Fernando Jiménez Latorre

Soraya se quita de en medio y descarga en Guindos la explicación del ‘caso Latorre’

Economía justifica la selección del grupo para el que trabajaba su ‘número dos’ alegando que no había conflicto de interés / Guindos se escudó en la confidencialidad para negar en 2012 el expediente del contrato al PSOE.

La vicepresidenta en funciones, Sáenz de Santamaría.

La vicepresidenta en funciones, Sáenz de Santamaría. Efe

El caso Soria y el posterior caso Latorre han monopolizado la actualidad política en España. Así quedó de manifiesto en la comparecencia de la vicepresidenta, Soraya Sáenz de Santamaría, posterior al Consejo de Ministros. Las preguntas de los periodistas se centraron en la polémica nominación del exministro de Industria, José Manuel Soria y, posteriormente, del exsecretario de Estado de Economía, Fernando Jiménez Latorre para ocupar un puesto de director ejecutivo en el Banco Mundial.

Pero la presión de los periodistas fue inútil, ya que la vicepresidenta decidió quitarse de en medio y huir de las balas, y descargó toda la responsabilidad sobre el ministro de Economía, Luis de Guindos. Sáenz de Santamaría se escuda en que la cartera encargada de las nominaciones fue Economía, por lo que despachó todas las preguntas con una frase: "El ministro Guindos va a comparecer a explicar los puestos y las otras informaciones". Nada de Soria y nada de Latorre.

Los socialistas han sido los primeros en pronunciarse y aseguran que pedirán explicaciones a Guindos en la Comisión de Economía del Parlamento por el caso Latorre. El ministro tendrá que explicar cómo se realizó la selección de uno de los contratos de auditoría a la banca, valorado en 7,2 millones de euros, que se realizó en 2012 y para el que fue seleccionada la compañía Oliver Wyman. Esta empresa es una filial de Marsh, que a su vez es matriz de NERA Economic Research, compañía para la que trabajaba hasta pocos meses antes Jiménez Latorre.

El ministro Guindos va a comparecer a explicar los puestos y las otras informaciones

Economía justifica que “el Banco de España contrató a Roland Berger y Oliver Wyman”, lo que coincide con las conclusiones de la fiscalización que hizo el Tribunal de Cuentas: en efecto, los contratos fueron realizados por el Banco de España. Sin embargo, no niega lo que dice el Tribunal y es que Oliver Wyman “no fue seleccionada por el Banco de España, sino que lo fue por las autoridades autoras del encargo”, esto es, el propio Ministerio de Economía. En el momento de la selección, Jiménez Latorre, que hasta pocos meses antes había trabajado para el Grupo Oliver Wyman, era entonces número dos en Economía.

El Ministerio explica que “la selección se realizó en base a principios de idoneidad, precio y ausencia de conflicto de interés para llevar a cabo el trabajo”. Además, recuerda que el Banco Central Europeo “también participó en el proceso”. En efecto, Oliver Wyman era una de las auditoras preferidas por el eurobanco. Todas estas dudas esperan a la comparecencia de Guindos en la Comisión de Economía, ya que Sáenz de Santamaría no ha querido resolverlas.

La transparencia

El PSOE espera que esta vez el ministro sea más transparente que en 2012. Y es que esta no será la primera vez que Guindos tenga que responder sobre los criterios de selección de Oliver Wyman y Roland Berger. El 30 de mayo de dicho año, el portavoz de los socialistas en la Comisión de Economía, Valeriano Gómez, solicitó al Ministerio los expedientes de los contratos. En concreto, solicitaba un informe en el que apareciera “la copia del expediente o documentación análogo, relativo a la contratación de Roland Berger y Oliver Wyman, como evaluadores independientes”. El Gobierno se negó a ofrecer el expediente de contratación alegando “la confidencialidad de la documentación obrante en el expediente”.

El Congreso tendrá derecho a solicitar en qué condiciones se ha contratado un trabajo desde el sector público

Valeriano Gómez volvió a insistir en la petición de la documentación durante la comparecencia de Guindos en la Comisión de Economía el 3 de octubre de ese año. El diputado socialista mostró su “más absoluta disconformidad con la respuesta del Gobierno” y añadió que el Congreso tendría derecho a “solicitar cuánto ha costado y en qué condiciones se ha contratado un trabajo desde el sector público”.

Como el propio Gómez remarcó, no era una labor corriente, sino que se trataba de “un trabajo que condicionará como pocos el futuro de nuestro país”. En efecto, los informes de Oliver Wyman y Roland Berger fueron fundamentales para determinar las necesidades de capital de la banca española, la cuantía del rescate y la valoración de los activos traspasados a la Sareb (banco malo).

Yo no soy absolutamente nadie para dar instrucciones al Banco de España, es una institución independiente

Guindos volvió a denegar estos documentos y alegó: “Yo no soy absolutamente nadie para dar instrucciones al Banco de España, es una institución independiente”. Sin embargo, el Tribunal de Cuentas contradice esta versión en el caso concreto del contrato de 7,2 millones de euros que “no fue seleccionado por el Banco de España”.

El pago de este y el resto de los contratos sí fue asumido por el supervisor, como Guindos adelantó en la respuesta que dio entonces a Valeriano Gómez. Cuatro años después, los socialistas volverán a preguntar al ministro por estos contratos y su relación con el caso Latorre. Esta vez también será en la Comisión de Economía, ya que el Gobierno ha rechazado que comparezca en el Pleno del Congreso. La fecha de la comparecencia está todavía por determinar.

Podemos también se ha querido pronunciar sobre las informaciones del caso Latorre y lamentan que “Rajoy está empeñado en convertir la Marca España en un símbolo de corrupción en el extranjero”. “Esto sólo confirma lo que venimos diciendo de que el problema del PP no se llama Soria ni Latorre, se llama PP”, denuncian desde la formación.