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Sobre una colina que domina el paisaje de la Ribera del Duero, la piedra se asoma al horizonte como un vigía silencioso. Desde lo alto, los campos se extienden en todas las direcciones, mientras el viento recorre calles estrechas.

Murallas, portales y rincones tranquilos recuerdan la importancia estratégica que tuvo este pequeño enclave. Hoy, en cambio, la calma es la protagonista, envolviendo cada paseo en una atmósfera serena.

Así se descubre Haza, una villa donde la historia castellana y la inmensidad del paisaje se unen en una estampa indiscreta y auténtica.

Situada en lo alto de un cerro, esta pequeña joya histórica de la provincia de Burgos parece estar detenida en el tiempo.

Con apenas 33 habitantes según el último censo y un patrimonio medieval excepcionalmente bien conservado, esta localidad amurallada es el destino ideal para quienes buscan escapar del bullicio urbano.

Qué visitar

En su pequeña extensión reside su encanto. Declarada Conjunto Histórico-Artístico y Bien de Interés Cultural en 2010, su patrimonio medieval cuenta con una muralla, un castillo y una torre.

Su joya de la corona es su castillo, una fortificación de estilo románico, construido entre los siglos XII y XV. Actualmente se encuentra en ruinas, pero está protegido y pendiente de restauración.

Su torre cuadrangular es considerada el elemento más arcaico del conjunto, con función de atalaya, y podría datarse entre los siglos XII y XIII.

La muralla y los torreones que rodean la localidad son uno de los principales atractivos para los visitantes. Lo excepcional de Haza es que todo el caserío está dentro del recinto fortificado, lo que significa que el pueblo entero es una fortaleza.

La muralla fue obra de los Condes de Miranda y en ella está integrada la iglesia de San Miguel. Como curiosidad, existen muchas casas rurales construidas a partir de la propia muralla, con muros de más de diez siglos de antigüedad.

La mencionada iglesia es de estilo románico levantado en el siglo XII y dedicada a San Miguel, exponente en el imaginario medieval, y se integra directamente en la muralla.

También puedes pasear por sus callejuelas empedradas que invitan a sumergirse en la historia.

Haza es el municipio con menor densidad de población de Castilla y León, con 84 km2 de superficie y apenas 29-33 habitantes. El censo fija en 30 los vecinos que viven en esta pequeña localidad cercana a Aranda del Duero, pero la realidad replica que son apenas 6 personas las que están todo el año.

Recomendamos que visites este lugar especialmente en otoño, cuando los viñedos de la Ribera del Duero cambian de color y el pueblo medieval cobra un encanto especial. La primavera también es ideal para disfrutar del entorno natural.