La historia se repite, aunque con distintos gobiernos. El Plan Oposit puesto en marcha por la Generalitat Valenciana no es que haya sido un éxito. Al menos en su primera convocatoria, en la que más de un tercio de las ayudas que se autorizaron inicialmente a jóvenes para preparar oposiciones han acabado cancelándose.
El Diari Oficial de la Generalitat Valenciana publicó este miércoles una resolución de la Conselleria de Hacienda y Administración Pública por la que se retira esta beca para preparar procesos selectivos al grupo A, la escala más alta de la administración, a un total de 50 estudiantes de los 298 que fueron beneficiarios.
Por otro lado, también se les reduce a 36 personas la cuantía que se les iba a conceder inicialmente.
Esto significa que, a la postre, recibirán esta subvención tan solo 248 personas. O dicho de otro modo: un total de 102 becas se quedarán sin conceder, dado que el programa estaba ideado para becar a 350 estudiantes.
Una situación que resulta anómala, ya que no suele ser habitual que las becas de estudios se queden sin otorgar, dado que es frecuente que exista mayor demanda que oferta.
Este plan de becas otorga 700 euros mensuales a estudiantes para sufragar los gastos que trae aparejada la preparación de oposiciones: no trabajar, la inversión en material didáctico y las clases de preparación a las que muchos acuden.
Para este ejercicio, el Consell había reservado 2,9 millones de euros. Sin embargo, 856.800 euros se quedarán en la caja de la Generalitat, dado que un centenar de esas ayudas han quedado sin beneficiar a nadie.
Facturas e incompatibilidades
Entre las principales causas por las que se ha acordado retirar la ayuda a medio centenar de opositores se encuentra haber incurrido en alguna de las causas de incompatibilidad que contemplaban las bases.
Estar recibiendo otro tipo de subvenciones para el mismo fin o prestar servicios remunerados a tiempo completo, es decir, trabajar, son algunas de ellas.
A 10 de ellos, sin embargo, se les retira por no haber justificado los gastos derivados de la preparación del proceso selectivo para el que estaban estudiando.
De hecho, este resultó ser en el pasado uno de los grandes problemas de este programa de becas. Las bases de la convocatoria fijan año tras año que entre la documentación requerida para poder cobrar, los beneficiarios deben aportar las facturas de sus academias o preparadores.
Como ha ocurrido en ediciones anteriores, muchos de estos opositores no han podido justificar que tenían un preparador —la mayoría, en este caso, relacionados con el mundo del Derecho y de la Justicia— porque muchos de ellos cobran sus clases en negro. Esto impide que sus alumnos puedan beneficiarse de estas subvenciones.
Igual que el Programa 500 de Bravo
Los problemas con los que se ha topado este programa de becas del Gobierno valenciano del PP -Plan Oposit- son prácticamente los mismos que con los que tropezó el Ejecutivo de Ximo Puig, con Gabriela Bravo al frente de la entonces Conselleria de Justicia y Función Pública.
El Consell del Botànic ideó en el seminario de Castalla-Biar de 2018 el denominado Programa 500, cuyo fin era dispensar ayudas de 500 euros mensuales a aquellos jóvenes que estuvieran preparando oposiciones para el ingreso en los cuerpos y escalas del grupo A de la Administración de la Generalitat.
En su primera convocatoria, sin embargo, el número total de becados estuvo muy lejos del objetivo: solo 92 personas lograron resultar beneficiarias en primera instancia, menos del 20% de las 500 ayudas que preveía conceder el Gobierno valenciano. Dos meses más tarde, la cifra se redujo a 56. Apenas el 11% de las becas reservadas.
Varias personas no aportaron la declaración responsable que especifica que se están preparando para estas oposiciones que deben presentar para percibir el dinero. El documento debía ser firmado por el opositor y por aquellas personas que le estuvieran preparando para la convocatoria pública de empleo.
Las fuentes de la administración consultadas por este diario explicaron en su momento que si estos preparadores se negaban a firmar unos justificantes o dispensar las facturas que beneficiarían a sus alumnos era probablemente porque cobraban sus clases en negro.
Con este escenario, la entonces consellera decidió suavizar los requisitos exigidos en la convocatoria. El principal cambio introducido afectaba precisamente a este punto que había impedido que muchos opositores accedan a estas ayudas.
En la normativa anterior se exigía que el opositor debía acreditar documentalmente que contaba "con la dirección de un centro especializado o una persona preparadora para orientar el proceso de preparación".
Para ello, la Administración consideraría como centro especializado aquel que fuera "reconocido como tal, previa solicitud de la persona interesada, mediante autorización expresa y motivada, por la dirección general competente en materia de función pública, a propuesta de la Subdirección General del Instituto Valenciano de Administración Pública (IVAP), y persona preparadora a aquella cuya idoneidad sea reconocida de igual modo".
El redactado nuevo que aprobó el Gobierno valenciano reducía toda esa carga burocrática y se limitaba a exigir que se contase "con la dirección de un centro especializado o una persona preparadora para orientar el proceso de preparación, o comenzar la preparación al inicio del período subvencionable determinado en cada convocatoria".
También se redujo la nota mínima media del expediente a un 7 sobre 10 y a un 2 en una escala del 1 al 4. También se redujo el número de becas a conceder. Sin embargo, todos los cambios no fueron suficientes para que el programa acabara naufragando.
Plantilla envejecida
Este tipo de programas se idearon para dar respuesta a la problemática derivada del envejecimiento del personal público (más del 60% tiene más de 50 años), así como la drástica reducción de la plantilla como consecuencia de las jubilaciones previstas.
También para reducir la tasa de personal temporal en la Generalitat, situada en más de un 50% en el caso de la Comunitat, y que Europa insta a reducir a un máximo de un 8%.
