beneficios sociales, la compañía reducirá el precio del menú de comedor de 5 euros a 3,5 euros a partir del próximo 1 de octubre, comprometiéndose a revisar las tarifas anualmente para mantener el precio más ventajoso y garantizar la viabilidad del servicio.

En lo relativo al transporte colectivo, se mantendrán las rutas y el sistema actual sin modificaciones, mientras que los Comités de Movilidad analizarán los ajustes puntuales que resulten necesarios y las coberturas para los periodos estivales de agosto.

Asimismo, la dirección evaluará e identificará los puestos de trabajo que técnicamente permitan la flexibilidad voluntaria de entrada y salida, aclarando que esta medida no será aplicable al personal ligado directamente a las cadenas de producción para no alterar los compromisos industriales.

Para el personal adscrito al Proyecto Bromo que pase a la nueva Joint Venture, la empresa garantiza que las condiciones del Convenio Colectivo local seguirán vigentes desde el primer día hasta que se negocie un nuevo convenio en la entidad resultante, manteniendo la antigüedad sin periodo de prueba y el acceso al empleo interno de Airbus.

En el caso de las plantas de Cádiz, la dirección creará un comité específico antes del 1 de noviembre de 2026 con el fin de estudiar detalladamente los acuerdos operativos y planificar las necesidades futuras de carga de trabajo e inversión en la provincia.

De forma paralela, entre 2026 y 2027 se llevará a cabo una revisión integral del catálogo de puestos y la política salarial para mejorar la progresión en la carrera técnica, los esquemas de retribución variable y las categorías LMA, iniciándose las negociaciones antes del cierre de 2026.

Tras el periodo estival, la empresa pondrá en marcha la próxima semana el denominado Proyecto Fénix, una iniciativa orientada a reconstruir la confianza mutua, atender las inquietudes de los trabajadores y fomentar un cambio cultural en la relación entre la dirección y la plantilla.

Durante los próximos días, Airbus abrirá canales de comunicación directa mediante la difusión de un documento detallado de preguntas y respuestas y la celebración de sesiones de puertas abiertas en formato presencial y virtual para resolver las dudas de los empleados.

La empresa ha condicionado formalmente la aplicación del su propuesta a la desconvocatoria o suspensión inmediata de la huelga por parte de las organizaciones sindicales.

El martes Airbus puso sobre la mesa una medida de presión: con la huelga, las plantas españolas podrían perder parte de la carga de trabajo actual y quedar fuera del reparto de futuros contratos.

Además, la dirección suspendió las contrataciones previstas, según expuso a los sindicatos en el SIMA del martes la directora de Recursos Humanos de la compañía, Carmen Maja Rex.

Los sindicatos plantean una subida salarial del 12% este año, a la que suman otra del IPC más el 1,5% este año y el próximo. Además reclaman compensación de 7.500 euros en una paga para que no haya impacto por la huelga para los trabajadores.

La compañía considera crítico que la huelga acabe ya, ante una situación que afecta al cumplimiento de sus compromisos globales.

“Alcanzar un acuerdo de inmediato en los próximos días es crítico para todos nosotros, para nuestros clientes y para nuestro proyecto común en España", advertía la empresa el martes.

El ministro español de Industria, Jordi Hereu, dijo el miércoles que espera no tener que intervenir en el conflicto laboral y pidió la responsabilidad de todos porque se trata de una empresa estratégica de España.