Imagen de un autobús de Alsa.

Imagen de un autobús de Alsa.

Empresas

Fedetaxi denuncia a Alsa por ofrecer un servicio de coche compartido

La compañía de autobuses ha puesto en marcha Alsacab, un servicio de recogida de pasajeros a domicilio que se adquiere junto al billete de autobús.

Nuevo lío en la guerra de los taxis y las VTC's. Alsa empieza a situarse como un nuevo competidor entre Uber y Cabify y, por tanto, enemigo de los taxistas. Ahora en Madrid y Santander donde la empresa ha anunciado un servicio de viajes compartidos denominado Alsacab. 

Se trata de un servicio con el que la empresa de autobuses busca, mediante coches similares a los que usan Uber y Cabify, desplazar a sus pasajeros hasta o desde las estaciones. En definitiva, hacer la última milla. Un servicio que tiene un coste de 6,90 euros por viajero. 

Una empresa de venta de viajes por asiento que, para Fedetaxi, está prohibida a nivel estatal. Por tanto, se trata de un servicio que no se ajusta a la Ley. Recuerdan, además, que "cada viaje constituye una infracción de la normativa de transporte que impide a los turismos el cobro por plaza individual o asiento que está sancionado con más de 1.000 euros a la empresa y que también podría suponer multas entre 200 y 400 para los usuarios que sean detectados participando en este tipo de servicios".

"ALSA no puede tener derecho de pernada alguno y debe respetar la normativa vigente y esperar como cualquier otra empresa a que se legalicen los servicios de taxi compartido”, señala Miguel Ángel Leal, presidente de FEDETAXI

La organización representativa de los taxistas españoles ha recordado en su denuncia que la regulación estatal de las VTC impide que se puedan prestar servicios de venta por plazas, y no existe ningún proyecto de norma en otro sentido. Mientras, el taxi compartido es competencia de autonomías y municipios y será una realidad antes de 2019, haciendo hincapié en que las VTC no son complemento del transporte colectivo, pero sí los taxis. Por ello, nada impide que estos servicios se lleguen a prestar dentro del ámbito del servicio público en beneficio universal de todos los usuarios y no solo para los de determinadas empresas de autobuses. 

Problemas en Barcelona

No es el primer enfrentamiento que Alsa tiene con el sector del taxi en las últimas semanas. También ha tenido problemas en Barcelona, en donde los taxistas han llevado a cabo acciones de protesta con la empresa de autobuses por poner a disposición de Uber más de un centenar de licencias VTC para poner en marcha el servicio en la ciudad Condal. 

Desde la empresa de autobuses insisten en que, en el caso de Barcelona, no tienen nada que ver con el servicio. Al parecer los coches que emplea Uber pertenecen a la compañía Tibus, que está participada en un 60% por Alsa y un 40% por Moove Cars.