Carlos Herrera, Paloma Tortajada e Iñaki Gabilondo, en una imagen de archivo.

Carlos Herrera, Paloma Tortajada e Iñaki Gabilondo, en una imagen de archivo. CADENA SER

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Adiós a Paloma Tortajada, alma y guardiana de las mañanas de Carlos Herrera e Iñaki Gabilondo

La periodista fue un pilar fundamental en Cadena Ser y en Cope, donde se le han brindado sentidos homenajes este jueves.

Un afectado Carlos Herrera se ha puesto ante el micrófono de Cope a primera hora de este jueves para dar la información que nadie quería escuchar. Paloma Tortajada ha fallecido esta madrugada a los 49 años en Madrid, una noticia que devastó al equipo de Herrera en Cope y al propio comunicador, que ha despedido a su editora -y mano derecha desde su llegada a la emisora de los obispos, en septiembre de 2015- como a ella le hubiese gustado: en la radio, el medio que le dio la vida durante casi toda su trayectoria profesional. 

Con la voz entrecortada por momentos, Herrera -que ha reconocido sentirse “desconsolado”- ha dedicado su particular homenaje a la periodista, querida y respetada por todos en la emisora y en el mundo periodístico. "Me cuesta mucho darles esta noticia. Me cuesta mucho. Se nos ha ido Paloma Tortajada. Compañera de tantas noches y mañanas y editora de este programa después de un largo proceso de enfermedad agresiva y cruel que la retiró de los micrófonos desde hace unos meses”.

En efecto, Paloma había vuelto a las ondas en enero de este año tras muchos meses de ausencia por un cáncer. Quienes la vieron a su regreso pensaron que todo se había solucionado y nunca esperaron que esta vuelta fuese tan breve y que solo cuatro meses después recibirían la triste noticia. Llevaba dos semanas delicada de salud, algo que en cierta manera fue preparando al equipo, pero nadie estaba listo para el “mazazo”, según reconoció el propio Carlos Herrera.

“Yo le pregunté una mañana: '¿Qué te pasa en la voz?'. Y me dijo: 'No lo sé, voy a ir al médico'. Y el médico le detectó una afección pulmonar y, como consecuencia de ello, la deriva consabida de lo que llamamos largas enfermedades”, ha dicho Herrera recordando el momento en que todo se comenzó a complicar allá por 2018.

Entre Cope y Cadena Ser

Paloma Tortajada fue de esas periodistas que, en un mundo de egos radiofónicos exacerbados y veleidades propias de la profesión, supo navegar entre todas las aguas a base de trabajo, profesionalidad y talento. No es casualidad que haya sido mano derecha de dos de las mayores figuras radiofónicas de las últimas décadas: Carlos Herrera e Iñaki Gabilondo. 

Dos bestias radiofónicas que solo tienen en común una legión de fieles oyentes, pero con puntos de vista políticos, sociales e ideológicos radicalmente distintos. Gabilondo y Herrera se parecen tanto como la Ser y la Cope y Paloma Tortajada triunfó en los dos sitios y, lo que es más importante, dejó una huella imborrable de amigos y admiradores por su profesionalidad, entereza y calidad humana que también se reflejó en la que sería su última etapa.

Estuvo al pie del cañón hasta que fue muy difícil seguir. Y desde aquí, más allá de notar la ausencia diaria de ella, de su talento, de su corazón, de su afecto, de su genialidad, de su carácter... Más allá de todo ello, seguíamos también su enfermedad y estábamos con ella. En los últimos días, diversas complicaciones la han sometido a un final del que hemos sido prácticamente testigos estando con ella que difícilmente podía desembocar en otro final”, ha recordado Herrera

Debutó en Radio Popular de su Zaragoza natal en 1988, pero pronto dio el salto a la Cadena SER, cuando Iñaki Gabilondo la escuchó en un espacio de madrugada. Se la llevó a Madrid para ser la coordinadora de Hoy por hoy donde fue “pieza fundamental en el equipo”, según ha dicho la propia emisora del grupo Prisa. 

De Cuatro al Ministerio de Educación

“Paloma empezó con nosotros en la Ser, era una chica muy joven. Se identificó inmediatamente con el trabajo de la casa y la casa con ella. Una voz soberbia, una gran calidad como persona y una mujer maravillosa que representa muy bien a ese colectivo de profesionales que conecta con la gente. Paloma trabajó durante muchos años en la noche, en ese turno previo al que abre al Hoy por Hoy viviendo en esa sombra del trabajo en una nivel de calidad absolutamente extraordinario”, le ha recordado Iñaki Gabilondo en el homenaje que le han hecho esta mañana en Cadena Ser.

Pero Gabilondo no solamente recordó su valía profesional sino que también su calidad humana. “La nobleza de Paloma estaba tan por encima de cualquier otro aspecto que todos los que la conocieron se enamoraron de ella. Todos la querían. Aquí en la Ser o en la Cope o donde se ha tenido oportunidad de estar con ella. He estado con ella estos últimos días recorriendo un camino que no podía conducir a otro desenlace y que se lleva a una mujer muy joven, de 49 años, que entregó su vida a la profesión”. 

Una acertada descripción que ha completado Carlos Herrera. “Paloma Tortajada honraba nuestra profesión a diario, al medio, al periodismo en España... Nunca quiso que nadie hablara por ella. No buscaba circunloquios ni cuando estuvo en la radio ni en la televisión ni cuando fue directora de comunicación del Ministerio de Educación. Quería claridad, le molestaba mucho la mentira, actuaba en conciencia y era para nosotros una garantía de seguridad”.

El presentador de Herrera en Cope se refiere a la breve etapa que Paloma abandonó la radio, su gran pasión. Fue subdirectora del informativo Hora 14 hasta 2006, cuando fichó  por Noticias Cuatro de 2006 a 2009, de la mano de Iñaki Gabilondo. Ese año dejó la información para hacer un breve paréntesis y ser la jefa de prensa de Ángel Gabilondo en el Ministerio de Educación. En 2013 volvió a Cadena Cope, para trabajar con Ernesto Sáenz de Buruaga, Ángel Expósito y, desde 2015, con Herrera.

Como no podía ser de otra manera, decenas de periodistas han recordado a Paloma durante todo el día valorando su gran calidad profesional y personal. Aunque quizás la mejor descripción de lo que representó la ha hecho el propio Herrera: “Si por ella fuera, habría estado todos los días viniendo a trabajar aunque no pudiera hablar. De hecho lo hacía, a pesar de que todos le decíamos que se fuera a su casa. Ha sido un ejemplo hasta el final de humanidad. Todas las cosas buenas que se pueden decir de una persona se pueden decir y se deben decir de Paloma Tortajada"