El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara; el delegado de EL ESPAÑOL de Alicante, Héctor Fernández; y el alcalde de San Vicente del Raspeig, Pachi Pascual.

El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara; el delegado de EL ESPAÑOL de Alicante, Héctor Fernández; y el alcalde de San Vicente del Raspeig, Pachi Pascual. Pablo Miranzo

VI Foro Económico Español de Alicante

La IA llega a los ayuntamientos: Orihuela y San Vicente apuestan por ella, pero sin perder el trato humano

Vegara y Pascual defienden que la automatización debe servir para tomar mejores decisiones, fijando el criterio humano como línea rojas infranqueable.

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Alicante
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"La IA nos puede ayudar a liberar tiempo de ese funcionario para que el tiempo que anteriormente utilizaba en temas repetitivos ahora lo pueda utilizar para atender a una persona". El alcalde de San Vicente del Raspeig, Pachi Pascual, resume así uno de los objetivos de la IA en las administraciones, siempre respetando el trato humano.

Pascual y el alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, abordan los retos de la digitalización municipal en la mesa redonda 'IA en los ayuntamientos: eficiencia, transparencia y riesgos en el día a día del ciudadano', celebrada durante el VI Foro Económico Español de Alicante. El encuentro ha sido moderado por el delegado de EL ESPAÑOL de Alicante, Héctor Fernández.

Ambos regidores explican cómo aplican estas herramientas para reducir tiempos, facilitar gestiones y mejorar los servicios públicos. También coinciden en la necesidad de mantener la atención presencial y establecer límites para evitar que los algoritmos sustituyan el criterio humano en las decisiones que afectan a los ciudadanos.

Conversación a dos. IA en los ayuntamientos: eficiencia, transparencia y riesgos en el día a día del ciudadano

Tecnología para llegar a todos

El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, pone el foco en la extensión y dispersión geográfica del municipio. Con 365 kilómetros cuadrados, el término municipal comprende el casco histórico, la zona costera y 25 pedanías con poblaciones de entre 100 y 3.000 habitantes. Algunos núcleos se encuentran separados por casi 50 kilómetros.

Esta distribución obliga al Ayuntamiento a buscar fórmulas para garantizar que todos los vecinos tengan acceso a los mismos servicios, con independencia de dónde residan. En este contexto, Vegara defiende que la inteligencia artificial permite pasar de una atención reactiva a otra más ágil y capaz de anticiparse a las necesidades de la población.

"La IA nos tiene que ayudar precisamente a conseguir que ese servicio de calidad llegue a todos los vecinos estén donde estén", afirma.

El Consistorio también incorpora tótems interactivos para facilitar la realización de trámites. Sin embargo, Vegara insiste en que la digitalización no implica eliminar la atención personal, especialmente para las personas mayores o quienes tienen dificultades para utilizar las nuevas tecnologías.

"Seguimos manteniendo esa atención al ciudadano personal porque hay gente que no está dispuesta o no es capaz de salvar esa brecha digital", explica.

Contratación pública y mantenimiento

La aplicación de estas herramientas también alcanza los procedimientos internos. Vegara destaca un proyecto de innovación transformadora de Orihuela que obtiene la máxima puntuación autonómica y una ayuda de 50.000 euros de la Conselleria de Industria, Comercio e Innovación.

Las pruebas piloto en contratación pública permiten reducir un 70% el tiempo dedicado a buscar referencias cruzadas y un 90% el empleado en redactar pliegos y detectar errores, según los datos expuestos por el alcalde.

"En contratación es uno de los lugares donde mejor estamos trabajando; la inteligencia artificial no puede ser una sustituta del funcionario, pero sí que lo ayuda mucho en ese trabajo farragoso", señala.

El municipio también utiliza estas tecnologías para diseñar rutas de mantenimiento más eficientes en centros educativos antiguos y optimizar la asignación de vacantes escolares con criterios de transparencia.

Sumar canales de atención

El alcalde de San Vicente del Raspeig, Pachi Pascual, defiende una estrategia que combine la sede electrónica, los terminales de autoservicio y la atención presencial. El objetivo, afirma, es "hacer al ciudadano la vida más fácil".

El municipio cuenta con tres terminales de autoservicio: uno en la oficina del CIVIC del Ayuntamiento, otro en el pabellón deportivo y un tercero en el barrio de Santa Isabel.

Estos dispositivos permiten realizar gestiones como obtener certificados de empadronamiento o pagar tasas de forma inmediata y sin cita previa, con la posibilidad de recibir asistencia personalizada.

Pascual destaca además el uso de los canales telemáticos. Durante el último año, alrededor del 93% de las quejas y sugerencias recibidas se presentaron por vía digital y el 84% se tramitaron con respuesta por esa misma vía.

Pese a estos datos, el regidor advierte de que la transformación digital debe acompañar a quienes encuentran dificultades para adaptarse. "Dentro de la propia administración digital también hay una cosa que es la brecha digital, tenemos que estar a su lado y hacerles entender que la administración digital es una administración tan segura como la presencial", sostiene.

Para Pascual, automatizar las tareas repetitivas permite que los empleados públicos dediquen más tiempo a resolver las necesidades de los vecinos. "La administración del futuro va a ser más digital, pero queremos conseguir también que siga siendo igual o más cercana", afirma.

La responsabilidad humana

La protección de los datos y los riesgos éticos centran el último tramo del debate. Ambos alcaldes coinciden en que la inteligencia artificial puede agilizar procesos, pero no debe sustituir la empatía, la atención personal ni la responsabilidad de quienes gobiernan.

"Podemos delegar tareas a un algoritmo, pero jamás podemos delegar esa atención personal", defiende Vegara, que resume su postura con otra advertencia: "Lo malo no es la máquina, lo malo es si la usamos como no la tenemos que usar".

Pascual, por su parte, señala que estas herramientas deben servir para procesar información con rapidez y mejorar la toma de decisiones, sin desplazar la responsabilidad política.

"No podemos escondernos detrás de la IA; no puede ser que la máquina tome decisiones que afectan a los derechos o a la vida de las personas y que al final no sea responsable nadie", afirma.

El alcalde de San Vicente concluye que "siempre debe estar el criterio humano y el criterio político detrás de esas decisiones".

Una posición compartida por ambos municipios, que apuestan por incorporar tecnología a la gestión pública sin convertirla en un sustituto de la relación entre la Administración y sus ciudadanos.