Cultura

Los ilustres personajes escondidos por las calles de Valladolid (III)

7 marzo, 2018 10:00

En la primera entrega eran Vicente Bailarín Escudero o Leopoldo Cano los encargados de introducirnos en esta serie de tres escritos en los que hemos conocido, a través de las esculturas que se esconden las calles de la capital del Pisuerga, su producción cultural, clave para el desarrollo de nuestra ciudad.

Ayer sacábamos a la luz al imaginero, por ejemplo, o a Felipe II, del que todos conocemos su importancia política e histórica y nos deleitábamos con el don de letras del bueno de Miguel de Cervantes.

En esta ocasión, continuamos recorriendo las calles de nuestra ciudad, de la mano como siempre de María Martín, guía oficial de Valladolid, para acercarles a los cuatro últimos personajes ilustres que se esconden por nuestras calles para poner el colofón final a este serial de tres capítulos.

El Conde Ansúrez, rey de la Plaza Mayor

“La estatua del Conde Ansúrez es muy importante ya que nos da pie a hablar de la fundación de Valladolid. A la hora de ir contando la historia de nuestra ciudad es muy importante contar con el apoyo de esta estatua. Además es una de las esculturas más destacadas”, afirma nuestra guía.

Se trata de uno de los bustos más visitados por los forasteros debido, en gran parte, a su ubicación y fue realizado por el escultor Aurelio Carretero, para unos de los personajes con más valor histórico de la ciudad.

Un hombre con paraguas muy dado a la comedia

El hombre con paraguas que está en la Plaza Coca es el comediante. Va con un paraguas y en la espalda lleva unas máscaras, además de su maleta. Se trata de una alegoría al mundo del comediante ya que antes ser actor no estaba bien visto. Se veía a estas personas como vividores”, asegura María Martín.

La obra es de Eduardo Cuadrado y estos comediantes, volviendo a la época, ganaban poco dinero y se dedicaban a ir con sus compañías y su maletín de un lado a otro de la geografía española.

La importancia literaria de Rosa Chacel

“La estatua de Rosa Chacel la pusieron estratégicamente en ese lugar porque era una de sus zonas de paseo, ya que vivía por la Plaza Mayor y le gustaba pasear por la zona de Poniente, por eso ubicaron el banco donde realizaba su descanso”, nos confiesa la guía oficial de la capital del Pisuerga.

Nacida en el año 1898 y fallecida en 1994, con 96 años, la vallisoletana tuvo una amplia importancia cultural y literaria, perteneció a la Generación del 27 y dejó un amplio legado cultural y una huella imborrable en la cultura vallisoletana.

Leer nunca está de más

En la Plaza de las Batallas está ubicada la “Niña Leyendo”, una estatua de 2,80 metros de alto y 1400 kilos de peso que se inauguró el 21 de octubre y que deja a las claras el dicho de que “leer es un placer”.

Su autora es Belén González que se inspiró en su hija Elisa que lee “Sara de Ur” de José Jiménez Lozano.

Los ilustres personajes escondidos por las calles de Valladolid (I)

Los ilustres personajes escondidos por las calles de Valladolid (II)