Economía colaborativa

Bruselas, a transportistas españoles: “No se va a privilegiar a un modelo por encima de otro”

La comisaria de Transportes trata de calmar al sector en una carta, pero afirma: “No creo que la prohibición absoluta sea la solución idónea”.

La comisaria europea de Transportes, Violeta Bulc.

La comisaria europea de Transportes, Violeta Bulc.

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Mes de junio. Bruselas pone las cartas sobre la mesa en la economía colaborativa. Tras meses de espera, publica una guía con recomendaciones de regulación para empresas como Airbnb o Uber. Los transportistas españoles, a través de la Comisión Nacional del Transporte por Carretera, reaccionaron: enviaron una carta a la comisaria de Transportes para mostrar su rechazo. Ahora, llega la contestación desde la Comisión. La responsable, Violeta Bulc, trata de calmar los ánimos: “No vamos a privilegiar a un modelo frente a otro”.

Las recomendaciones publicadas hace meses supusieron un jarro de agua fría para el sector hotelero y el transporte ‘tradicional’. Entre otros aspectos, diferencia la actividad de un particular frente a un profesional y advierte de que las plataformas como Uber o Airbnb no deben estar sujetas a autorizaciones o licencias si sólo actúan como intermediarios.

Ante la reacción en contra de los transportistas, Bruselas quiere diálogo. “Se insta a la cooperación entre las autoridades y los agentes del mercado, incluidos los proveedores de servicios de intermediación del sector del transporte”, asegura Bulc en una carta firmada el pasado 26 de octubre, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL.

En esa misiva, Bulc se muestra comprensiva con la “incertidumbre” causada por la aparición de nuevos modelos de empresa “en un entorno reglamentario que se estableció sin tener en mente a esos nuevos operadores”.

Sin privilegios

Pese a reconocer que existe un propósito de promover un entorno reglamentario “favorable al desarrollo de las empresas y la competencia”, la comisaria advierte: “Esto, sin embargo, no significa que vaya a privilegiarse un modelo empresarial por encima de otros; todos los agentes del mercado tienen que cumplir las normas existentes y, entre ellas, las que regulan la fiscalidad”.

Pero en cuanto a la reglas, recuerda que en ese documento sobre recomendaciones la Comisión urge a los Estados miembros para que revisen y modernicen la legislación “reduciendo, allí donde sea posible, la carga normativa para todos los explotadores de empresas”.

En España, ha habido denuncias por competencia desleal a las principales empresas del transporte alternativo: Uber, Cabify y BlaBlaCar. Sobre la pretensión de algunos sectores de no abrir la puerta a estos modelos, la comisaria es clara: “No creo que una prohibición absoluta sea la solución idónea para lograr una competencia leal y garantizar la recaudación de los impuestos que se deban”.

Para cerrar esa carta, Bulc vuelve a reiterar la necesidad de pacto. “La clave para el éxito es el diálogo entre las autoridades y los operadores”. Entretanto, asegura que la Comisión llevará a cabo un seguimiento del entorno reglamentario y del desarrollo de los nuevos modelos de empresas que surjan en determinados sectores.

Las críticas de los transportistas

En la carta enviada en septiembre, el Comité del Transporte por Carretera lamentaba que el documento de la Comisión Europea sólo se dirigiera hacia la exigencia de responsabilidades a los ciudadanos que usen esas plataformas en lugar de exigir a éstas cumplir con las normas. Sobre su sector, reiteraba que la regulación de estos modelos alternativos acarreará destrucción de empleo, precariedad y el desmantelamiento de servicios públicos como el del taxi.

La organización lamenta que Bruselas no armonice las obligaciones de estas plataformas digitales, sino que les “entrega mercados enteros como el del transporte urbano, inhibiéndose de realizar políticas en esta área y dejándolo todo al interés de multinacionales”.