Rodri Hernández, el que ha sido timón de la selección, tiene un lugar en España lejos de los focos de los grandes estadios.
Se trata de La Bañeza, un municipio leonés de poco más de 10.200 habitantes que combina una atmósfera de tranquilidad absoluta con una sorprendente apuesta por el arte de vanguardia.
Y aunque Rodri nació, lejos de esas tierras, en Villanueva de la Cañada (Madrid), mantiene un estrecho vínculo familiar con La Bañeza.
¿Por qué Rodri elige La Bañeza?
Todo se debe a su abuelo, Noé Hernández quien fue un médico muy respetado y querido en la localidad durante las décadas de los años 60 y 70.
Su padre, Antonio Hernández, también residió durante un tiempo en este lugar hasta que por motivos de trabajo tuvo que mudarse a Madrid, donde nacería el centrocampista.
Para Rodri, este pueblo representa el escenario ideal para desconectar de la presión del fútbol profesional y la exposición mediática constante. Sin duda, para el campeón del mundo visitar esta localidad le supone un momento de paz y tranquilidad para desconectar de la rutina del fútbol.
Lo que hace única a La Bañeza no es solo su tranquilidad, sino su transformación en una de las capitales europeas del arte urbano.
Sus calles albergan más de 300 murales de gran formato que decoran fachadas y plazas, convirtiendo un paseo por el pueblo en una experiencia artística de primer nivel y referencia internacional.
Esta explosión artística se debe principalmente al festival Art Aero Rap, que cada año atrae a grafiteros de todo el mundo para plasmar sus obras en las paredes de la localidad, fusionando la cultura hip-hop con el entorno rural.
Además de su faceta moderna, el entorno de La Bañeza destaca por su proximidad a fortalezas medievales, lo que añade un valor histórico incalculable a la visita.
Su casco urbano conserva edificios de notable interés, como la Iglesia de Santa María, la Plaza Mayor de soportalado tradicional y el Teatro Municipal.
Más allá de los muros, La Bañeza es famosa por su Carnaval, declarado Fiesta de Interés Turístico Nacional, y por su Gran Premio de Velocidad, una de las pocas carreras de motociclismo que aún se celebran en un circuito urbano en España.
Además, la localidad es un punto clave de la gastronomía de León, famosa por la Alubia de La Bañeza-León (con Indicación Geográfica Protegida), además de sus embutidos, cecina y repostería típica como los imperiales y los yemas.
Un pueblo orgulloso
La localidad vive con orgullo cada logro del centrocampista: cuando ganó el Balón de Oro en 2024 o anoche con el Mundial en 2026, La Bañeza fue una de las localidades que más celebró el triunfo, a pesar de que Rodri no nació allí.
Y es que Rodri ha ido de menos a más en este mundial pero casi siempre estando sobresaliente, tanto es así que por eso ha sido distinguido por la FIFA con el premio MVP del Mundial. Acreditándolo así como el mejor jugador de todo el torneo.
