Alicante

En 2016, la empresa ilicitana Inversiones Angaco, de la que era administrador el empresario Alberto Candela, sufrió un varapalo judicial sin precedentes. La retirada de su publicidad en la camiseta de un equipo de fútbol en competiciones europeas, el Villarreal CF, y el pago de una indemnización por daños y perjuicios a una empresa alemana por 8,7 millones de euros.

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Cinco años después, la Audiencia Provincial de Alicante (Sección Octava del Tribunal de Marcas Europeas), revierte completamente aquella sentencia. A mediados de 2020 dictó como firme una sentencia por la que la empresa de Elche debía cobrar una indemnización de casi 1,7 millones de euros y ahora acaba de dictar otra por la que una empresa alemana debe pagar al Villarreal CF la cantidad de 122.609 euros como indemnización de daños y perjuicios, valorando especialmente el daño reputacional que se causó al club de fútbol.

Se trata de un complejo caso de "marcas" en el que se han visto inmersas empresas de dos continentes y diferentes organizaciones internacionales de propiedad intelectual. Con cantidades indemnizatorias nunca vistas en procesos de este tipo en el juzgado especializado de España y que demuestra el confuso entramado jurídico internacional en esta materia.

Los hechos

La ilicitana Angaco había firmado a principios de la pasada década un contrato de distribución con una compañía china llamada Xtep, dedicada al calzado y ropa deportiva, que tenía registrado el logo de una 'X' en la Organización Mundial de la Propiedad Intelectual (OMPI). Angaco se convirtió en patrocinador del Villarreal CF, y el equipo castellonense comenzó a lucir la 'X' de Xtep en sus camisetas y en su merchandising.

No obstante, la compañía alemana Leineweber Gmbh, también dedicada a la producción textil, alegó que era titular de la marca Brax que tenía registrado un logotipo de una 'X'. En su caso el registro se había realizado ante la Oficina de Armonización del Mercado Interior (OAMI) -hoy EUIPO-, con sede en Alicante. Los alemanes interpusieron una demanda contra Angaco y contra el Villarreal por considerar que la 'X' de Xtep infringía los derechos de marca de la 'X' de Brax.

El juicio tuvo una tramitación muy compleja con escasa repercusión mediática pese a la posición deportiva del Villarreal, en competiciones europeas. El Tribunal de Marca de la UE número 1 de Alicante terminó por dictar sentencia el 29 de enero de 2016 dando la razón a los demandantes alemanes. Consideró que ambas 'X' se parecían.

Primera sentencia

El demandante alemán ejecutó provisionalmente la sentencia de primera instancia. Un informe pericial cifraba la indemnización en 8,7 millones de euros. La empresa española tuvo que cesar en su actividad por los cuantiosos daños económicos y al Villarreal se le obligó a tapar con velcro el logo de la X en competiciones europeas, algo que tu reflejo en la prensa deportiva de este país.

Sin embargo, en segunda instancia, la Sección Octava de la Audiencia Provincial de Alicante estimó el recurso de apelación presentado por Angaco y el Villarreal. Como consecuencia estas dos compañías reclamaron los daños y perjuicios que la ejecución provisional les había causado. Pidieron 13,7 millones de euros.

La empresa alegó los gastos de retirar el material textil y el lucro cesante, entre otras cosas. El equipo de fútbol, "que pudo aparecer como un club infractor que tiene que acudir a remedios chapuceros para cumplir las resoluciones judiciales de infracción marcaría".

Finalmente, el 4 de junio de 2020 concedió a Angaco la cantidad indemnizatoria de 1.695.360,41 euros, probablemente la más alta concedida por este órgano judicial en su historia.

Y ahora ha llegado el turno de resarcir al equipo de fútbol. En un nuevo auto fechado el pasado 19 de febrero la misma Audiencia Provincial ha concedido al Villarreal FC la cantidad de 122.609,4 euros como indemnización de daños y perjuicios, valorando especialmente el daño reputacional que se causó al club de fútbol.

Este diario ha tratado de ponerse en contacto con Enrique Martín, abogado y socio director del despacho Ibidem, que ha representado a Angaco y al Villarreal, quien ha declinado hacer declaraciones sobre el caso, remitiéndose a sus clientes.