Hay sabores que permanecen ligados a la infancia para siempre y que, por mucho que pasen los años, siguen siendo capaces de transportarnos directamente a casa. Para José Andrés, uno de los chefs españoles más reconocidos internacionalmente, ese recuerdo tiene forma de sándwich.
El cocinero nació en Asturias, en el norte de España, y guarda un cariño especial por una sencilla receta que sus padres preparaban cuando era pequeño.
"Nací en el norte de España y este fue mi primer snack", explicó en el canal de YouTube First We Feast. Se trata de un sándwich aparentemente sencillo, pero que reúne varios de los sabores que marcaron su infancia: tortilla francesa, atún, tomate, mayonesa y furikake.
Un sándwich.
"Mis padres me hacían siempre un sándwich de huevo con atún, tomate, mayonesa y furikake", recordó el chef. Una combinación que podría parecer poco habitual por la presencia del condimento japonés, pero que para José Andrés representa un auténtico recuerdo gastronómico.
De hecho, el cocinero no necesita complicadas elaboraciones ni ingredientes especialmente sofisticados para reivindicarlo. "Es completamente imperfecto, pero es lo más bonito y sabroso que he probado nunca". Frase que resume perfectamente el valor sentimental que tiene para él esta receta.
Y prepararlo es muy sencillo. Para empezar, hay que colocar unas rebanadas de pan y cubrirlas generosamente con mayonesa. El propio José Andrés apuesta por no quedarse corto en este paso: cuanta más mayonesa, mejor. Sobre ella se coloca la protagonista de la receta, una tortilla a la francesa recién hecha.
Después llega el tomate. Se añade un poco de salsa de tomate sobre la tortilla, aportando ese punto jugoso y literalmente ácido que combina con el huevo. A continuación, se incorpora una cantidad de atún, preferiblemente bien escurrido para evitar que el sándwich termine demasiado húmedo.
Una sandwich.
El último ingrediente es el furikake, un condimento japonés que suele combinar semillas de sésamo con algas y otros ingredientes. Su presencia aporta un toque crujiente y salado que diferencia este sándwich de cualquier bocadillo de tortilla convencional.
Una vez colocados todos los ingredientes, solo queda cerrar el sándwich, presionarlo ligeramente y disfrutarlo. Una elaboración rápida, contundente y sin demasiadas complicaciones que demuestra que, en ocasiones, los platos más sencillos son los que más recuerdos pueden guardar.
Para José Andrés, esta receta no es únicamente una combinación de varios ingredientes, sino el sabor de su infancia en Asturias, el recuerdo de sus padres y uno de esos primeros bocados.
