Operación Lava Jato

El petróleo de Petrobras, la sombra del milagro económico brasileño de Lula

Petrobras, que llegó a ser la mayor empresa de Latinoamérica en bolsa con el 'boom' petrolero de Brasil, hoy es fuente de corrupción y problemas para el país.

Dilma Roussef y Lula Da Silva, salpicados por el escándalo Petrobras.

Dilma Roussef y Lula Da Silva, salpicados por el escándalo Petrobras.

Brasil vive una crisis económica de órdago. Es uno de los países más golpeados por las turbulencias en los mercados de materias primas y sobre las economías emergentes. Pero no siempre fue así. Para los brasileños, la imagen del expresidente Lula da Silva -detenido a primera hora de este viernes por presunta corrupción y blanqueo de dinero-les retrotrae a una época de prosperidad económica y de esperanza. Desde su llegada en 2003 y hasta su salida en 2010, el Producto Interior Bruto (PIB) del país pasó de 0,5 a 2,1 billones de dólares, según los datos del Banco Mundial.

Gran parte del milagro económico de Lula se asentó en Petrobras, la petrolera estatal, y la llegada de los 'petrodólares'. También en el origen de los actuales casos de corrupción que se juzgan en los tribunales y la actual Operación Lava Jato. Antes de la crisis financiera de 2008, y conforme la cotización del barril de crudo en los mercados internacionales, Brasil se convirtió en la estrella del mercado petrolero.

Decenas de petroleras de otros países, como la española Repsol, querían hacer negocios allí después del descubrimiento de gigantescos yacimientos de crudo a altas profundidades. La necesidad de inversión y tecnología extranjera fue fundamental para iniciar los trabajos de exploración y extracción de crudo frente a las costas brasileñas.

Cientos de miles de millones de dólares llegaron a Brasil y regaron al sector privado, a la Administración y, como se está viendo ahora, los bolsillos de comisionistas corruptos. Petrobras ha sido el centro de gravedad de la economía brasileña en los últimos años, tanto en la época de máximo crecimiento como en la actual de recesión.

Según los datos conocidos esta semana, la economía de Brasil se contrajo un 1,4% en el cuarto trimestre de 2015 (frente al -1,7% estimado) y cierra el 2015 con una caída del Producto Interior Bruto (PIB) del 5,9% en tasa interanual. La inflación brasileña se sitúa en torno al 9%, mientras que los tipos de interés del banco central están en el 14,25%. La recesión se ha convertido en insostenible. 

Caso Petrolão

El caso Petrolão -como se conoce popularmente a la trama de corrupción- se refiere al pago de sobornos millonarios a funcionarios, políticos y ejecutivos de Petrobras con fondos de la petrolera y de proveedores y contratistas de la petrolera.

La sombra de la corrupción ha provocado una grave crisis financiera en la empresa, que tiene emitidos bonos en manos de inversores por valor de 53.000 millones de reales (12.000 millones de euros) y deuda bancaria equivalente a unos 30.000 millones de reales (7.100 millones de euros).

Este elevado endeudamiento, y la crisis petrolera que se inició en 2014, ha obligado a Petrobras a reducir al mínimo sus inversiones y paralizar numerosos proyectos. El sueño petrolero de Brasil, que iba a ser exportador neto de crudo en 2015, empezó y acabó en Petrobras.