Alfonso Sánchez Vicente, consejero delegado de EMT Madrid.
EMT Madrid vuelve a invertir 1.000 millones hasta 2030 para avanzar hacia una flota de autobuses sin emisiones
La compañía incorporará 120 nuevos vehículos eléctricos.
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La Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Madrid acelera su transformación hacia una movilidad más sostenible.
La compañía tiene como objetivo alcanzar una flota de autobuses sin emisiones en 2033. Y, para conseguirlo, prevé invertir cerca de 1.000 millones de euros adicionales entre 2026 y 2030.
Así lo ha explicado Alfonso Sánchez Vicente, consejero delegado de EMT Madrid, durante la apertura del VII Simposio del Observatorio de la Movilidad y las Ciudades, organizado por EL ESPAÑOL e Invertia.
Esta inversión dará continuidad a los 1.000 millones de euros destinados entre 2021 y 2025.
El objetivo es sustituir progresivamente los autobuses de combustión por vehículos eléctricos y adaptar las instalaciones a las nuevas necesidades energéticas.
Sin embargo, Sánchez Vicente ha advertido de que electrificar el transporte público no consiste únicamente en comprar autobuses. También exige transformar los centros de operaciones y garantizar un suministro eléctrico suficiente.
En este sentido, ha reconocido las dificultades para conseguir toda la energía necesaria en algunas ciudades, incluida Madrid.
A ello se suma la rápida evolución de la tecnología, con sistemas de carga cada vez más avanzados.
Entre las inversiones más recientes destaca la adjudicación de un nuevo centro de operaciones en La Elipa por casi 120 millones de euros.
Más buses eléctricos
Actualmente, la EMT cuenta con una flota de 2.150 autobuses, de los cuales 452 son completamente eléctricos. Además, dispone de diez vehículos de hidrógeno.
La compañía ya ha comprado otros 120 autobuses eléctricos. De ellos, 90 serán vehículos de 12 metros y los 30 restantes serán articulados de 18 metros. Su incorporación está prevista entre finales de este año y el primer trimestre de 2027.
Para alcanzar el objetivo de 2033, la empresa municipal tendrá que incorporar algo más de 200 autobuses al año y continuar adaptando sus instalaciones.
Por otro lado, Sánchez Vicente ha explicado que la empresa estudia nuevas vías para aprovechar sus infraestructuras y obtener ingresos adicionales.
Alfonso Sánchez Vicente, consejero delegado de EMT Madrid
En concreto, ha detallado que la EMT mantiene conversaciones con algunas empresas para compartir sus instalaciones de carga eléctrica. Puesto que éstas se utilizan principalmente durante la noche y tienen una menor actividad durante el día.
La intención es ofrecer ese servicio a otros operadores o vehículos y reducir así los costes de la compañía municipal.
Próximo desafío
Más allá de la electrificación, el consejero delegado ha señalado la conducción autónoma como uno de los principales retos de futuro.
EMT ya ha realizado pruebas con autobuses autónomos y estudia su aplicación dentro de los centros de operaciones.
El primer paso sería automatizar los desplazamientos de los vehículos por estas instalaciones. Así, los autobuses podrían acudir por sí solos a las zonas de lavado y carga.
Así, la inteligencia artificial permitiría asignarles el punto de recarga más eficiente.
La siguiente fase sería extender esta tecnología a la circulación por las calles de Madrid. No obstante, Sánchez Vicente ha insistido en la necesidad de garantizar antes su seguridad.
La compañía también trabaja para reforzar su capacidad de respuesta ante situaciones de emergencia. Tras el gran apagón, ha ampliado sus grupos electrógenos y prepara sistemas de almacenamiento de energía mediante baterías.
El objetivo es mantener el servicio incluso ante posibles interrupciones del suministro eléctrico y avanzar hacia un transporte público más eficiente, sostenible y preparado para las necesidades de la ciudad.