La guerra de las portabilidades de las telecos del mes de enero -las primeras desde que Movistar ha reajustado sus tarifas- ha tenido unos inesperados ganadores. Los datos a los que ha tenido acceso EL ESPAÑOL indican que las marcas de bajo coste, conocidas como low cost, se han llevado el gato al agua en detrimento de marcas tradicionales como Movistar, Orange, Vodafone e incluso MásMóvil.

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De esta manera, los datos confirman la tendencia que ha irrumpido con fuerza en el mercado en el comienzo de 2019 y que ha llevado la guerra de las telecos al bajo coste, tanto en fijo como en móvil. MásMóvil, Orange y Vodafone están reforzando paquetes de bajo precio -aunque con muchos más servicios- y realizando grandes despliegues en sus segundas marcas, lo que les ha permitido compensar sus caídas gracias a lo ganado en el segmento de bajo coste.

Las cifras de enero -que deben ser confirmadas por la CNMC- indican que en móviles la marca que más ha ganado ha sido Yoigo con 43.800 nuevas líneas (muy por encima de las 25.500 que mejoró en enero del año pasado); seguida de Digimobil con 24.300 más, el doble que hace un año; Lowi con 23.500, cuatro veces más que hace un año; y Pepephone con 16.700 líneas móviles, seis mil más de crecimiento interanual.

Sufren las primeras marcas

Por el contrario, las primeras marcas sufrieron: Orange perdió 61.700 líneas móviles en enero, triplicando lo perdido hace un año; Movistar se dejó 42.000 por encima de los 25.000 que se dejó en enero de 2018; Vodafone perdió 24.600 frente a los 36.900 que se dejó hace un año.

En el global, y sumando todas las marcas en cada grupo, Telefónica perdió 45.500 líneas, Vodafone se dejó 5.200, Orange perdió 44.400 y MásMóvil ganó 47.000. En el caso de Vodafone, la caída de su primera marca estuvo contenida por los buenos datos de Lowi y Orange logró reducir las pérdidas de su primera marca gracias a los datos de Simyo (+1.030), Jazztel (+7.700) y República Móvil (+8.500).

En cuanto a MásMóvil, sus segundas marcas también permitieron que mantuviese su tendencia creciente de portabilidades de móvil en enero. Ha vuelto a ganar 47.000 líneas gracias al empuje de Yoigo que duplicó su crecimiento y Pepephone que mejoró en 6.000 cambios de línea. De hecho, en el sector ha sorprendido el gran sprint de final de mes de la operadora amarilla que pudo mejorar cifras que a mitad de enero parecían que ralentizaban su crecimiento. 

Portabilidades fijas

En el caso del fijo (internet y convergentes), Telefónica perdió en torno a 40.000 líneas de portabilidad, en la línea del año pasado; Vodafone ganó 11.000 frente a las 3.800 que perdió en enero del año pasado; Orange se dejó 7.000, frente a las 12.000 que mejoró hace un año y MásMóvil mantuvo su crecimiento en 24.000 líneas de portabilidad.

Estas cifras se han producido en medio de una fuerte presión comercial de Orange, Vodafone y MásMóvil, que se ha intensificado en el mes en que Movistar ha reajustado tarifas. En el caso de Vodafone, que ha sido una de las telecos más afectadas con esta guerra comercial, sigue ofreciendo un 30% de descuento durante doce meses y un año gratis de Vodafone TV para nuevas altas.

En cuanto a Orange, su mayor novedad en este mes de enero ha sido la puesta en marcha de tarifas convergentes personalizadas que, en caso de contratación, ya vienen con un importante descuento respecto de las tarifas Love que se aplicaban hasta el momento. MásMóvil mantiene sus tarifas bajas, pero además mantiene rebajas por tres meses en algunos productos convergentes.

Cambio de tendencia en el mercado

Como ya adelantó EL ESPAÑOL, la cifras de enero, tanto de móviles como fijo, demuestran que estamos ante un cambio de tendencia que podría extenderse al resto de 2019. En años anteriores, la lucha era de todos contra Movistar, por lo que los movimientos de alzas de tarifas del operador dominante eran tradicionalmente seguidos por la competencia. No obstante, ahora el competidor a seguir es MasMóvil y los esfuerzos se centran en vigilar los movimientos del operador amarillo.

Orange y Vodafone han intentado frenar a MásMóvil (tanto con sus primeras como con sus segundas marcas) intentando posicionarse en la guerra del bajo coste, que es donde más daño les ha hecho la operadora amarilla durante el 2018. De hecho, MásMóvil se ha hecho fuerte ofreciendo fibra y móvil a precios más reducidos que sus dos competidores y con similares prestaciones (sin considerar televisión), lo que les ha obligado a mover ficha con ofertas permanentes.