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Las claves

La brecha de género entre los chicos y las chicas de España de 15 y 16 años sigue creciendo. Ellos, como viene siendo habitual, obtienen mejores resultados en Matemáticas. Ellas, en Lectura.

Es una constante que ya se observó en el Informe PISA 2022, pero ahora, en 2025, la diferencia ha aumentado, sobre todo en Matemáticas.

En PISA 2022, los alumnos aventajaban a las alumnas por 10,1 puntos. En PISA 2025, la diferencia a favor de los chicos aumentó a 14 puntos (464 puntos los chicos frente a 450 las chicas).

Esto se debe, según explican María Inés Núñez-Peña y Macarena Suárez-Pellicioni, investigadoras de la Universidad de Barcelona, a que "las mujeres presentan mayores puntajes de ansiedad matemática en todos los grupos evaluados".

Esto, dice la OCDE, ocurre desde que son niñas y es una cuestión que los sistemas educativos deberían ayudar a revertir.

En Lectura, sin embargo, el caso es el contrario. Son los chicos los que han puntuado peor y la brecha de género también aumenta. En este caso, en favor de las jóvenes.

Aunque la variación ha sido mínima, la brecha ha crecido un punto en España entre 2022 y 2025.

En PISA 2022, las alumnas superaban a los alumnos por 25 puntos. En PISA 2025, la ventaja femenina ha subido un punto hasta situarse en los 26. Esto ocurre a nivel global.

De acuerdo con Francesca Borgonovi, profesora en la Universidad de Londres y ex analista sénior de Políticas de la OCDE, ellas leen más por placer y ellos tienen "falta de motivación, un vocabulario más débil y un menor compromiso con la lectura".

En Ciencia, por su parte, la brecha de género en España ya no existe. En PISA 2022, los chicos mantenían una ligera ventaja de 5 puntos. En PISA 2025, la diferencia ha quedado diluida por completo al registrarse una paridad absoluta, situándose ambos en 477 puntos de media.

España en relación con el mundo

El patrón que se observa en nuestro país no es una excepción aislada, sino una tendencia firme. España refleja casi como un espejo lo que sucede en la mayoría de los países que participan en el Informe PISA 2025.

A nivel internacional, los datos reflejan una clara ventaja de las alumnas a la hora de comprender textos. También ratifican la superioridad numérica de los alumnos cuando se enfrentan a problemas numéricos.

Si analizamos los números detallados por los expertos, vemos que la brecha matemática española supera ligeramente al promedio internacional. Aquí la diferencia es de 14 puntos para ellos, frente a 13 de la OCDE.

En el bloque formado por la Unión Europea, esta misma ventaja masculina en Matemáticas se queda en 12 puntos. España tiene, por tanto, más trabajo que realizar para conseguir la plena equidad académica real.

El desequilibrio lastra el talento femenino en un área vital para desarrollar carreras científicas, tecnológicas, ingenierías y matemáticas. Las empresas cotizadas buscan constantemente perfiles técnicos y las estudiantes se van quedando atrás sin motivo.

Por otro lado, la ventaja femenina española obtenida en Lectura es ligeramente inferior a la cifra global internacional. Ellas sacan 26 puntos de ventaja a los chicos, pero la OCDE marca unos 30 puntos de diferencia.

En el caso de los miembros de la Unión Europea, la distancia lectora sube hasta 31 puntos en favor femenino. Las alumnas españolas leen mejor que sus compañeros, pero la distancia no es tan amplia.

Ciencia, la competencia central evaluada este año, hay igualdad de género. Al igual que en España la diferencia desaparece, el promedio de la OCDE apenas muestra alteraciones.

En las aulas internacionales se registra sólo un punto a favor de las chicas en materia de Ciencia aplicada. Las cifras europeas se acercan mucho, anotando dos mínimos puntos de diferencia hacia las jóvenes estudiantes.

Una caída global de resultados

Más allá del análisis pormenorizado entre chicos y chicas, el gran titular que deja PISA para España resulta verdaderamente demoledor. Nuestro país jamás había registrado resultados tan nefastos en las tres asignaturas clave.

La calificación media española ha bajado estrepitosamente en Lectura desde que se tomaron los anteriores registros oficiales del organismo. Pasamos de alcanzar 474 puntos en el año 2022 a los bajísimos 451 puntos actuales.

El fuerte descenso que muestran los datos de Matemáticas también es histórico e igualmente preocupante para las finanzas futuras nacionales. La nota media ha caído desde los 473 puntos hasta lograr unos insuficientes 457.

Finalmente, en Ciencia, la prolongada caída iniciada hace una década no se frena. Si antes teníamos 485 puntos, ahora los alumnos españoles han bajado su rendimiento hasta 477.

Este retroceso sostenido aleja peligrosamente a la juventud de España de la senda marcada por los países europeos más desarrollados.