El eclipse de este miércoles ha sido uno de los acontecimientos del año y ya de la década. Durante semanas, tanto instituciones como diferentes organismos alertaron de los peligros que tenía vislumbrar este fenómeno sin la protección adecuada.
Para todos aquellos que no siguieron al pie de la letra las recomendaciones y sienten dolor en los ojos y otros síntomas horas después de ver el eclipse, la farmacéutica Cande Almenar resalta la importancia de acudir a un especialista para verificar que la vista no ha sufrido daños.
"Aunque muchas personas recuperan parte de la visión con el paso de las semanas, en algunos casos pueden quedar secuelas permanentes", explica la vocal de Óptica y Audiometría del Micof.
En concreto, los síntomas más comunes son la visión borrosa, aparición de una mancha oscura en el centro del campo visual, percepción de un punto luminoso persistente, deformación de las imágenes o alteraciones en la percepción de los colores.
De hecho, con anterioridad al fenómeno, Almenar ya alertó de que "aunque el eclipse invite a mirar al cielo, nunca debe hacerse sin la protección adecuada".
"El daño en la retina puede producirse en muy poco tiempo y, en algunos casos, las lesiones pueden ser permanentes. La mejor forma de disfrutar de este espectáculo es hacerlo con total seguridad", detalló.
La exposición directa puede provocar una lesión conocida como maculopatía solar o retinopatía por eclipse, un daño que suele producirse sin dolor y cuyos síntomas, en muchas ocasiones, "no aparecen hasta varias horas después de la observación", explicaron desde el Micof.
"Bastan apenas unos segundos de observación directa del sol sin la protección adecuada para provocar lesiones irreversibles en la retina, incluso aunque el disco solar se encuentre parcialmente oculto por la luna", advirtieron.
Por todo ello, tanto Almenar como los organismos reafirman la importancia de acudir a un especialista en caso de notar molestia en la vista o alguno de los síntomas de los que alertan los expertos.
