Defienden las compañías más afectadas que, si el recorte propuesto por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) sale adelante, la transición energética no está asegurada. En concreto, porque las inversiones con las que cuenta el Gobierno para sacar adelante el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), impulsado por la ministra Teresa Ribera, no van a tener lugar, argumentan.

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Ya el mismo viernes, cuando el regulador anunció su propuesta de recortar un 17,8% de la retribución que reciben las empresas por la distribución de gas y un 7% de la retribución por distribuir electricidad, la patronal de las eléctricas, Aelec, dejó clara su postura: los objetivos del plan de energía y clima del Ejecutivo "requieren que no se reduzca el nivel retributivo actual, y contar con una tasa financiera de retribución razonable". 

Con esto, la CNMC establece la tasa con la que se paga a las compañías por las actividades de transporte y distribución de energía eléctrica; transporte y regasificación de gas natural; y distribución de gas natural, que se refleja en la factura del consumidor.

A la vista de las cifras, el daño ha sido menor para las eléctricas, a quienes el recorte no les ha pillado de sorpresa. No obstante, en el sector eléctrico también están preocupados por si no resultan suficientemente atractivos para los inversores de aquí a 2030. En este tiempo, el Ejecutivo estima una inversión de 240.000 millones de euros, de los que 40.000 millones se centrarían en redes.

"Las inversiones deben producirse a un ritmo suficiente como para llegar a los objetivos de 2030 en un entorno en el que los países tienen retos similares y va a haber una lucha por las inversiones", defendía la CEO de Iberdrola, Ángeles Santamaría, durante el Congreso de Aelec, celebrado hace un mes.

Las más afectadas alzan la voz

Así las cosas, el anuncio ha producido un daño particular en las grandes gasistas, Naturgy y Enagás, y en Red Eléctrica de España (REE), puesto que el borrador de la CNMC recoge que el transporte de electricidad y gas, sufrirá un recorte del 8,2% y 21,8%, respectivamente. Los fondos de inversión, explican fuentes del sector, ya han transmitido su malestar y su preocupación.

CNMC.

En estos días, la acción de las tres compañías señaladas se ha resentido sobre el parqué, cayendo Naturgy de los 23,97 euros por acción del viernes a los 22,52 a cierre de este jueves; Enagás de los 22,48 euros por acción a los 19,32 euros; y REE de los 18,64 euros por acción a los 17,59.

Desde el sector gasista, tanto Naturgy como Enagás se han apresurado a anunciar que presentarían alegaciones a la propuesta del regulador, para que el nuevo marco retributivo "siga reconociendo una retribución razonable y previsible a largo plazo, tanto para las inversiones ya acometidas, como para las futuras". Este miércoles, la eléctrica que preside Francisco Reynés daba un paso más y anunciaba la paralización "temporal" de las inversiones de su filial de distribución de gas Nedgia hasta analizar el efecto de las circulares.

Recuerdan desde el sector que el desarrollo del gas renovable, como puede ser biogás o biometano, y su inyección en red, será "imprescindible" para conseguir una economía en emisiones neutra en 2050, por lo que la inversión en este segmento también debería ser atractiva. A esto se suma que, según el PNIEC, el gas seguirá funcionando como "tecnología de respaldo" cuando fallan las renovables, más con el cierre de carbón sobre la mesa y el calendario de cierre nuclear firmado.

También Red Eléctrica carga contra la CNMC. Su presidente, Jordi Sevilla, insistía este miércoles en que "la estrategia de los recortes indiscriminados en el gasto solo conduce, con certeza, al deterioro en la calidad de la prestación de los servicios, sin que se hayan podido demostrar sus supuestas ventajas" y reseñaba que su esperanza está puesta en que, tras el periodo de alegaciones, se corrija la propuesta "para no poner en riesgo el volumen de inversiones privadas en redes necesario para la transición energética ni el mantenimiento de las existentes con los exigentes estándares actuales".

¿Abaratar la factura?

Desde la CNMC, con las competencias en materia de gas natural y electricidad atribuidas, insisten en que las retribuciones atienden exclusivamente a criterios técnicos, y señalan que hasta ahora las compañías han sido retribuidas por encima de lo necesario. Los cambios que propone tendrían efecto en el próximo periodo regulatorio, de 2020 a 2025 en electricidad y de 2021 a 2026 en gas.

En el regulador creen, además, que estos cambios ayudarían a abaratar la factura de la luz y el gas que paga el consumidor, suponiendo una rebaja en la parte fija de la factura. Una rebaja que, según fuentes del mercado, podría llegar en el caso de la electricidad hasta el 2-3% para el consumidor doméstico y en el 6% del industrial; en el caso del gas, los porcentajes se quedarían en un 8% en el caso doméstico y en el 12-13% en el caso industrial.

A esto responden de forma directa desde REE, que asegura que los recortes "no son la garantía de una mayor eficiencia, ni de un menor coste en el servicio". "La factura se rebajará, precisamente, con la introducción masiva de energías renovables prevista en el PNIEC, cuyos objetivos se ponen en riesgo si se recortan los techos de inversión y se reducen los estándares de mantenimiento de unas redes de transporte que, hasta ahora, han sido una referencia internacional de calidad y seguridad de suministro", insistía Sevilla.

Durante las próximas semanas, y hasta el 9 de agosto, las compañías estarán preparando sus alegaciones con el objetivo de que la CNMC las incorpore. Antes del 1 de enero las circulares definitivas deberán ser aprobadas.