Beatriz Guirao, Product Quality senior advisor del Centro de Excelencia (COE) de Exolum.
Exolum alerta de que el combustible sostenible para aviones cuesta 3 veces más y su producción no despega
La compañía pide impulsar la fabricación y adaptar las infraestructuras para avanzar en la descarbonización.
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La aviación tiene por delante uno de sus mayores retos: reducir las emisiones contaminantes sin frenar el transporte aéreo.
Para conseguirlo, los combustibles sostenibles se presentan como una de las principales alternativas. Sin embargo, su elevado precio, la escasa producción y las dificultades para distribuirlos siguen frenando su expansión.
Así lo ha explicado Beatriz Guirao, Product Quality Senior Advisor del Centro de Excelencia (COE) de Exolum, durante su intervención en el VII Simposio del Observatorio de la Movilidad y las Ciudades, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.
Durante la conversación la experta ha puesto el foco en el combustible sostenible de aviación, conocido como SAF. Se trata de una de las alternativas para reducir las emisiones del transporte aéreo, aunque todavía tiene importantes obstáculos por delante.
El primero es su precio. Actualmente, el SAF cuesta entre dos y tres veces más que el combustible convencional. Una diferencia importante para las aerolíneas y para su implantación a gran escala.
Guirao ha explicado que esta situación responde al desarrollo todavía inicial de su producción industrial. La previsión es que los costes disminuyan a medida que aumente la fabricación, como ya ha ocurrido con otras tecnologías energéticas.
Sin embargo, el precio no es el único problema. La producción actual también resulta insuficiente para alcanzar los objetivos de descarbonización previstos para 2050. Una dificultad que, según ha advertido, será especialmente importante a partir de 2030.
Beatriz Guirao, Product Quality senior advisor del Centro de Excelencia (COE) de Exolum
A estos dos obstáculos se suma un tercero: la distribución. Y es que no basta solo con fabricar combustible sostenible.
La directiva detalla que también es necesario garantizar su llegada a los aeropuertos en las cantidades necesarias, con la calidad exigida y a un precio competitivo.
Aprovechar infraestructuras
En este proceso, Exolum desempeña un papel importante. La compañía está especializada en el almacenamiento, transporte y distribución de combustibles y opera infraestructuras de aviación en unos 50 aeropuertos de todo el mundo.
Su objetivo es aprovechar las redes actuales para incorporar los nuevos combustibles y desarrollar otras instalaciones cuando sea necesario.
Guirao ha defendido la importancia de integrar el SAF en los sistemas de distribución del queroseno convencional. De esta forma, se pueden reducir desplazamientos innecesarios y aprovechar infraestructuras ya existentes.
Además, ha recordado que el SAF todavía necesita mezclarse con combustible fósil para utilizarse en los aviones actuales. Las limitaciones técnicas impiden, por ahora, su uso generalizado en estado puro.
La compañía ya cuenta con experiencia en su transporte, almacenamiento y mezcla. También ha desarrollado una prueba piloto para transportar combustible sostenible puro a través de oleoductos.
En España, Exolum dispone de casi 40 instalaciones. La empresa estudia cuáles pueden convertirse en centros de mezcla para distribuir posteriormente estos combustibles a los aeropuertos.
Entre los principales puntos de consumo destaca Madrid-Barajas, donde se mezclan los mayores volúmenes. También sobresalen Barcelona y los aeropuertos de Baleares.
Próximo reto
Por otro lado, Exolum trabaja con productores de combustibles sintéticos sostenibles, conocidos como e-SAF. Su desarrollo exigirá nuevas soluciones de almacenamiento y distribución.
Guirao también ha destacado la creación de una asociación nacional de operadores de almacenamiento y suministro de combustible en aeropuertos. La iniciativa presta especial atención a Canarias por la importancia del transporte aéreo para su conectividad.
El objetivo es compartir experiencias, buscar soluciones comunes y trasladar las necesidades del sector a las administraciones.
De cara a los próximos años, la experta ha insistido en la necesidad de coordinar a productores, aerolíneas y empresas logísticas.
Aumentar la producción, reducir los costes y preparar las infraestructuras serán pasos fundamentales para avanzar hacia una aviación con menos emisiones.