María Vega Nerea San Esteban

Tras adelantar el cierre de sus centrales de carbón, Endesa trabaja en un documento con inversiones millonarias para acelerar su transición energética en España. El Plan Estratégico 2020-2023 que la eléctrica presentará al mercado en noviembre no será uno más, sino que marcará la hoja de ruta de la compañía para invertir más de 1.000 millones de euros anuales solo en renovables hasta 2030 con el objetivo de instalar hasta 10.000 MW. Una inversión que se completará con inyecciones adicionales en redes, electrificación, ahorro y eficiencia.

Noticias relacionadas

Con esta cifra, la filial española de Enel no solo pretende sumarse al carro del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) que va a marcar la regulación en España. Endesa también quiere cumplir con los objetivos que el grupo italiano ha prometido a los mercados en los últimos meses en los que ha reforzado su apuesta por la financiación sostenible.

El pasado septiembre, Enel emitió por primera vez un bono con cupón indexado a la sostenibilidad y se comprometió ante los inversiones a que el porcentaje de su capacidad instalada en fuentes renovables será igual o superior al 55% de la capacidad instalada para el 31 de diciembre de 2021.

En la presentación que envió a los participantes en esa emisión de 1.500 millones de dólares, Enel avanzó algunas de las ideas que ahora podría dejar plasmadas en su nuevo plan estratégico.

La compañía quiere pasar de tener una capacidad consolidada en la Península Ibérica de 1,7 GW (año 2018) a 2,6 GW en 2021 en energía eólica, mientras que en energía solar el grupo pretende pasar de la nada a 1,1 en ese periodo. En total, la capacidad en renovables de Endesa pasará en esos cuatro años de 6,5 a 8,4 GW, lo que supone un refuerzo del 30% de la capacidad entre el pasado año y 2021.

Incluir ese objetivo en el folleto de la emisión de bonos exige al grupo "una gran disciplina de inversión", según explican a este periódico fuentes de mercado.

Horizonte 'verde' a 2030

Sin embargo, el Plan Estratégico que se desvelará en noviembre va más allá, puesto que se espera que marque sus objetivos hasta 2023 y permita a los inversores entrever el plan 'verde' de la compañía hasta el horizonte 2030.

En este sentido, la compañía trabaja en la elaboración de un plan "muy potente" con la intención a futuro de, como afirmó el CEO de la compañía, José Bogas, copar hasta el 15% de la inversión total en renovables en el PNIEC, cifrada por el Ministerio que preside Teresa Ribera en 101.636 millones de euros. 

Ese plan contempla inversiones totales por 236.124 millones de euros entre 2021 y 2030. De esa cuantía, el 42% irá directamente a energía 'verde', el resto se reparte en ahorro y eficiencia (37%), redes y electrificación (18%) y otras medidas (3%). Endesa también invertirá en esas partidas, aunque se desconoce la cuantía.

El plan de Endesa ya está empezando a recibir financiación. No en vano, el pasado mayo la eléctrica recibió el primer crédito 'verde' concedido por el Instituto de Crédito Oficial (ICO), por importe de 300 millones. Antes, en diciembre, Endesa firmó también el primer préstamo 'verde' del Banco Europeo de Inversiones (BEI), por 335 millones de euros para desarrollar proyectos de renovables en España.

Es decir, más de 600 millones que están siendo invertidos, entre otras cosas, en la construcción y puesta en marcha de parques eólicos y plantas solares fotovoltaicas con una potencia conjunta de 789 MW, ubicados en Aragón, Castilla la Mancha, Extremadura, Galicia, Murcia, Castilla y León. Proyectos que le fueron adjudicados a Endesa en las dos últimas licitaciones de España y que está construyendo a través de su filial de renovables, Enel Green Power España (EGPE).

El objetivo, hasta ahora, de Endesa, era invertir hasta 2021 más de 1.800 millones de euros en energías renovables, con el fin de desarrollar alrededor de 2.000 nuevos MW en esa fecha. 

Adiós al carbón

Una cifra 'verde' que aumentará considerablemente en el Plan que la compañía anunciará el próximo mes. Esa presentación ha adquirido todavía más relevancia desde que se puso el foco en el posible cierre de todas las centrales de carbón de Endesa en España, una noticia que no gustó al Ministerio de la Transición Ecológica por tratarse de un calendario impopular para las regiones afectadas y anunciarse en periodo preelectoral.

En este sentido, el mix de generación de la eléctrica es hasta ahora muy dependiente de dos energías en proceso de desmantelamiento: el carbón (16,4%) y la nuclear (43,5%), aunque fuentes de la compañía insisten en que el carbón ha pasado a cero en los últimos meses, puesto que la generación del carbón no está compitiendo en el pull eléctrico.

"Si se cierra el carbón, habrá formación en renovables", transmitía hace unos días la compañía a los trabajadores de las centrales térmicas de As Pontes (A Coruña) y Litoral (Almería). Toda una declaración de intenciones a la que la compañía pondrá cifras en la última quincena de noviembre.