Los 20 principales bancos europeos contabilizaron en 2015 uno de cada cuatro euros de sus beneficios -unos 25.000 millones de euros- en paraísos fiscales, esto es, el 26%. Sin embargo, hay una "clara discrepancia" entre los beneficios obtenidos por los bancos en estos países y el nivel de actividad económica real desarrollada en ellos: solo albergan un 12% de su facturación total y un 7% de todos los empleados. Estas son algunas de las conclusiones del informe Bancos en el exilio de Oxfam Intermón.

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En la Unión Europea, solo el sector bancario está obligado a hacer públicos los beneficios e impuestos que obtiene y paga en cada país, fruto de una nueva regulación a raíz de la crisis financiera. Con estos datos, Oxfam ha realizado el análisis que, a su juicio, evidencia que la actividad de los bancos en jurisdicciones con baja fiscalidad es "claramente desproporcionada" comparada con el 1% de la población mundial y el 5% del PIB mundial que esos países representan.

Para Miguel Alba, responsable de sector privado de Oxfam Intermón, la nueva normativa de transparencia de la Unión Europea "nos permite hacernos una pequeña idea de  la ingeniería fiscal de los principales bancos europeos, y el panorama no es agradable", apunta. En este sentido, Alba señala que los Gobiernos "deben cambiar las normativas" para evitar que los bancos y otras grandes empresas "utilicen los paraísos fiscales para evadir y eludir el pago de impuestos o para ayudar a sus clientes a hacerlo".

Luxemburgo e Irlanda, los más agresivos

Según los datos analizados por la ONG junto con la Fair Finance Guide International, los principales 20 bancos de la UE obtienen un 8,4% de sus beneficios totales en sólo dos países: Luxemburgo e Irlanda.

Así, el informe señala que en Luxemburgo los bancos obtuvieron 4.900 millones de euros de beneficios en 2015. Esta cifra representa un 5,2% de sus beneficios totales conjuntos, obtenidos con tan solo 0,5% de sus empleados, un nivel de beneficios, apunta Oxfam, "excepcional" para un país que apenas representa un 0,01% de la población mundial: es mayor que el que obtienen en el Reino Unido, Suecia y Alemania juntos.

Oxfam recopiló y analizó la información publicada por los 20 principales bancos de la UE.

Por su parte, los beneficios de los bancos en Irlanda fueron casi tan grandes o mayores que su facturación. Con una facturación de tan sólo 3.000 millones de euros, obtuvieron más de 2.300 millones de euros de beneficios en este país en 2015. Para los investigadores de Oxfam esto "contrasta" con los resultados obtenidos en Suecia, donde los bancos tuvieron un volumen de negocio similar de unos 3.000 millones de euros, y sin embargo sólo obtuvieron 900 millones de euros de beneficios.

Para la ONG, que cinco bancos (RBS, Société Générale, UniCredit, Santander y BBVA) lograran márgenes de beneficios de más del 100% "hace sospechar que se están trasladando beneficios a Irlanda". Además, denuncia Oxfam, los impuestos pagados sobre estos enormes beneficios "están, en muchos casos, por debajo del ya de por sí bajo impuesto de sociedades nominal en Irlanda", del 12,5%. El tipo efectivo medio que pagan 16 de los 20 principales bancos europeos que operan en Irlanda era en realidad la mitad, un 6%, con tres bancos (Barclays, RBS y Crédit Agricole) pagando un tipo efectivo de tan sólo el 2% sobre sus beneficios, apunta el informe.

Mejorar los informes país por país

Si los Gobiernos ponen en marcha "incentivos y sanciones" con esta información, dice Oxfam, las grandes empresas se verían obligadas a demostrar unos estándares más altos de responsabilidad fiscal si la información sobre sus actividades se hiciera pública. En este sentido, la ONG pide mejorar los informes país por país y hacerlos extensivos a todas las grandes empresas, además de a los bancos.

"Todas las empresas y personas deben actuar con responsabilidad y pagar los impuestos que les corresponden. La evasión y elusión fiscal priva a países de toda Europa de los fondos que precisan para pagar personal médico, educadores o cuidadores", insiste Alba.

A juicio de estos investigadores, para lograr "una verdadera transparencia", los datos deben desglosarse país por país para todos y cada uno de los países y jurisdicciones donde operan, dentro y fuera de la Unión Europea. La información debe incluir, además, los elementos de facturación, número de empleados, activos físicos, ventas, beneficios e impuestos (pagados y diferidos), lista de filiales, naturaleza de las actividades de cada filial y ayudas públicas recibidas. Para Oxfam, por encima del límite de 40 millones de facturación todas las empresas deberían estar obligadas a informar.

En abril de 2016, la Comisión Europea puso en marcha una propuesta para que todas las grandes empresas hagan pública información de actividad económica y pago de impuestos. No obstante, el informe explica que esta propuesta tiene "algunos defectos", como el limitar los informes país por país a las actividades en países de la Unión y una "lista arbitraria" de paraísos fiscales. "Esto deja fuera información muy importante referente a la actividad de las empresas europeas en países fuera de la UE, como por ejemplo si están pagando la parte que les corresponde de impuestos", apunta Oxfam, por lo que cree necesario ir más allá y exigir información país por país "completa" sobre sus actividades en cada uno de los países del mundo donde operan.