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BBVA cree que le sobrarán 2.800 oficinas en España a largo plazo, el 75% de su red

El consejero delegado de la entidad cree que no tiene sentido mantener 3.800 sucursales en España. BBVA asegura que no hay ningún plan en marcha de cerrar oficinas.

Francisco González, presidente del BBVA y Carlos Torres, consejero delegado

Francisco González, presidente del BBVA y Carlos Torres, consejero delegado Reuters

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Otra bomba cae hoy en el sector bancario español: BBVA cree que le podrían sobrar 2.800 oficinas de las 3.800 que tiene actualmente en España. Así lo ha confirmado Carlos Torres, consejero delegado de la entidad, en una entrevista concedida a Bloomberg en el evento fintech Money 20/20 celebrado el lunes en Dinamarca. En cualquier caso, esta reflexión no supone un cierre inmediato de oficinas, sino de un proceso escalonado pero inexorable. "Tenemos 3.800 oficinas en España, ¿qué sentido tiene eso?", ha valorado Torres.

En su opinión, no tiene ningún sentido. "¿Podemos reducir este número? Sí", así de tajante se ha mostrado. El planteamiento es que en el futuro, BBVA podría operar en España con unas 1.000 oficinas, a medida también que los clientes vayan utilizando más el banco a través del ordenador y dispositivos móviles. De este modo, BBVA se quedaría con un 25% de las sucursales que tiene abiertas ahora mismo en España. Torres no ha querido poner una fecha concreta en el calendario para estos planes, ya que responden a una estrategia de largo plazo y no a un objetivo de corto plazo. Se completará "dentro de muchos años", en declaraciones recogidas por Bloomberg.

BBVA asegura que no hay ningún plan en marcha para cerrar oficinas en España. La entidad estudia año a año el número de sucursales que necesita y que, si actualmente tiene 3.800, es porque son todas necesarias.

La noticia llega una semana después de que el Banco Santander comunicara a los sindicatos y algunos empleados que pretende cerrar, en este caso sí de forma inminente, hasta 450 oficinas en España. Otro golpe duro para un sector que desde el año 2009 ha perdido ya más de 71.000 empleos y del que se avecinan nuevas oleadas de despidos y prejubilaciones.

Un banco digital

BBVA es uno de los bancos que más ha apostado por la transformación digital en la última década, la que su presidente, Francisco González, llama la Cuarta Revolución. El último gran ejemplo fue la adquisición del 29,5% del primer banco 100% móvil del Reino Unido: Atom, para lo que empleó 64,1 millones de euros. Esta estrategia de largo plazo de cerrar oficinas y enfocar el banco a las nuevas tecnologías responde a la perfección a la filosofía que lleva siguiendo durante más de un lustro y a la que ha destinado una buena parte de sus recursos de inversión. Anualmente destina en torno a 1.000 millones de euros a invertir en las nuevas tecnologías del sector financiero.

González lo ha dicho en innumerables ocasiones en los últimos años: "El que no se adapte al cambio digital, morirá". En España la situación es peor, ya que la red de sucursales está sobredimensionada y lastra los estrechos márgenes de rentabilidad de las entidades. “Estamos viendo ya cambios muy relevantes en las métricas del banco” en relación a los clientes que se relacionan con el banco por canales digitales, explicó el presidente en la junta de accionistas del banco.

Los clientes digitales se han incrementado un 19% en el año, hasta 15 millones. De estos, los clientes de banca móvil han aumentado un 45%, hasta 8,5 millones. También han crecido las ventas digitales. Las nuevas operaciones de préstamos al consumo originadas en un canal digital han pasado del 9% en enero de 2015 al 19% en diciembre en España, y del 2,4% a casi el 30% en México. 

El Banco de España lo ha advertido en los últimos tiempos: la consolidación del sector debe continuar con una segunda oleada de fusiones y adquisiciones. Los mayores bancos parecen cómodos con su cuota de mercado y no quieren realizar nuevas compras, por lo que la solución parece pasar por el cierre de oficinas. No conviene olvidar que los clientes digitales cada vez son más y, además, son los más rentables para las entidades.

En 2015, el número de clientes digitales de BBVA aumentó un 19%, lo que significa que cada vez un mayor número de usuarios no pisan nunca una sucursal bancaria.

El cierre de oficinas es el futuro para todas las entidades que quieran sobrevivir a esta revolución. Ya lo alertó Citi en un informe publicado la semana pasada: tres de cada diez trabajadores de banca perderán su trabajo en la próxima década por la innovación digital. BBVA empieza a trazar así su plan de futuro que le llevará a tener una red más reducida.

Pero BBVA también ha invertido en sucursales en los últimos tiempos con la compra de Cataluya Banc por 600 millones de euros. Esta adquisición supuso añadir 750 oficinas a su red, pero como comunicó la entidad la semana pasada, mantendrá la marca Catalunya Banc, por lo que no integrará estas sucursales a la red de BBVA.