El Ministerio de Educación se reúne este miércoles con los sindicatos docentes para avanzar en el decreto que reducirá las ratios en las escuelas infantiles de 0 a 3 años y el número de alumnos por aula en los ciclos de Formación Profesional (FP). El departamento propone, sin embargo, retrasar hasta el curso 2029-2030 la aplicación de la ratio máxima de 15 estudiantes por clase en FP Básica.
Educación retoma así la mesa de negociación para presentar el real decreto definitivo que propondrá al Consejo de Ministros. La norma modificará el decreto que regula los criterios y requisitos mínimos de los centros que imparten segundo ciclo de Infantil, Primaria y Secundaria y mejorará las ratios de 0 a 3 años, Bachillerato y Formación Profesional.
La norma no necesita ser tramitada por el Parlamento y, una vez publicada en el BOE, el Gobierno dispondrá de un plazo de seis meses para su modificación.
Según el último borrador del decreto, al que ha tenido acceso EFE, el Ministerio propone reducir el número de alumnos de FP de grado básico a un máximo de 15 por docente, frente a los 20 actuales. Este límite deberá haberse alcanzado en el curso 2029-2030, un año después de lo previsto inicialmente.
Para los grados medio y superior de FP, el texto fija un máximo de 25 alumnos por profesor para el curso 2028-2029. También contempla reducir a 30 alumnos el máximo en Bachillerato, frente a los 35 actuales: el límite se aplicaría en primero en el curso 2029-2030 y, al curso siguiente, en segundo.
En Educación Infantil, establece un máximo de cuatro bebés por educadora en las aulas de menores de un año, seis en las de uno a dos años y ocho en las clases de dos a tres años. La implantación será progresiva a partir del próximo curso, 2027-2028, y hasta 2029-2030.
Para el segundo ciclo de Infantil, de tres a seis años, establece un máximo de 20 alumnos, frente a los 25 actuales, también mediante una aplicación progresiva.
El decreto, que recoge además la reducción de ratios en Primaria y Secundaria, regula los espacios de los centros y las escuelas infantiles. Establece que deberán existir "espacios necesarios para impartir los apoyos al alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo".
Los centros que impartan el primer ciclo de Educación Infantil deberán contar con un mínimo de tres unidades y un aula por cada una de ellas, con una superficie adecuada al número de plazas autorizadas y, en todo caso, un mínimo de dos metros cuadrados por puesto escolar.
Las aulas destinadas a menores de dos años dispondrán de zonas diferenciadas para el descanso y la higiene. Los centros deberán tener además una sala polivalente de 30 metros cuadrados, que podrá utilizarse como comedor, y un patio de juegos con una superficie mínima de 75 metros cuadrados.
En el segundo ciclo de Infantil, los requisitos son similares, aunque el patio de juegos deberá tener una superficie mínima de 150 metros cuadrados por cada seis unidades o fracción. En caso de que se escolaricen alumnos de otras etapas educativas, deberá establecerse un horario de uso diferenciado.
La norma contempla también las particularidades del ámbito rural. Los centros de Infantil y Primaria que atiendan a poblaciones con especiales características sociodemográficas o escolares quedarán exceptuados de los requisitos relativos al número de unidades con las que deben contar.
"Para estos centros se entenderá por unidad escolar la agrupación de alumnos atendidos conjunta y simultáneamente por un profesor de manera ordinaria, independientemente del nivel al que pertenezcan", recoge la propuesta.
Por último, el decreto aborda los riesgos climáticos en los centros educativos e incorpora un nuevo artículo sobre atención a la salud, protección y bienestar. Todos los centros, "en el marco de su autonomía organizativa, deberán disponer procedimientos específicos de actuación para su activación ante fenómenos de temperaturas extremas o riesgos climáticos".
