España cerró el año 2016 con un déficit del 4,33%, por debajo del 4,6% fijado por Bruselas (4,54% con ayudas financieras). La subida de impuestos, incluyendo la recuperación del pago fraccionado a cuenta del Impuesto de Sociedades, permitió al país cumplir el objetivo por primera vez en la crisis, al reducir su déficit hasta 48.187 millones de euros. La contribución de los ayuntamientos fue clave para cerrar el año por debajo del límite, ya que cerraron el ejercicio con un superávit del 0,64%, esto es, de casi 7.000 millones de euros, 2.000 millones más que en 2015 y por encima del 0,4% previsto.

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El objetivo con el que el Gobierno firmó los Presupuestos para 2016, en el verano de 2015, era cerrar el año con un déficit del 2,8%. Esto significa que, finalmente, ha cerrado con un desfase de más de un punto y medio del PIB. Sin embargo, las continuas prórrogas aprobadas por Bruselas han permitido que finalmente se cumpliera el objetivo.

La mayor preocupación se centra en la Seguridad Social, cuyo déficit no deja de crecer año a año. Los Fondos de la Seguridad Social cerraron el ejercicio un déficit del 1,64%, esto es, algo más de 18.000 millones de euros. En el caso de la Administración Central, su déficit alcanzó el 2,52%, que con ayudas financieras sube hasta el 2,73%, por encima del 2,2% fijado como objetivo.

El esfuerzo autonómico

Las comunidades autónomas no cumplieron su objetivo de déficit, aunque sí hicieron un esfuerzo importante para reducir su desfase presupuestario. El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, ha señalado que "esto demuestra que las autonomías han utilizado el mayor presupuesto que tenían a reducir el déficit". El conjunto de las regiones cerró el ejercicio con un déficit del 0,82%, por encima del objetivo del 0,7%, pero casi un punto menos que en el ejercicio anterior, cuando cerraron con un desfase del 1,74%.

Por comunidades, ocho consiguieron cumplir con el objetivo de déficit fijado en el 0,7%: Andalucía, Asturias, Baleares, Canarias, Castilla y León, Galicia, Comunidad de Madrid y Navarra. La que tuvo mayor déficit fue Extremadura, cuyo desfase alcanzó el 1,61%, eso sí, muy lejos del 2,84% de 2015. Para el ministro, el esfuerzo de las autonomías ha sido "muy importante" y refleja que "no están descontroladas".

El déficit primario cae al 1,5%

La caída de los intereses ha vuelto a ser un gran alivio para las cuentas públicas. El Estado se ahorró casi 2.000 millones de euros gracias a la caída de la factura financiera. Sin embargo, la reducción del déficit no se produjo únicamente gracias a la partida de intereses, ya que el déficit fue casi 6.500 millones de euros inferior al del ejercicio anterior. 

La contención del gasto respecto a los Presupuestos aprobados en el año 2015 con los acuerdos de no disponibilidad de la Administración Central y de las comunidades autónomas, a lo que hay que añadir el cierre adelantado del ejercicio presupuestario al mes de julio. En total, el ahorro del cierre del ejercicio y los acuerdos de no disponibilidad ascendió a 4.675 millones

Con todas estas medidas, el déficit primario, esto es, excluyendo la partida de intereses, cayó hasta el 1,5% del PIB, el más bajo de toda la crisis y cinco décimas por debajo del dato de 2015.

Los ingresos públicos aumentaron un 1,4% en el conjunto del año, hasta alcanzar los 421.672 millones de euros. Esto es, 6.000 millones más. La recaudación impositiva fue de 247.160 millones de euros, un incremento del 1,7%, mientras que los ingresos por cotizaciones sociales aumentaron un 3,1%, hasta superar los 136.000 millones de euros, ingresos que no fueron suficientes para evitar un déficit histórico en la Seguridad Social.