Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, durante la entrevista en Wake up! Spain - Wake up! Europe.

Antonio Garamendi, presidente de la CEOE, durante la entrevista en Wake up! Spain - Wake up! Europe. Javier Carbajal

Wake Up Spain (2026)

Garamendi alerta de que una parte de los salarios no llega a la sociedad porque "se la comen los impuestos"

“Nos gustaría negociar con los sindictos olvidándonos del ‘papa de Zumosol’, que siempre pide y hace más cosas de lo que pedirían. Eso sería un diálogo leal”, ha señalado.

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El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha alertado del gran riesgo que supone para España mantener los impuestos al alza, con recaudaciones récord cada año, en pleno shock sobre los precios y el crecimiento que pueden suponer los efectos de la guerra de Irán.

Garamendi ha participado este martes en el Wake up! Spain – Wake up! Europe que organiza EL ESPAÑOL – Invertia y ha explicado como esa voracidad fiscal ha hecho que una parte importante de los salarios no lleguen a la sociedad, “porque se la comen los impuestos”.

“Deberíamos pagar el salario bruto para que todo el mundo sea consciente de qué es suyo, cuánto se paga a la Seguridad Social y los impuestos que le quitan”, ha recordado Garamendi. De esta forma se podría ver “el enorme esfuerzo de las empresas, sobre todo a la hora de hablar de desigualdad”.

Antonio Garamendi, presidente de la Confederación Española de Organizaciones Empresariales (CEOE)

El líder de los empresarios cree que es urgente “hablar de cómo gestionamos mejor el Estado, que es la mayor empresa del país”, que sigue al alza con los impuestos cuando lo que hay que afrontar es un problema real por la subida de los costes y la inflación.

El ejemplo más claro del peligro que se corre con la gestión actual está en cuestiones como la financiación de las pensiones, que se llevan cada mes 14.000 millones de gasto público. Si la inflación se instala en el 3,4% y el crecimiento cede hasta el 1,9% o el 2%, será una cuenta difícil de pagar.

“Es momento de evaluar muy bien las cosas y no meternos en unos líos que no sabes quién acabará pagando, nuestros hijos o nosotros mismos”, alertó el presidente de la CEOE.

Frente a las medidas anticrisis que ha lanzado el Gobierno, una de las grandes reclamaciones de la patronal ha sido aplicar una deflactación de impuestos que compense la subida del coste de la vida que han sufrido las familias y las empresas en los últimos años.

Según los cálculos de la patronal, eso supondría inyectar 19.000 millones de euros a la economía “que ahora están donde no deberían estar”. Y serviría para frenar los efectos de “la montaña rusa” en la que vivimos.

“Ahora hay que tener mucha tranquilidad y adecuar el momento a los sectores que hay que ayudar, pero eso no es la barra libre del Covid o los fondos UE. Eso se acaba. Y no me parece prudente ir a una línea de subir impuestos”, ha remachado Garamendi.

Cuerpo y Díaz

Para el presidente de la patronal, es esencial recuperar el diálogo social entre empresarios y sindicatos, sin las injerencias en las que está incurriendo el Ministerio de Trabajo que lidera Yolanda Díaz y que hacen que “nunca sepamos cuál es el marco de juego”.

“Nos gustaría negociar olvidándonos del ‘papa de Zumosol’ -ha dicho Garamendi en relación al Gobierno-, que siempre pide y hace más cosas de lo que pedirían los sindicatos. Eso sería un diálogo leal”.

A modo de ejemplo, la patronal alerta de cuestiones como el absentismo laboral, que lleva tres años avanzando y hace que cada día falten a su puesto de trabajo hasta un millón y medio de trabajadores, “porque no todo es subir salarios”.

Frente a la mala relación con Díaz, desde la patronal siempre se ha mantenido un buen diálogo con el nuevo vicepresidente económico del Gobierno, Carlos Cuerpo.

A la CEOE le gustaría que hubiera un consenso político mayor entre los dos grandes partidos, para evitar que todo se aprobara mediante órdenes ministeriales y reglamentos, ante la falta de efectividad del Congreso.

Esa práctica supone muchas veces ir en contra de las empresas en cuestiones como el control horario digital o la reducción de jornada, con cambios que a veces modifican el Estatuto de los Trabajadores.

“Vivimos un momento muy delicado y estamos siendo atacados en momentos y espacios que no tienen sentido a través de órdenes y reglamentos. Eso es lo que nos toca con el Ministerio de Trabajo. Si la Vicepresidencia Económica nos puede ayudar, sería un detalle”, ha dejado caer Garamendi.