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    De Mumbai a Bhubaneswar, de las colinas de Daringbadi a las aldeas de Palghar, este viaje por la India nos ha puesto frente a una verdad incómoda: el cambio climático no es una gráfica ni un eslogan, es una escuela cerrada, una cosecha perdida, una familia que migra y una infancia que ve encogerse su futuro. En aulas que se convierten en refugios y en pueblos donde “con el cambio climático perdemos todos”, como nos dijo Amarjit, niños y niñas reclaman algo tan sencillo como revolucionario: seguir estudiando y ser escuchados antes de que otro ciclón, otra sequía u otro matrimonio infantil les arrebate la oportunidad de elegir su vida.

  • El viaje comenzó en Bhubaneswar, donde empezamos a sumar kilómetros por carretera y a conocer de cerca los entresijos de la India: calles abarrotadas, gente que saluda con una sonrisa, naturaleza que lo invade todo y vacas que comparten el asfalto como parte inseparable del paisaje y del espíritu del país.

    Cristina Villarino
  • La agricultura es la columna vertebral de la economía de Odisha y emplea aproximadamente entre el 55% y el 76% de la población del estado. El clima extremo supone una dramática pérdida de ingresos para las familias.

    Cristina Villarino
  • En estas comunidades, cada desastre climático se traduce en escuelas cerradas, familias desplazadas y derechos infantiles vulnerados, atrapándoles en un ciclo de pobreza difícil de romper.

    Cristina Villarino
  • El acceso al agua potable disminuye en las sequías, las inundaciones contaminan el agua y la malnutrición se agrava cuando se pierden las cosechas.

    Cristina Villarino
  • Rasenta Palatasingh, trabajador social del programa PREM Educo destaca entre las consecuencias del cambio climático que "las familias pierden las cosechas y tienen que emigrar, eso deja a los menores desprotegidos. Los niños acaban en el trabajo infantil, entre las niñas aumenta el matrimonio infantil, los embarazos adolescentes y los abusos".

    Cristina Villarino
  • En este viaje tuvimos la oportunidad de acercarnos a algunas de las zonas más tribales de la India, sentarnos con sus comunidades y escuchar de primera mano sus propuestas y sus necesidades.

    Cristina Villarino
  • En los programas de Educo participan niños muy pequeños con una sorprendente capacidad de liderazgo. Aprenden a hablar en público, a debatir y a defender sus opiniones, generando dinámicas que recuerdan a pequeños parlamentos comunitarios.

    Cristina Villarino
  • La formación que reciben los niños y niñas en los programas de Educo les ayuda a poner nombre a lo que viven cada día y a reconocer el cambio climático como la causa de fondo de muchos de los problemas de sus comunidades.

    Cristina Villarino
  • Desde hace más de 10 años, Educo trabaja en 21 aldeas de Palghar junto con la organización local Matru Schaya Social Welfare Society. Una de sus iniciativas es transmitir a los menores la importancia del círculo de la vida.

    Cristina Villarino
  • Anjali, de 15 años, pertenece a los Grupos de Adolescentes de los programas de PREM Educo. "Además de nuestros problemas de la aldea o en la escuela, solemos hablar de cambio climático en nuestras reuniones. Nos preocupa y somos conscientes de que solo si luchamos contra él, los niños tendremos un futuro", dice.

    Cristina Villarino
  • Amarjit, de 15 años, es un joven líder miembro de la Federación de Grupos de Adolescentes. Intenta educar a sus padres y vecinos sobre la importancia de plantar árboles y cuidar el suelo. “Los árboles van a salvarnos, porque quienes tienen el poder no están haciendo nada por nosotros”, asegura.

    Cristina Villarino
  • En los programas de Educo participan niños muy pequeños con una sorprendente capacidad de liderazgo. Aprenden a hablar en público, a debatir y a defender sus opiniones, generando dinámicas que recuerdan a pequeños parlamentos comunitarios.

    Cristina Villarino
  • Desde 2022, un autobús escolar público y gratuito recorre las aldeas de Palghar (Maharashtra), llevando cada día a niños y niñas a clase por caminos que antes hacían a pie y poniendo freno al abandono escolar.

    Cristina Villarino
  • La ruta escolar que reclamaron los Parlamentos infantiles se ha convertido en un salvavidas diario: un autobús que acerca la escuela a las comunidades tribales de Palghar y aleja a la infancia de la explotación y el trabajo infantil.

    Cristina Villarino
  • “Llevad nuestra voz a los foros internacionales”: los niños y niñas de los programas de Educo piden que su experiencia frente al cambio climático no quede en silencio.

    Cristina Villarino
  • El viaje se cerraba en Mumbai, donde, entre el ruido y la bruma de contaminación, resultaba imposible no ver lo evidente: todavía queda mucho por transformar para que la calidad de vida, especialmente la de los niños y niñas, esté a la altura de sus sueños.

    Cristina Villarino