Letizia durante la recepción en el Palacio Real.

Letizia durante la recepción en el Palacio Real. Gtres

Casas Reales TRAS LA ENTREGA DEL TOISÓN DE ORO

Letizia no arriesga y confía de nuevo en Varela para evitar ser la protagonista

Los reyes han ofrecido la tradicional recepción anual al Cuerpo Diplomático en el Palacio Real de Madrid. Para el acto, la reina ha optado por la discreción en su atuendo, tal y como hizo en la entrega del Toisón de Oro. 

Tan solo 24 horas después de que la princesa Leonor (12 años) recibiera de manos de su padre Felipe VI (50) el Toisón de Oro por primera vez en la historia de España en un regio acto oficial, la agenda de los reyes de España continúa en una semana en la que la auténtica protagonista no es la reina Letizia (45), ni sus estilismos. Toda la atención ha recaído sobre la pequeña Leonor. Por tanto, en su semana más discreta, Letizia ha optado por un atuendo acorde con las circunstancias. 

Como siempre, se ha puesto en las mejores manos, en las de su estilista de confianza: Felipe Varela. Casualmente, ha optado por uno de sus looks más aplaudidos y, tal y como hiciera en la entrega del Toisón, ha tirado de armario y no ha estrenado. Lo llevó durante la Pascua Militar de 2016. El estilismo está formado por un vestido largo y recto en color negro con detalles de troquelado en la parte de abajo de la falda y una abertura que deja las piernas al descubierto al caminar, todo ello acompañado de una chaqueta estructurada en blanco. 

Como complemento, unos zapatos de salón negros de Magrit y unos pendientes de oro blanco. Un atuendo perfecto, ya que este acto en el Palacio Real exigía tarje largo para las damas. La esposa de Felipe VI reaparecerá mañana en solitario en su último acto oficial de la semana en el Museo Reina Sofía. 

Esta vez sin sus hijas, ambos han ofrecido la tradicional recepción al cuerpo diplomático acreditado en España en el Palacio Real con la asistencia del presidente del Gobierno Mariano Rajoy (62) y el ministro de Exteriores Alfonso Dastis (62).

Este es uno de los actos más lucidos de la agenda real ya que algunos diplomáticos y sus parejas lucen la ropa tradicional de sus respectivos países, el resto deben vestir de gala: los hombres frac y las mujeres traje largo. La recepción ha tenido lugar en el salón de Gasparini, que estaba perfectamente decorado y preparado para la ocasión. Además el Rey ha pronunciado un discurso ante los representantes y embajadores del mundo, donde ha destacado la situación de Cataluña.