Valencia
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No es lo mismo trabajar de electricista en Valencia que en otra provincia de España, pero todo dependerá del tipo de trabajo a realizar. Bien lo sabe Carlos.

"La primera hora siempre es más cara", advierte. El electricista valenciano detalla que un servicio con desplazamiento y la primera hora de trabajo suele situarse entre 50 € y 60 € + IVA, mientras que una avería urgente o una tarea más especializada alcanza un coste superior.

"No es igual cambiar un mecanismo que localizar una avería, realizar una instalación eléctrica, emitir un boletín eléctrico (CIE) o legalizar una instalación", explica.

Sobre el precio medio que él calcula, dice, "hay gente que cobra esa primera hora más cara, incluso más barata".

Además del tiempo de trabajo, el montante incluye las herramientas, el vehículo, los seguros, la formación, los impuestos, la garantía y la responsabilidad del instalador autorizado.

Sobre el servicio de urgencias, afirma que "hay algunos que meten unos cañazos flipantes". Carlos recuerda que una vez realizó una urgencia y le dijeron que cobraba "súper barato".

En los comentarios que recibió tras subir el vídeo a su perfil de TikTok, Albert, de Alicante, apunta percibir 55 euros la primera hora y, las siguientes, a 39.

Sin embargo, otro joven gana 37,50€/ hora por un servicio en Tarragona, e indica que en la primera hora siempre suma un plus de 20€ por el trayecto.

En la otra punta de España los precios varían. En Galicia, una comunidad con una población dispersa y muchos núcleos rurales, el desplazamiento tiene un peso importante.

Un usuario comenta que recibe un mínimo de 30 euros con el desplazamiento y que la primera hora la factura a 40 € con el IVA incluido.

Oficios como el de electricista, cada vez más cotizados por la falta de personal cualificado, registran ahora una demanda que supera con creces la oferta disponible.

De ello alerta Carlos en sus redes sociales: "Tener el carné de instalador no te convierte automáticamente en electricista".

"Hoy mucha gente se da de alta como autónomo, empieza a hacer instalaciones y nadie revisa realmente cómo trabaja. Y el problema no es una chapuza estética: estamos hablando de electricidad, de instalaciones que pueden poner en riesgo a personas, viviendas y negocios", avisa.

El valenciano dice haber visto trabajos hechos por gente con carné que, a su juicio, "son un peligro".

Se queja de que debería existir "más control, más prácticas reales y revisiones durante los primeros meses de actividad" porque, insiste, "una habilitación no garantiza que alguien sepa ejecutar una instalación eléctrica segura ni aplicar el REBT correctamente".