Desempleo

El número de parados baja de los 4 millones por primera vez desde agosto de 2010

El paro registrado vivió su mejor mes de mayo con un descenso de 119.768 parados, al tiempo que el número de cotizantes aumentó en 198.004 personas.

Operario de una obra en Madrid

Operario de una obra en Madrid Reuters

El paro registrado vuelve a caer de los 4 millones por primera vez desde agosto del año 2010. Según los datos publicados por el Ministerio de Empleo, en mayo salieron de la lista del desempleo 119.768 desempleados, lo que deja el número de parados en 3.891.403 personas.

Esta salida de casi 120.000 personas de las listas del paro de mayo supone el mayor descenso de la serie histórica en este mes y confirma el buen ritmo del mercado laboral en España. De hecho, es incluso mejor a la ya optimista previsión que manejaban los expertos, que estimaban una reducción del desempleo de 104.000 personas.

Los datos desestacionalizados también confirman el buen comportamiento del empleo, ya que eliminan los efectos del calendario y reproducen una serie homogénea que es comparable mes a mes. En concreto, el paro desestacionalizado cayó en 43.966 personas, lo que también supone el mejor mes de mayo de toda la serie histórica. Este indicador que permite las comparaciones mensuales muestra que de los últimos 37 meses, el paro se redujo en 36.

Por sectores económicos de procedencia de los trabajadores el paro registrado se reduce en todos ellos. En el sector servicios cae en 78.406 personas (un 2,95% menos que en el mes anterior), en construcción en 15.149 (un 3,57% menos), en agricultura en 12.060 (un 6,02% menos), y en industria en 9.477 (un 2,52% menos). Por último el colectivo sin empleo anterior desciende en 4.676 personas (un 1,33% menos). 

En mayo se registraron 1.748.449 contratos, un 11,1% más que en el mismo mes de 2015. De esta cantidad, 145.760 contratos, el equivalente al 8,34% del total, fueron de carácter indefinido, un 17% más que en mayo del año pasado.

El número de afiliaciones a la Seguridad Social confirma que los buenos datos de empleo no se deben a la salida de personas de la población activa, sino a la contratación. El número de afiliados aumentó en 198.004 personas, con lo que el número de cotizantes alcanza, de media, los 17.661.840 ocupados.

Desde el punto más bajo de la afiliación se han reincorporado 1.511.093 trabajadores, sin embargo, España todavía está muy lejos de volver a los años previos a la crisis. En el año 2008, antes del estallido de Lehman Brothers, el número de afiliados a la Seguridad Social llegó a superar los 19.300.000 cotizantes, 1.722.000 afiliados más de los que hay actualmente. Esto significa que todavía no se ha recorrido ni la mitad del camino para volver al punto previo a la crisis desde el punto más bajo para el empleo.

El punto negativo

A pesar de los buenos datos, en mayo se confirma una cierta desaceleración en el descenso interanual del número de parados que ya se anticipó en abril. En el último año han salido de las listas del paro 323.000 personas, mientras que el promedio de los 12 meses anteriores marcaba una salida de 354.000 desempleados.

La desaceleración también se aprecia en el número de altas a la Seguridad Social. Si se excluyen los datos del sector público y el agrario, la afiliación media aumentó por debajo de las 30.000 personas por segundo mes consecutivo (datos desestacionalizados). Estas cifras muestran una cierta ralentización del sector privado que podría responder a lo que ya viene advirtiendo el Gobierno y es que la actividad económica se seguirá frenando a lo largo del año.

La inercia de la economía

A pesar de todas las incertidumbres que había al inicio del año: China, deuda, emergentes, materias primas, parálisis política, y algunas otras más, la realidad es que la economía española ha conseguido mantener la inercia positiva en el inicio del año. Este buen ritmo se sostiene principalmente sobre dos pilares: el gasto de las Administraciones Públicas y el consumo privado, fomentado por el buen ritmo del empleo. El optimismo generado por estos primeros meses ha invitado a muchos ministros a anticipar que el PIB crecerá este año un 3% y no un 2,7% como había previsto el Gobierno en su Programa de Estabilidad remitido a Bruselas hace sólo unas semanas.

En abril ya se percibían los signos de la buena evolución del empleo. El número de afiliados a la Seguridad Social aumentó en 158.038 personas, lo que llevó al número de cotizantes a superar los 17,4 millones por primera vez desde el año 2011. Por su parte, el número de parados se redujo en el mes de abril en 83.599 personas, por encima incluso de las 81.700 personas que estimaba el consenso de analistas encuestados por Bloomberg.