FMI Fondo Monetario Internacional

El Gobierno utilizó al FMI para precipitar la crisis e intervención de Bankia

Según una auditoria interna del organismo, el Ejecutivo pidió que se adelantara el informe que los peritos judiciales consideraron “decisivo” porque precipitó la ruina de la entidad

Christine Lagarde, en la reunión del G20 en Shanghai.

Christine Lagarde, en la reunión del G20 en Shanghai. Efe

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El Gobierno de Mariano Rajoy fue el que solicitó al Fondo Monetario Internacional (FMI) que adelantara a abril de 2012 el contenido de un informe sobre el sector bancario español que cuestionaba la viabilidad de Bankia y otras entidades, según revela una auditoría del organismo internacional.

Dicha recomendación “fue decisiva, precipitando la crisis de Bankia”, según comunicaron los peritos del Banco de España al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu que investiga la quiebra de la entidad.

El informe del FMI fue uno de los argumentos que empleó en mayo de 2012 el ministro de Economía Luis de Guindos para justificar la intervención de Bankia. La auditoría del FMI expone así un curioso ‘quid pro quo’ ya que el Gobierno español aparece promoviendo la publicación del documento que le sirve de coartada para la intervención y el organismo internacional prestándose al juego.

Tras admitir que el informe del Programa de Asistencia al Sector Financiero (PASF) “tuvo un impacto catalizador” en la situación española, la auditoría interna revela que “la comunicación pública del FMI sobre el Programa en abril de 2012 fue controvertida, pero justificada bajo las circunstancias” y, sobre todo, “a requerimiento del Gobierno”.

“El 25 de abril de 2012 -precisa el documento-, a requerimiento del Gobierno, el FMI publicó sus Conclusiones Preliminares del PASF. El texto se refería a un grupo de bancos que estaban restructurándose y aseguraba que ‘es esencial que estos bancos, y en particular el de mayor tamaño, tomen medidas rápidas y decisivas para fortalecer sus balances y mejorar su gestión y su gobierno corporativo’. En el contexto del momento, estaba claro para todos los observadores que el banco señalado era Bankia”.

El informe firmado por Nicolás Véron contiene una nota que indica que han sido los propios integrantes del staff del FMI los que revelaron al auditor interno que fue el Gobierno español quien solicitó que se adelantara dicha publicación. En aquel momento, la principal interlocución con el Fondo la llevaba el Ministerio de Economía.

La filtración, sin precedentes

El informe del FMI fue clave en el hundimiento de Bankia y en la caída de su presidente, Rodrigo Rato en mayo de 2012. Así lo destacaron los peritos del Banco de España que han informado sobre el caso al juez Fernando Andreu. Dichos técnicos fueron muy críticos con el organismo internacional. "Lo significativo fue la urgencia con que se requería la medida y el hecho de su filtración, algo realmente sin precedentes", afirmaron.

Los peritos también advirtieron que el informe del FMI llegaba a conclusiones que no era fácil detectar desde fuera de Bankia. "Es sorprendente que el FMI fuera capaz de apreciar un aspecto tan complejo como la gobernanza y que hiciera esta recomendación a una entidad de reciente constitución presidida por quien fue Vicepresidente y Ministro de Economía del Gobierno de España durante 8 años y posteriormente Director Gerente del propio FMI".

La ruina de Bankia llevó a la reestructuración del sector financiero español que se financió con el llamado rescate bancario, una línea de crédito de 100.000 millones proporcionada por los socios europeos de España.