En el caso de que este año se cumplan las previsiones de la Asociación Internacional del Transporte Aéreo (IATA), tanto el transporte en avión de pasajeros como de mercancías va a encadenar su décimo año consecutivo de crecimiento. Un incremento que supera el 5% de media anual, y que está provocando que las aerolíneas de todo el mundo necesiten renovar y hacer crecer sus flotas de aviones.  

Gran parte de las aeronaves con las que actualmente operan las lineas aéreas forman parte de una generación anterior a los modelos más modernos. Los nuevos modelos han conseguido unos niveles de consumo de combustible significativamente menores a sus predecesores. Aviones como el A320neo o el A350 de Airbus o los 737 MAX y 787 de Boeing suponen un salto sustancial en la eficiencia en consumo de combustible respecto a la generación anterior de aviones. 

Los ajustados márgenes del negocio de las líneas aéreas, en los que el combustible ocupa la partida más importante en sus costes, han hecho que las aerolíneas necesiten contar con aviones cada vez más eficientes tanto en el corto como en el largo radio.

Esta situación ha convertido a los nuevas modelos de Airbus y Boeing en grandes éxitos comerciales, lo que ha llenado las carteras de pedidos de los dos principales fabricantes aeronáuticos. Pero, aunque el apetito de las aerolíneas parece insaciable, la capacidad de fabricar aviones de Airbus y Boeing es limitada aunque, año tras año, bata récords.

Sin ir más lejos, en 2018 Airbus y Boeing superaron respectivamente los 800 aviones entregados a sus clientes. Un total de 1.606 aeronaves entregadas entre ambos en un año que suponen sólo un 12% de los 13.400 aviones que conforman la actual cartera de pedidos de ambos fabricantes.

Las previsiones marcan que la carga de trabajo futura de ambos fabricantes va a ir incrementándose ligeramente los próximos años, ya que el ritmo al que las aerolíneas piden aviones es superior al de las entregas de Airbus y Boeing.

El blockchain como solución

La compra de nuevos aviones no es suficiente para que las aerolíneas mejoren sus niveles de eficiencia a la velocidad que les gustaría. Esto hace que, además de adquirir nuevas aeronaves, las compañías aéreas tengan que buscar soluciones creativas para reducir sus costes operativos mientras amplían sus ingresos. Un punto donde blockchain surge como una potencial solución como propone el informe Data for the life of the aircraft de PriceWaterhouseCoopers (PwC). 

Blockchain saltó a la fama gracias a las criptomonedas. La denominada cadena de bloques funciona como un libro de contabilidad distribuido. Una base de datos que registra transacciones y permite recuperar y verificar con exactitud cuándo fue cambiada por última vez. La propia red valida y registra estos cambios de forma descentralizada, lo que imposibilita que exista fraude en estas transacciones.

La naturaleza de blockchain ha hecho que los primeros casos de éxito hayan sido las criptomonedas, que la han adoptado como su base. Pero el uso de esta tecnología va mucho más allá de lo financiero y, en casos como el sector aéreo, puede suponer una importante mejora en ciertos procesos.

Entre todos ellos destaca el mantenimiento. A pesar de lo sofisticados que actualmente son los aviones, gran parte de los datos que son cruciales para su mantenimiento se recogen manualmente. Dependiendo de su tamaño, un avión puede llegar a tener varios millones de piezas. Todas ellas son registradas tanto por su fabricante como por las aerolíneas durante los procesos regulares de mantenimiento. 

La tecnología blockchain podría ser utilizada para registrar cada vez que una pieza se instale o elimine de un avión. También podría capturar otros detalles, como cuánto tiempo estuvo en servicio una pieza reemplazada o la identidad y ubicación del técnico que realizó esa reparación. Del mismo modo, podría asegurarse de que sólo tienen acceso a la información de una pieza los usuarios con una serie de derechos. Esto mejoraría enormemente la seguridad de los datos. Algo clave en un sector en el que los competidores se marcan muy de cerca.

Del mismo modo, añadiendo otras tecnologías, cada pieza podría contar con un "gemelo digital" que proporcionara una instantánea en tiempo real del estado de cada pieza. Desde el momento en que salga de la línea de montaje hasta el día en que el avión se retire de la flota de la aerolínea.

Impacto económico

El impacto para las aerolíneas es potencialmente masivo. Tener una visión más precisa de la configuración y el historial de mantenimiento de un avión podría ayudar a reducir los costes y las pérdidas relacionadas con el tiempo de inactividad y el mantenimiento no planificado de los aviones. Del mismo modo, aumentaría el valor de los aviones en el mercado secundario y mejoraría la productividad de los trabajadores.

El análisis de PwC ha calculado que las mejoras de eficiencia que podrían conseguirse gracias al blockchain aumentarían los ingresos de la industria hasta un 4%, unos 40.000 millones de dólares. Del mismo modo, los costes de mantenimiento podrían reducirse un 5% hasta los 3.500 millones de dólares.

El potencial transformador de blockchain está generando un gran interés en todos los sectores. Ocho de cada 10 ejecutivos encuestados confirmaron que su compañía tiene algún proyecto relacionado con blockchain. Casi una cuarta parte de los ejecutivos de la industria aeroespacial y de defensa, que participaron en la encuesta de perspectivas de confianza digital 2018 de PwC, afirmaron que blockchain era fundamental para todas sus líneas de negocios.

En este contexto, blockchain aparece como una potencial solución a uno de los principales retos de la industria aeronáutica: sacar más provecho a los actuales recursos.