Prisa ha anulado la venta de Media Capital al grupo Altice, cerrada hace un año y valorada en 440 millones de euros, 321 millones después de los correspondientes descuentos. La decisión ha sido comunicada este lunes a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), después de once meses de trabas del regulador de la competencia portugués.

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Según ha comunicado el grupo español, el viernes pasado expiró el plazo acordado por las partes para cerrar la operación. "De conformidad con lo previsto en el referido contrato, dicha terminación se produce como consecuencia de no haberse cumplido en la fecha límite acordada por las partes la última de las condiciones suspensivas que se encontraba pendiente de cumplimiento, relativa a la obtención por MEO de la preceptiva autorización de la operación por la Autoridad de Competencia portuguesa", ha indicado Prisa a la CNMV.

La venta del grupo audiovisual portugués fue rechazada hasta en tres oportunidades por las autoridades portuguesas de la competencia. A comienzos de mayo Altice hizo el último movimiento para cerrar la operación, presentando un paquete de soluciones para evitar la concentración de mercado que significaba la fusión de los dos grupos audiovisuales. No obstante, la Autoridad de la Competencia (AdC) también rechazó estos compromisos.

Venta rechazada desde todos los sectores

La venta de Media Capital se anunció el 14 de julio del año pasado por un valor superior a los 400 millones de euros, pero de la que quedarán 320 millones en las arcas de Prisa. No obstante, todo el sector audiovisual portugués, incluyendo políticos y sindicatos, se manifestaron contrarios a la operación desde que se anunció, por considerarla un proyecto que hubiese consolidado un monopolio televisivo. 

La última gran venta anunciada por Juan Luis Cebrián como presidente ejecutivo del grupo, fue concebida como una de las piezas para reducir la deuda de Prisa y reestablecer su equilibrio patrimonial, aunque posteriormente se acordó la renegociación de la deuda y una ampliación de capital, que han solventado esta situación sin la necesidad de vender el negocio portugués. 

Amortización de la deuda

Con una deuda de 1.455 millones, Prisa logró un nuevo acuerdo con los bancos en enero y postergar el pago de 956 millones de euros que expiraba a finales de este año, lo que ponía en riesgo la viabilidad de la compañía. Según indicó Prisa, el pacto no preveía amortizaciones obligatorias durante los tres primeros hasta diciembre de 2020, con un calendario de repago posterior ajustado a la generación de caja esperada de los negocios de Prisa.

Además, se estableció un primer pago de 450 millones de euros, a realizar con los fondos obtenidos de la ampliación de capital aprobada por la última Junta General de Accionistas de Prisa. Queda ahora en el aire la amortización prevista con la venta de Media Capital, unos 321 millones que se utilizarían para seguir cumpliendo con el calendario de pagos.