Región

Pucela y 'Cultu' firman tablas en un partido loco (4-4)

10 septiembre, 2017 22:01

Real Valladolid y Cultural y Deportiva Leonesa firmaron tablas tras empatar 4-4, en el Reino de León en un encuentro loco y marcado por los penaltis. Los tantos de Mata por partida doble, Hervías y Guitián no sirvieron para que el Pucela consiguiera los tres puntos. Los de Luis César Sampedro se quedan con siete en la parte alta de la tabla clasificatoria, los mismos que tiene el cuadro de Rubén de la Barrera.

Partido loco y fútbol total el que se ha podido vivir en la tarde de hoy en un Reino de León que vivía un derbi de esos en los que la garra, los nervios, y la tensión lo son todo.

El choque arrancó con ritmo y rápido el conjunto de Rubén de la Barrera iba a mojar la oreja al cuadro pucelano tras el gol en propia meta de Guitián en el nueve de partido. Tras este jarro de agua fría y sin apenas reacción, Antoñito cometía un penalti dudoso que iba a fallar Rodri ante la buena parada de un Masip que está cuajando un inicio de temporada perfecto.

Tras el susto, el Pucela comenzó a asentarse en el terreno de juego y mientras Luismi y Borja se imponían en el centro del campo, Hervías e Ibán Salvador empezaban a hacer de las suyas con un Jaime Mata en punta que está de dulce. Precisamente él pondría la igualada en el 37 y de penalti que el mismo provocó.

Con las tablas en el marcador el choque iba a llegar al tiempo de asueto pero lo mejor, la locura futbolística, y el éxtasis de goles iba a aparecer en el segundo tiempo.

La Cultu iba a golpear rápido, en el 48, con un tanto de Yeray que remató desde dentro del área con la derecha para hacer el 2-1 ante el éxtasis local.

Lejos de venirse abajo, el cuadro pucelano reaccionó bien y en apenas diez minutos, los que van del 59 al 68, consiguió tres goles para ponerse 2-4 por delante en el marcador gracias a los goles de Guitián de cabeza primero, Hervías de penalti después y Mata para "sentenciar".

Pero nada más lejos de la realidad. El Real Valladolid se relajó y volvió a padecer el síndrome de Miranda, como el año pasado ante el Mirandés, para dejar escapar dos puntos que podían haber sido de oro.

Los tantos de Guitián de nuevo en propia meta y Señé, en el 84 de partido, con un remate precioso desde fuera del área ponían una igualada final que es justa por lo visto sobre el campo pero que deja cara de pocos amigos a los más de 800 aficionados del Pucela que se desplazaron hasta el Reino de León.

Reparto de puntos en un derbi para el recuerdo para que Castilla y León vuelva a disfrutar del fútbol que tiene.