La minera australiana Osmond Resources anuncia una cotización secundaria en la Bolsa de Madrid para su proyecto Orión para ser el primer productor de monacita con tierras raras de la UE desde Jaén.
El inicio de operaciones bursátiles en España se ha planificado para el último trimestre del año. La cotización principal se mantendrá en Sidney (Australia).
De esta forma la compañía da un paso más para financiar sus operaciones en España, centradas en la zona norte de la provincia de Jaén.
"Nos mantenemos en el camino para convertirnos en el primer productor de la UE de monacita portadora de tierras raras, minerales de titanio y minerales de circonio", ha dicho el CEO, Anthony Hall.
A mediados de julio la compañía prevé tener resultados de los últimos sondeos realizados. Antes de octubre dispondrá además de la estimación inicial del recurso mineral disponible y un estudio de alcance.
En septiembre y octubre, una vez finalizada la época de máximo riesgo de incendios, comenzará además el segundo programa de sondeos con trece nuevos pozos.
La actualización final de la estimación de recursos concluirá en diciembre. La minera utilizará estos datos geológicos para redactar un estudio final de proyecto que estará listo a principios de 2027.
Son hitos con los que Osmond pretende animar a inversores españoles a participar en el Proyecto Orión de minerales críticos.
Los terrenos de la investigación abarcan los municipios jienenses de Aldeaquemada, Santisteban del Puerto, Castellar y Montizón.
Ya están confirmados hallazgos relevantes de monacita con elementos de tierras raras, circón y rutilo-ilmenita en una zona, hasta el momento, de alta ley de 11,47 kilómetros.
Esos minerales se usan para fabricar imanes permanentes, baterías y componentes tecnológicos, claves para la transición energética en Europa.
Dos terceras partes de las tierras raras están ahora controladas por China, por lo que Orión tiene relevancia en la soberanía estratégica en la UE.
La minera australiana tiene ya una alianza con la española Técnicas Reunidas, que tendrá redactado el estudio de prefactibilidad de la planta de tratamiento antes de octubre.
La construcción del complejo industrial requerirá una inversión de entre 200 y 300 millones de euros para procesar dos millones de toneladas anuales de material bruto en su fase inicial.
La planta aplicará tecnología propia patentada. El diseño modular de la infraestructura facilitará el crecimiento de la capacidad según las necesidades del mercado.
El equipo humano de la filial española trabaja entre las oficinas de Madrid y la provincia de Jaén. La plantilla incluye tres geólogos, dos ingenieros de minas, un metalúrgico, un gerente ambiental, un responsable de comunicación y dos financieros.
La dirección aplica una política de contratación con prioridad absoluta para los proveedores jienenses. No obstante, si no encuentra lo que busca en proximidad, recurrirá al mercado español.
