Referéndum en Reino Unido

El día más negro para las ocho grandes empresas españolas expuestas al Reino Unido

Gigantes como Santander, Iberdrola o Telefónica se estremecen tras el portazo del ‘brexit’.

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

El presidente de Telefónica, José María Álvarez-Pallete.

Un viernes negro para la élite empresarial española. El ‘sí’ de Reino Unido a su salida de la Unión Europea fue la chispa. El incendio vino después. Un desplome sin precedentes en la bolsa española del 12,3%. La banca fue la más castigada en el parqué. La razón: su exposición al mercado británico. No fueron los únicos. Los principales valores españoles con más intereses en el país, entre los que se encuentran Santander, Sabadell o Telefónica, perdieron cerca de 30.000 millones de euros de capitalización durante la sesión.

Sobre la mesa hay mucho en juego. Sólo para Santander, Telefónica e Iberdrola, que concentran un tercio del peso del Ibex 35, Reino Unido representa un facturación conjunto anual de unos 23.400 millones de euros, el equivalente al 2,3% del PIB español. Y las consecuencias no se hicieron esperar en la bolsa.

La gran dependencia de IAG

Ha sido un viernes especialmente negro para IAG, la compañía que agrupa a la española Iberia y la británica British Airways. Pese a que entiende que el brexit no tendrá un impacto “material” a largo plazo en su negocio, la realidad es que su dependencia hacia ese mercado es muy alta. No en vano, más de un tercio del volumen de negocio de 2015, que superó los 21.300 millones de euros, procedía de las islas.

En un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), ha confirmado que tras el resultado del referéndum ya no prevé generar un incremento absoluto en el beneficio de las operaciones similar al registrado en 2015.

Estas cifras, junto con el recorte de la recomendación y valoración de sus acciones por parte de algunos bancos por su exposición al brexit, ha pesado como una losa. La acción se desplomó un 22,5%, dejándose 1.600 millones de euros de capitalización.

Banca castigada: Santander y Sabadell

El sector bancario ha sido uno de los más castigados. Y en él, dos marcas se han llevado la peor parte: Banco Santander y Sabadell. Ambos perdieron en una sola jornada más de un 19% de su valor. La razón no difiere mucho del resto: su dependencia hacia el mercado británico.

Ana Botín, presidenta del Banco Santander

Ana Botín, presidenta del Banco Santander Efe

Los datos de Analistas Financieros Internacionales (Afi) son concluyentes: Santander concentra entre el 10% y el 20% de las cuentas corrientes de los británicos y TSB, en manos de Sabadell, controla el 5%. Los beneficios netos en el país representan un 30% y un 17% del total de ambas entidades, respectivamente.

Santander cuenta con 26 millones de clientes, una plantilla de 25.800 trabajadores y un volumen de créditos de 282.000 millones de euros. Ante este escenario, la compañía sigue apostando por este mercado. “Seguimos tan comprometidos como siempre con nuestros equipos y clientes en Reino Unido”, ha asegurado Ana Botín, su presidenta. ¿Hay temor ante la dependencia? “Nuestro modelo de negocio diversificado y centrado en banca comercial nos aportan estabilidad y fortaleza”, ha argumentado.

Desde Sabadell, también mantienen su estrategia. En marzo del año pasado decidió desembolsar 2.400 millones de euros para adquirir el banco británico TSB (controlado al 50% por Lloyds). Este viernes, su presidente ha mantenido su apuesta: “No se cambia la estrategia; el despliegue de la potencial comercial de TSB, el enfoque retail de esta filial y su exitosa ejecución de la migración tecnológica son las bases de creación de valor y son independientes del estatuto del Reino Unido frente a la Unión”.

Las constructoras: Abertis y Ferrovial

Las constructoras también han puestos sus ojos en Reino Unido en los últimos años. Y también han sufrido un importante varapalo en las bolsas durante este ‘viernes negro’. Ferrovial se ha dejado más de un 9%. Si se bucea en su negocio, tiene sentido: un 36% de su facturación de 2015 tuvo su origen en el país. Allí cuenta con 20.000 empleados (de los 75.000 con los que cerró el año). Controla infraestructuras destacadas como el aeropuerto londinense de Heathrow, donde es el primer accionista, u otros aeródromos regionales en Glasgow, Southampton y Aberdeen. A ello se suman contratos públicos como el del mantenimiento de autopistas y carreteras en el Sureste de Escocia durante seis años por más de 110 millones de euros.

La otra constructora que ha encajado un duro correctivo es Abertis (-6,3%) pese a que su dependencia hacia el mercado británico es muy inferior a la de hace tan sólo unos años. En 2013 vendió los aeropuertos de Cardiff y Belfast y su participación en el de Luton (Londres). Ahora cuenta con un negocio más centrado en los peajes. Como asegura la propia compañía, la presencia en Reino Unido se reforzó en 2014 con las nuevas oficinas de su división de tecnología de peajes en la ciudad de Leeds. Desde allí gestiona el nuevo sistema de uno de los principales accesos a la ciudad de Londres. Y mantiene su participación del 33% en RMG, titular de las concesión de dos autopistas de 74 kilómetros.

Fuentes de la compañía han asegurado que no esperan una fuerte “afectación económica”. Una de las razones es que no tienen necesidades de refinanciación a corto plazo (el gran mercado de la deuda está en la City británica). El otro, es la escasa repercusión del cambio de libra. “Al no tener prácticamente negocio allí no trabajamos con libras; nos podría afectar más el tipo de cambio de las monedas de los países de América Latina donde sí que tenemos participaciones de control en Brasil o Argentina”, han resaltado.

Telefónica, obligada a cambiar de planes

A Telefónica se le ha atragantado el Reino Unido y el ‘brexit’ ha sido la guinda. Los mercados la golpearon este viernes: su acción se depreció un 16% después de que trascendiera que no va a poder sacar a bolsa en las próximas semanas Telxius, su filial de infraestructuras, según adelantó la agencia Bloomberg. La compañía, sin embargo, asegura que “aún no hay ninguna decisión tomada”.

Su idea era colocar Telxius en unos días. Su negocio está valorado en hasta 6.000 millones de euros, lo que le iba a permitir dar un respiro a su deuda, que supera los 50.000 millones de euros. Por ahora no la va a sacar a bolsa por la volatilidad y porque es difícil prever cuándo volverá a la calma. Telxius se dedica a gestionar las torres de telecomunicaciones y la red de fibra submarina de Telefónica.

Tampoco saldrá a bolsa O2, su filial en el Reino Unido, que Telefónica no ha podido vender porque Bruselas no se lo ha permitido para evitar que el consumidor británico viera reducida su competencia. Sólo vendiendo esta compañía, la presidida por José María Álvarez-Pallete iba a conseguir 10.250 millones de libras. La compró en 2005 y, entonces, pagó por ella 17.700 millones de libras.

La ‘teleco’ acordó la venta de O2 al grupo hongkonés Hutchison en marzo de 2015 y desde entonces no ha ido informando de qué aportaba a sus cuentas porque la consideraba un “activo mantenido para la venta”. ¿Pero qué suponía para ella? Un año antes, en 2014, O2 contribuyó a su resultado operativo antes de amortizaciones con 1.744 millones de euros (ese mismo año el negocio en España alcanzó los 5.671 millones).

¿Y ahora qué? Toca esperar. Telefónica afirma que “mantiene todos sus objetivos para este año” porque sus operaciones “van bien”. El grupo aseguró este viernes a Europa Press que la estabilidad financiera de la compañía “está garantizada” y sus “líneas de crédito más que cubiertas” para los dos próximos ejercicios.

A Iberdrola e Inditex les toca adaptarse

Están en el Reino Unido y no tiene otra alternativa que adaptarse. Iberdrola e Inditex son dos gigantes del Ibex (la primera y la cuarta por capitalización) y ayer sufrieron un recorte en el parqué del 6,8% y del 10,2% respectivamente.

Pablo Isla, presidente de Inditex.

Pablo Isla, presidente de Inditex. Reuters

Iberdrola logró el pasado año en las islas un volumen de ingresos de cerca de 7.530 millones de euros. Y es clave en su estrategia a futuro. “Queremos asegurar a nuestros clientes que sus necesidades serán, como lo han sido siempre, nuestro principal objetivo y que ScottishPower continuará invirtiendo en las redes y las energías limpias necesarias para asegurar el suministro en el Reino Unido", aseguró el viernes el presidente de Iberdrola Ignacio Galán.

Su desembarco en Escocia fue clave. No en vano, fue su mayor adquisición. En 2007, pagó por ella 17.200 millones de euros. Allí tiene previsto invertir 8.400 millones de euros hasta 2020 para conseguir que el 25% de su beneficio bruto de explotación se genere en el Reino Unido en esa fecha.

Inditex, sin embargo, no valora el brexit. Sí lo hizo hace unos días su presidente, Pablo Isla. Recordó, durante la presentación de resultados de gigante textil que fue uno de los firmantes de la carta, enviada por 50 empresarios con intereses en las islas, para abogar por la permanencia. Una Europa sin el Reino Unido sería más débil”, recordó. En esa carta también estaban Galán y Álvarez Pallete. En el Reino Unido, Inditex tiene 106 tiendas, de las que 68 son ‘Zaras’. La multinacional no desvela en sus cuentas qué parte de sus ingresos se logran en las islas.