La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez.

La ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez. Ángel Díaz Efe

Macroeconomía

Báñez cree que es factible alcanzar un gran pacto para salir del trabajo a las seis de la tarde

El Ministerio confía en contar con el apoyo de los sindicatos, las empresas y la oposición para racionalizar los horarios.

Javier G. Jorrín

“No podemos quedarnos descolgados de Europa: la racionalización de horarios en las empresas y las instituciones es capital”. Así de contundente se mostró Mariano Rajoy en primavera, justo antes de la campaña electoral del 26J. La promesa se concretó el lunes en un anuncio formal de la ministra de Empleo y Seguridad Social, Fátima Báñez, que promoverá un gran pacto nacional para la racionalización de los horarios.

El objetivo del Ministerio es que la jornada laboral acabe, de forma general, a las seis de la tarde, para que así los ciudadanos puedan compatibilizar su trabajo con la vida familiar y el ocio. Empleo ya cuenta con el apoyo de Ciudadanos para esta propuesta, pero además, confía en tener el respaldo de los agentes sociales y del PSOE. De esta forma, el Ministerio tendría apoyos más que suficientes para sacar adelante una de las reivindicaciones tradicionales de los trabajadores.

Los primeros contactos que ha realizado el Ministerio con algunos sectores empresariales y grupos sindicales han sido positivos, lo que terminó por animar a Báñez para llevar el anuncio a la Comisión de Empleo y Seguridad Social esta semana. La patronal y los sindicatos están a la expectativa de conocer la letra pequeña de la propuesta del Gobierno, pero la música les gusta.

No podemos quedarnos descolgados de Europa: la racionalización de horarios es capital

Fuentes de la CEOE explican que están dispuestos a sentarse en la mesa de diálogo para negociar cómo se pueden racionalizar los horarios en España, pero se oponen a una norma que sea igual para todos los sectores. Cada actividad tiene unas peculiaridades que no se pueden obviar. Es el caso de los horarios comerciales para las tiendas o para la hostelería. En este tipo de sectores, las organizaciones empresariales tratarán de ampliar los horarios en lugar de reducirlos.

En cualquier caso, el Ministerio no pretende unificar los horarios para todos los sectores, sino aplicar un tipo de contratación con carácter general que no será obligatorio. En cualquier caso, desde Empleo encomiendan los detalles al diálogo social y a la negociación con otros partidos políticos. El Gobierno confía en contar con el respaldo del PSOE, a pesar de las críticas de los socialistas en la Comisión de Empleo. Los socialistas también llevaban en su programa electoral racionalizar los horarios, aunque sin poner una hora concreta de finalización de la jornada laboral. Por eso el Ministerio cree que será posible alcanzar un acuerdo que sea satisfactorio para las dos fuerzas políticas.

El PSOE apostaba por extender la jornada continua (que lo haga el 70% de las empresas) y extender al 50% de los trabajadores la flexibilidad horaria con opciones de teletrabajo. Los socialistas también son partidarios de buscar los sectores “susceptibles, por la naturaleza de su actividad de, ofrecer una jornada continua” y ofrecer beneficios fiscales a las empresas que lo hagan. Todas estas medidas estarán sobre la mesa de negociación.

El lunes Podemos y PSOE criticaron esta propuesta de Báñez por venir en un momento en el que lo esencial para los ciudadanos es tener un empleo y que sea de calidad. Para Rafael Simancas, portavoz del Grupo Socialista en la Comisión, se trata de "un titular fácil y un poco frívolo", lamentó. En su opinión, "lo que necesitan los españoles es un trabajo al que entrar por la mañana y salir por la tarde, sí, pero con un salario digno". Por su parte, Alberto Rodríguez, diputado de Unidos Podemos, aseguró que el problema es que "muchos millones de personas no trabajan ni por la mañana, ni al mediodía ni por la tarde".

La propuesta de establecer medidas para la racionalización de horarios laborales es positiva y necesaria

Los sindicatos también acudirán con la voluntad de alcanzar un pacto para racionalizar los horarios, pero siempre que se cumpla. Para UGT, “la propuesta de establecer medidas para la racionalización de horarios laborales es positiva y necesaria para la conciliación de la vida familiar y laboral de los trabajadores, pero insuficiente”, ya que piden que primero se derogue la reforma laboral de 2012. En cualquier caso, racionalizar los horarios es una propuesta que les gusta a los sindicatos, por lo que el Ministerio confía en que pueda llegar a buen puerto finalmente.

En España hay una asociación que lucha por mejorar la jornada laboral, la Asociación para la Racionalización de los Horarios Españoles. Entre sus propuestas se incluyen reducir las jornadas laborales, racionalizar y flexibilizar los horarios comerciales y ajustar la programación de la radio, la televisión y los espectáculos. Cualquier ciudadano puede firmar este manifiesto en su página web

‘Decretazo’

Una de las cuestiones más importantes a debatir es cómo hacer que las empresas cumplan este horario con carácter general. El Ministerio acude a las negociaciones con la voluntad de escuchar a las partes. Se puede hacer con un decreto de horarios laborales, con lo que la nueva jornada quedaría regulada en la normativa y las empresas tendrían que cumplirla.

Pero hay otras vías para lograrlo que no sea un cambio normativo. El PSOE planteó la opción de dar beneficios fiscales a las compañías que respetasen los horarios de trabajo racionales. Lo normal es realizarlo por la vía de los impuestos, ya que se trata de una política de Empleo, pero los partidos podrían canalizarlo a través de las cotizaciones a la Seguridad Social. La opción opuesta es penalizar a las empresas incumplidoras con una factura fiscal más elevada. Serían fórmulas para incentivar a las empresas a que generalicen la racionalización de horarios pero con la flexibilidad de que no sea obligatorio.

El PSOE planteó la opción de dar beneficios fiscales a las compañías que respetasen los horarios de trabajo

La propuesta del Ministerio para compatibilizar los horarios laborales y familiares va más lejos. Báñez propuso la creación de una bolsa de horas de asuntos propios que los trabajadores puedan utilizar cuando las necesiten. Una propuesta que ya acordaron con Ciudadanos en el pacto de investidura y que también llevaba el PSOE en su programa electoral.

Los tres partidos coinciden también en incentivar el teletrabajo en los sectores en los que sea posible realizarlo. Otra de las medidas que está sobre la mesa es la de la posibilidad de desconexión. Las nuevas tecnologías permiten que algunos empleados puedan trabajar a cualquier hora del día simplemente con una conexión a internet y un teléfono móvil. El derecho a la desconexión recogería precisamente el derecho de los trabajadores a no estar disponibles en todo momento para su empresa.

El ‘prime time’

Todas las medidas que se adopten para racionalizar los horarios laborales servirán para acercar España al resto de Europa, pero el cambio de cultura de los españoles no se realizará solo con un decreto ley. Hay muchas cuestiones complementarias que contribuirían al cambio de la cultura horaria en España. Tradicionalmente se ha culpado a las televisiones con su horario de máxima audiencia a partir de las diez de la noche como uno de los culpables de que los ciudadanos prolonguen tanto su día.

El PSOE ya propuso que TVE adelantase su horario para que el prime time acabe a las 23:00 horas y se comprometió a promover un acuerdo similar con el resto de cadenas privadas. Empleo no ha dicho nada respecto a los horarios televisivos, pero es otra de las cuestiones que se discutirán en los próximos meses.

Lo que sí planteó el Ministerio es estudiar un cambio del huso horario en España para igualarlo al que tienen otros países que están en la misma latitud, como Reino Unido o Portugal. El PP ya acordó esta medida con Ciudadanos en verano y es una reivindicación que han realizado muchos expertos. Con esta medida se retrasaría el reloj una hora, lo que serviría para adelantar el amanecer y el anochecer y así empujar a los españoles a cambiar su horario. En cualquier caso, esta es una propuesta que Báñez no quiso detallar y simplemente dijo que la estudiará.