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Retroceso en las bolsas mundiales: ¿buen momento para invertir en acciones?

31 octubre, 2018 12:13

El Ibex 35 ya no levanta cabeza. Las idas y venidas del Supremo no le han sentado nada bien, primero por contradecirse en el tema del pago del impuesto hipotecario, y después por dejar en vilo a todo el mundo. Después de dar un mazazo a los bancos españoles, dejar a los inversores con un amago de infarto y pintar de rojo la cotización del Ibex 35, el Supremo ha dejado la sentencia en el aire.

Hasta el 5 de noviembre no se sabrá quién terminará pagando el impuesto hipotecario, los bancos o los clientes; así que se esperan dos semanas de vértigo. De momento, y en apenas cuatro sesiones, el sector se ha dejado más de 8000 millones de euros. Con este panorama bajista, las dudas principales son obvias: ¿es buen momento para invertir en acciones españolas? ¿Hay que vender, comprar, esperar...?

El mercado estadounidense: la mejor opción para invertir en acciones

El problema es que la situación del sector financiero español, ahora maltratado por la sentencia del Alto Tribunal, hay que enmarcarla en un escenario más grande. Los mercados están turbulentos, los inversores nerviosos. Se habla últimamente del inicio de un ciclo contractivo, visto el retroceso de las bolsas. Para muchos analistas, la caída del Ibex 35 era de esperar como efecto de una supuesta e incipiente recesión.

Es un punto delicado porque hay economistas de la vieja escuela que defienden la hipótesis de la recesión propiciada por el miedo a que Estados Unidos le dé la vuelta a la tortilla e invierta los tipos. La opinión, plausible desde la teoría de los ciclos económicos, es discutible, principalmente porque podríamos estar simplemente ante una vertiginosa normalización monetaria en casa del Tío Sam.

Evidentemente, a este lado del charco hay que estar pendiente de lo que pase con la bolsa estadounidense a la hora de invertir en acciones, aunque sean europeas. Ya se sabe que un aleteo de una mariposa en Estados Unidos termina con un tsunami en el DAX o en el Ibex 35, pero no hay que tener miedo. Eso sí, conviene ser prudente, especialmente en España, con la tormenta que ha desatado el Supremo.

Más allá de predicciones sobre recesiones y cambios de ciclo, es indiscutible que la situación financiera internacional no es sencilla. de ahí, que los inversores (especialmente los pequeños) tengan tantas dudas sobre la dirección que deben tomar. Si hacemos caso al consenso de los analistas bancarios, hay que ponderar a la baja el mercado europeo y poner el objetivo en Estados Unidos.

De hecho, la bolsa americana es, de momento, el activo que más rentabilidad ofrece a medio plazo. Eso sí, hay que tener cuidado con la ponderación excesiva que se le están dando a las acciones de las tecnológicas y algunas empresas emergentes. Controlando el riesgo con estas variables en mente, no hay razón para salirse del mercado. Esto sirve para los que ya estaban construyendo carteras, pero ¿y los que pretenden entrar al mercado?

¿Es buen momento para invertir en acciones?

Los mercados son gigantes totalmente impredecibles. Por mucho que los gurús de la economía mundial gusten de exhibir sus opiniones, sus predicciones son solo eso: predicciones. Nadie sabe qué puede ocurrir el año que viene, el mes que viene, ni siquiera la semana que viene. Un escándalo en una firma importante, un gobierno inesperado o una sentencia judicial lo pueden poner todo patas arriba.

De todas formas, las herramientas teóricas están ahí para dar un poco de estabilidad al caos. Ciertamente, la teoría dice que podríamos estar ante un fin de ciclo, con su recesión pertinente, pero también hay datos que apuntan hacia una situación de madurez de los mercados. La cuestión es buscar el negocio perfecto en función del punto del ciclo, e ignorar el ruido del mercado.

Entonces, ¿es buen momento para invertir en bolsa? Como siempre, todo depende de la percepción del mercado, del capital disponible y de cómo se maneje. Para los que ven una recesión inminente, el cambio de ciclo invitaría a invertir en activos indexado a largo plazo, aportando parte del capital de forma periódica (fraccionándolo en fondos de diferentes fondos de inversión) o invirtiéndolo todo de una vez.