G.L.
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Las claves

El Salvador ha obtenido un resultado tan sorprendente como prometedor en su intento de transformar uno de los sistemas educativos más rezagados de América Latina.

Los alumnos participantes en un programa piloto desarrollado en 171 escuelas públicas consiguieron un rendimiento comparable con los promedios de Alemania y Suecia en lectura, matemáticas y ciencias.

Los centros llevaban algo más de un año aplicando el proyecto cuando fueron evaluados, en junio de 2026, mediante PISA for Schools. El Banco Mundial valoró positivamente los resultados.

El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, los presentó como una muestra del potencial de una reforma que combina tutores de inteligencia artificial, formación docente, tecnología y nuevos métodos pedagógicos.

Sin embargo, el propio organismo internacional advierte de que los datos no representan todavía al conjunto del sistema educativo ni permiten atribuir el rendimiento exclusivamente a la IA.

Punto de partida

El Salvador llegó a PISA 2022 con uno de los niveles educativos más bajos de la región. Obtuvo 343 puntos en matemáticas, 365 en lectura y 373 en ciencias.

Además, el 89% de los estudiantes salvadoreños evaluados no alcanzó el nivel básico de competencia matemática. Entre los países de la OCDE, esa proporción fue del 31%.

El Banco Mundial calculó también que el 69% de los niños de diez años sufría pobreza de aprendizaje en 2024. Es decir, no podía leer y comprender adecuadamente un texto sencillo.

Frente a este escenario, 171 escuelas se incorporaron al Proyecto de Modernización del Sistema Educativo. En la evaluación internacional participaron 1.198 alumnos de esos centros.

Los estudiantes obtuvieron resultados superiores al promedio nacional salvadoreño y comparables con las medias alcanzadas por Alemania y Suecia en PISA 2022.

"Estos son los resultados de nuestro plan piloto, que incluye tutores con inteligencia artificial y que está en 171 escuelas públicas desde hace poco más de un año", celebró Bukele.

IA en las aulas

El programa no se limita a introducir ordenadores o herramientas digitales. Incluye sesiones basadas en la ciencia del aprendizaje, nuevos materiales y acompañamiento continuo para profesores y directores.

También incorpora medidas destinadas a los alumnos rezagados, plataformas digitales, conectividad y una evaluación permanente de la evolución de los estudiantes.

La inteligencia artificial funciona como una herramienta de apoyo adaptada al ritmo de cada niño. Puede proponer ejercicios, repetir explicaciones, resolver dudas y ofrecer correcciones inmediatas.

El objetivo es acercar a la escuela pública una atención más individualizada, difícil de proporcionar para un profesor responsable de veinte o treinta alumnos al mismo tiempo.

La iniciativa se enmarca también en el acuerdo anunciado en diciembre de 2025 entre el Gobierno salvadoreño y xAI, la empresa de Elon Musk.

La compañía prevé desplegar Grok, su asistente de inteligencia artificial, en más de 5.000 escuelas públicas durante dos años, aunque no ha comunicado el coste del proyecto.

Resultados provisionales

Los datos conocidos presentan varias limitaciones. Las 171 escuelas no fueron seleccionadas aleatoriamente y, por tanto, no constituyen una muestra representativa de todos los centros salvadoreños.

Tampoco se han difundido mediciones anteriores equivalentes de esas mismas escuelas. Esto impide determinar cuánto mejoraron exactamente durante el año de aplicación del programa.

La evaluación acredita el nivel alcanzado actualmente, pero no permite aislar el efecto de cada elemento: la IA, la formación docente, los materiales, la conectividad o el seguimiento.

El propio Banco Mundial reclamó prudencia. "Estos resultados aún no corresponden a todo el sistema educativo, pero muestran un inmenso potencial", señaló el organismo.

Bukele asegura que el proyecto ya se ha extendido a más de 1.000 escuelas y que llegará a todos los centros públicos del país durante los próximos 18 meses.

Ese será el verdadero examen de la reforma: comprobar si una experiencia aplicada inicialmente en 171 colegios puede ampliarse sin perder calidad ni eficacia.

Por ahora, el denominado "milagro" no demuestra que todo el sistema salvadoreño haya alcanzado el nivel de Alemania o Suecia. Sí muestra que una parte de su escuela pública puede obtener resultados muy superiores a los que permitía anticipar el punto de partida.