Mariano Rajoy Brey

La legislatura de Rajoy: 2.584 euros por segundo en deuda pública nueva

En estos cuatro años de Gobierno, la deuda pública ha crecido un 43% (326.000 millones), hasta superar el billón de euros.

Rajoy, junto a Sánchez.

Rajoy, junto a Sánchez.

Pasará a la historia como el presidente que llevó al país por encima del billón de euros. La deuda del conjunto de las administraciones públicas subió 36.139 millones en el conjunto de 2015 y se situó en 1,069 billones de euros, lo que supone el 99% del PIB, según los últimos datos del Banco de España. Son tres décimas más de la estimación del Ministerio de Economía (98,7%) a partir de los datos de PIB del INE.

La escalada de la deuda pública española.

La escalada de la deuda pública española.

En los cuatro años de la última legislatura del Gobierno Rajoy, la deuda pública creció en 326.000 millones de euros, a razón de 223 millones diarios o 2.584 euros por segundo, es decir, el Estado y el resto de las administraciones no tuvieron suficiente con sus ingresos fiscales y recurrieron a ese extra de crédito para financiar el déficit público, que desde 2008 ha dinamitado los niveles de deuda en España.

Zapatero, en sólo cuatro años, duplicó el saldo deudor (+93%), hasta los 743.530 millones o a razón de 2.849 euros por segundo.

Pese a lo gigantesco de las cifras, no llegan a superar los 359.732 millones de incremento de la deuda registrados durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, que en sólo cuatro años duplicó el saldo deudor (+93%), hasta los 743.530 millones o a razón de 2.849 euros por segundo.

El grueso de la deuda en manos de las administraciones públicas se encuentra en valores a medio y largo plazo, que suponen más de dos tercios de la deuda total y explican la mayor parte del aumento del endeudamiento público en 2015. 

Según la previsión del Gobierno que rige en los últimos Presupuestos 2016, el Tesoro Público realizará en 2016 emisiones brutas de deuda por importe de 231.175 millones de euros, de los que al menos 40.000 millones serán emisiones netas que se sumarán a la mochila de la deuda pública española.

Para ello, el nuevo Gobierno necesitará el respaldo de los inversores extranjeros. Más de la mitad de los bonos y las letras españolas (un 53,3%) está en manos foráneas, mientras que hace un año se situaba en el entorno del 45%.