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Álvaro Gonzalvo (1999) alzó la vara de mando el pasado 17 de junio como nuevo alcalde de Moncada (Valencia). A sus 26 años es el primer edil más joven de toda la comarca de l'Horta; además de ser el primero en lograr la Alcaldía bajo las siglas de Compromís.

Tras el pacto de gobierno que alcanzó con el PSPV al inicio de la legislatura, en 2023, y que incluía el turno de mando, el hasta entonces portavoz de la coalición valencianista ha ejercido como vicealcalde y concejal de Comercio.

Pese a su juventud, Gonzalvo acumula ya una trayectoria política consolidada: tenía 19 años cuando se convirtió en concejal de la oposición en el Ayuntamiento de Moncada.

En una entrevista concedida a EL ESPAÑOL, señala que asume el cargo "con mucha responsabilidad" y con el compromiso de ponerse a trabajar para "intentar mejorar el pueblo", en el que actualmente residen 22.252 vecinos, según los últimos datos del Instituto Valenciano de Estadística.

A sí mismo se define como una persona bastante ambiciosa y perfeccionista. Cuando se marca una meta, explica, su objetivo es alcanzarla como sea posible, e insiste en que procura trabajar y gestionar las cosas de manera colectiva.

"Ya lo dije en mi discurso de investidura: quiero que las puertas del despacho estén abiertas, que no sea un obstáculo para los vecinos y vecinas de Moncada a la hora de encontrarme y comentarme las cosas", afirma.

Gonzalvo recuerda que empezó a militar en política a raíz de todo ese caldo de cultivo, "de recortes en educación, en políticas de juventud y de falta de oportunidades para las personas jóvenes", que había antes de que el Partido Popular abandonara las instituciones en 2015.

Todo ese clima le llevaría a significarse de la mano de Compromís. Para el nuevo alcalde de Moncada, la llegada del gobierno del Botànic supuso "aire fresco" y ganas de avanzar como sociedad valenciana.

Pero, sobre todo, dio el salto a nivel local en 2017, que es lo que siempre le ha movido, "el poder solucionar los problemas de tus vecinos, los que viven en tu calle y poder aportar al pueblo que te ha visto nacer y crecer"; y después se vinculó a Joves PV, donde participa activamente.

Álvaro Gonzalvo, alcalde de Moncada, en su despacho. Raquel Granell

Desde el partido, en 2019, se le propuso ser el número tres en la lista electoral municipal, y desde entonces ha seguido formando parte del proyecto.

Cada día, el dirigente acude al edificio consistorial a pie y reconoce que muchos de los trayectos se le hacen eternos, pero precisamente agradece que los vecinos le paren por la calle, tanto para poner en valor su trabajo como para "pegarle caña en las cuestiones a las que hay que dar caña".

¿Qué cree que puede aportar una mirada joven como la suya a un cargo como el de alcalde?

Por parte de los vecinos de Moncada siempre he recibido mucho cariño y mucho respeto. Nunca mi edad ha sido objeto de crítica o de ningún impedimento, sino al contrario, aplauden que esté ahí.

Siempre se ha puesto en valor la valentía de que las personas jóvenes, que estamos desarrollándonos profesionalmente y en nuestra vida, podamos hacer un parón para dedicarnos a la política institucional y, en este caso, a la política local.

Que podamos dedicarnos a mejorar el pueblo que nos ha visto crecer es algo que muchas veces se pone en valor, independientemente de la connotación negativa.

También es importante que las personas jóvenes formemos parte de las instituciones y que la perspectiva joven sobre cuestiones como la vivienda o las oportunidades laborales pueda estar en la agenda política.

Muchas veces la política se concibe de señores mayores. Hay que visibilizar que las personas jóvenes también estamos preparadas, estamos formadas y somos capaces de formar parte de gobiernos, de alcaldías y de la representación institucional.

En el momento en el que se convirtió en concejal de la oposición en el Ayuntamiento en 2019, ¿tenía claro que llegaría a este punto? ¿Cuál era su objetivo entonces y ahora, después de siete años?

En ese momento yo no me planteo ser candidato a la alcaldía, en 2023, pero sí que había una ambición transformadora: cuando uno se presenta a unas elecciones es porque quiere ganarlas. Y nosotros eso lo tenemos claro desde Compromís: si nos presentamos a las elecciones es para ganarlas, para tener una alcaldía que mejore nuestra ciudad, para trabajar en un modelo de ciudad amable y abierta. Esa ambición sana, evidentemente, siempre creo que es positiva.

Ser alcalde formaba parte de ese pacto PSPV-Compromís cuando se ganaron las elecciones, pero hasta ahora ha sido concejal de Comercio. ¿Qué iniciativas destacaría y cuáles cree que tendrían que haberse desarrollado y que no se han llevado a cabo?

La joya de la corona de las concejalías que hemos liderado ha sido el bono comercio. Durante estos tres años, esta iniciativa ha tenido un impacto de un millón y medio de euros en la economía local. Este año será el cuarto consecutivo, ha sido todo un éxito. Es lo que te piden los comerciantes. El comercio local está en una situación bastante crítica por toda la cuestión de la globalización y empresas como Amazon o AliExpress.

En el caso del parque comercial que actualmente está en fase de obras, no se han posicionado en contra. Ellos temen que, en futuras ampliaciones, puedan instalarse tiendas que compitan con ellos, pero en la zona comercial planificada por el momento no se han mostrado en contra.

Como vicealcalde también he coordinado muchas actuaciones a nivel de urbanismo. Por ejemplo, he trabajado codo a codo con otros departamentos para facilitar la llegada de la empresa americana Edwards Lifescience al polígono 3. Es importante que una ciudad como Moncada se esté desarrollando industrialmente y sea capaz de atraer empresas de valor añadido, empresas punteras, empresas tecnológicas...

Moncada quedaba muchas veces entre Paterna y Sagunto como referente empresarial, pero ya tiene tres polígonos industriales importantes; uno de ellos el que se está desarrollando. Han sido tres años de trabajo muy intensos en cuestiones transformadoras, y este año es para dar el último impulso.

¿Cuáles son sus prioridades para hacer de Moncada una ciudad mejor?

Es cierto que Moncada ha sufrido durante algunos años cierta dejadez en aspectos como la limpieza y aspectos del día a día, que al final es lo que interesa a los vecinos y vecinas, más que los grandes proyectos.

Mis esfuerzos se van a centrar en eso. La misma semana de asumir la alcaldía pusimos en marcha un plan de baldeo. La limpieza es muy importante en nuestra ciudad. Ya estamos ejecutando un plan de asfaltado de 16 calles, de 1,5 millones de euros, el más grande de la historia de Moncada.

Tampoco podemos olvidar que Moncada es una ciudad muy grande, que tiene barrios muy importantes como Masias, el barrio de Benagéber, el barrio del Pilar, las Torres o el barrio de Los Dolores. Creo mucho en la política de las pequeñas cosas, pero también creo que Moncada debe mirar al futuro con ambición.

Anuncié recientemente que vamos a convocar la mesa de trabajo del auditorio que merece el municipio. Es una anomalía que una ciudad de casi 22.500 habitantes no tenga un auditorio, no solo para las bandas de música, sino para todas las representaciones artísticas. Me gustaría acabar este año con un proyecto que podamos enseñar a la ciudadanía y decir: 'Esto es lo que vamos a trabajar en los próximos años'.

Lo primero que necesitamos es un estudio de la ubicación, técnico. Una vez lo tengamos, ya con ese documento podemos ir a la Conselleria, a la Diputación y decir: 'Este es el proyecto y esto es lo que queremos hacer realidad, y necesitamos colaboración'. Al final para un ayuntamiento es un gasto muy importante. Nosotros vamos a buscar todas las vías de financiación que podamos para hacerlo realidad.

También asume la concejalía de Fallas. ¿Por qué esta área en concreto?

Creo mucho en una fiesta que es capaz de vertebrar una ciudad tan importante como es Moncada. Hablamos de que hay nueve comisiones y de que hay muchos vecinos y vecinas que participan en esta fiesta tan arraigada y tan valenciana.

Pienso que es importante que el Ayuntamiento también esté al lado de una representación artística tan importante y tan valiosa como son las Fallas. Además de tener a la presidencia de la Junta Local Fallera quiero trabajar codo con codo con la Junta local y con los presidentes de las fallas para seguir haciendo grande esta fiesta, que creo que es muy relevante.

Apenas lleva tres semanas en el cargo. ¿Cómo valora este tiempo al frente del Ayuntamiento de Moncada?

Han sido días muy intensos, de muchas reuniones. Se te pasa el día volando porque estás constantemente reunido e intentando sacar proyectos adelante. Pero la verdad es que lo valoramos muy positivamente. La acogida ha sido muy positiva, tanto por parte de los trabajadores municipales como por parte de la gente, de los vecinos y vecinas, y sobre todo veo muchas ganas de empezar a trabajar, de avanzar.

Estábamos en una situación de parálisis, y creo que este cambio de alcaldía va a suponer ese impulso y ese avance que necesitaba Moncada. Han sido días muy intensos de planificar todo lo que nos va a venir en estos meses. Al final un año es muy poco tiempo y tienes que ir a tope.

La cuenta atrás para las elecciones ya ha comenzado. ¿Dónde tiene puesto el foco de cara a esta cita tan relevante en el calendario, que puede cambiar por completo el escenario político municipal?

Creo que vivimos en momentos tan convulsos y tan complicados que muchas veces es fácil caer en toda esa vorágine política. Yo quiero alejarme de eso. Quiero que sea un año de trabajo, un año de gestión, un año de faena para mejorar la ciudad.

Mi prioridad es Moncada y trabajar por la ciudad. Las elecciones vendrán, evidentemente; las municipales serán el 23 de mayo de 2027, sí o sí. Esas no se adelantan ni se retrasan, y ahí la ciudadanía tendrá que decidir si quiere una ciudad que está en marcha y que está avanzando, o si apuesta por otros modelos de la oposición que no plantean una alternativa de ciudad.

Yo ahora mismo tengo el foco centrado en la gestión, y lo que vendrá después ya vendrá.

¿Cómo se dirigiría ahora mismo a un moncadense que no está satisfecho con lo que se ha hecho durante esta legislatura?

Le diría que confíe, que vamos a poner en marcha esta ciudad. Siempre lo he dicho: Moncada es un diamante en bruto, y muchas veces está más reconocida por residentes de fuera que por los propios moncadenses.

Hay que creerse que Moncada es una ciudad habitable, con oportunidades para las personas jóvenes, sin que tengan que irse por los altos precios del alquiler y de la compra de vivienda. Juntos podemos hacer grandes cosas y desde el Ayuntamiento ya estamos poniéndonos a trabajar para darle un impulso.

La vivienda es una de las asignaturas pendientes, en un contexto en el que cada vez resulta más difícil vivir, comprar o incluso alquilar para los vecinos. ¿Cómo afrontar este reto?

Es un reto muy complicado, porque a nivel municipal tenemos competencias muy limitadas. Aquí hemos hecho cosas para facilitarlo; por ejemplo, hay promociones de vivienda que se están poniendo en marcha después de muchos años sin ninguna grúa en la zona.

También hemos limitado la construcción de residencias y la conversión de bajos comerciales en pisos, que al final eran infraviviendas, para no comprometer todo ese patrimonio comercial que da sentido a lo que es un pueblo y un municipio como Moncada.

Álvaro Gonzalvo, alcalde de Moncada. Raquel Granell

Las competencias realmente son autonómicas, y lo que le pido a la Generalitat Valenciana es que tenga una política de vivienda que a día de hoy no tiene. Aquí, especialmente, la Generalitat tiene 55 viviendas de su propiedad en la calle José Miguel Sánchez Ruiz. Nos hemos reunido con la Conselleria para intentar rehabilitarlas, reformarlas y hacer que formen parte del parque público de vivienda y a día de hoy no sabemos nada. Está totalmente paralizado.

También nos hemos adherido al plan Vive de la Generalitat Valenciana, y tampoco tenemos respuesta. Como ya anuncié en el discurso de investidura y en muchas otras declaraciones, vamos a pedir al Gobierno valenciano que declare Moncada como zona tensionada, como ya han pedido muchos otros municipios de la comarca.

Creo que la situación es de emergencia habitacional. No es por ser alarmista, pero es una ciudad que tiene una casuística muy especial, no solo por el efecto metropolitano, sino también por el efecto de una universidad privada que genera que muchas viviendas estén ocupadas por estudiantes.

Nos encontramos en una situación en la que personas jóvenes tienen que irse de su propia ciudad, de la ciudad en la que han nacido y crecido, porque los precios del alquiler están imposibles. Y creo que esta es una situación de emergencia. No solo los ayuntamientos, porque las competencias son muy limitadas, tenemos que actuar, sino que la Generalitat Valenciana y también el Gobierno del Estado nos tienen que echar una mano. Y eso es lo que me voy a dejar la piel: reclamar a las instituciones lo que merece Moncada.

¿Cómo cree que ha cambiado Moncada desde que entró al consistorio?

Probablemente sea una ciudad con una crisis de vivienda mayor; una ciudad que no ha sabido establecer un modelo a largo plazo; una ciudad que está intentando encontrarse.

Moncada forma parte del área metropolitana de Valencia con todo lo que eso comporta, y tiene una influencia muy importante de una universidad privada. Pero, al final, es un municipio que se resiste a entrar en esa despersonalización que muchas veces ocurre en las ciudades.

Frente a esa despersonalización, frente a esa globalización que muchas veces padecen y nos afecta a las ciudades, creo que Moncada ha sabido conservar la esencia de pueblo, ese carácter especial que tiene nuestra ciudad: que sus tradiciones sigan vivas, que cuando lleguen las fiestas patronales se pueda salir a la calle y saludar a los vecinos y vecinas. Y eso es lo más bonito.

Es algo que todos los políticos que acaben pasando por aquí, por el despacho de alcalde, tienen que tener en cuenta: que Moncada y sus tradiciones y raíces no se tienen que perder nunca.

¿Cómo visualizas Moncada dentro de cinco o diez años?

Como una ciudad puntera, moderna, referente y amable con las personas que la habitan, pero que conserva sus raíces y tradiciones. La veo con un auditorio, con un polígono desarrollado, donde todos los barrios sean barrios de primera y donde todos tengan cubiertos los servicios básicos.

La veo como una ciudad referente a nivel comarcal, que creo que es muy importante. Muchas veces no nos creemos lo grande que es nuestra ciudad y lo importante que es.