El Ministerio de Derechos Sociales ha ampliado a 7 millones las ayudas a estudiantes con discapacidad a través del Programa Reina Letizia, con cuantías de hasta 10.000 euros por persona destinadas a asegurar los apoyos necesarios para su proyecto formativo en condiciones de igualdad.
En esta nueva edición, el programa estará dotado con 5,2 millones de euros y se ha previsto una dotación adicional de 1,8 millones con cargo a los presupuestos prorrogados de 2023, según recoge el Boletín Oficial del Estado (BOE) este lunes.
Las ayudas se dirigen a sufragar los gastos que hayan tenido las personas con discapacidad en su desarrollo formativo en el curso 2025-2026 y pueden solicitarse hasta el 23 de julio.
Estas subvenciones tienen como objetivo que la discapacidad no determine la trayectoria educativa y formativa de nadie.
En este sentido, el ministro Pablo Bustinduy ha destacado que el programa "busca que ninguna persona con discapacidad vea limitados sus derechos y oportunidades".
"Un Gobierno no puede permanecer impasible ante las desigualdades o la discriminación, y tiene la responsabilidad de actuar para corregirlas y garantizar la plena participación de toda la ciudadanía", ha aseverado.
El programa está dirigido a personas con discapacidad que cursen Bachillerato, Formación Profesional, enseñanzas artísticas, enseñanzas deportivas, estudios de idiomas, cursos de preparación para las pruebas de acceso a FP y enseñanzas impartidas por las universidades, cursos impartidos por organizaciones sociales y preparación de oposiciones para el acceso al empleo público.
Estas ayudas permitirán disponer de asistentes personales o personal de apoyo, intérpretes de lengua de signos, guías intérpretes para personas sordociegas o productos de apoyo necesarios para la mejora educativa de las personas con discapacidad.
Además, las subvenciones cubrirán servicios de fisioterapia, logopedia y otros refuerzos educativos o de autonomía, imprescindibles para que las personas con discapacidad tengan un desarrollo formativo más saludable y que atienda a sus necesidades terapéuticas.
La convocatoria favorecerá el acceso de grupos con mayores dificultades, como las mujeres con discapacidad —especialmente las víctimas de violencia machista—, las que viven en entornos rurales, con capacidad intelectual límite, con grandes necesidades de apoyo, personas con trastorno del espectro del autismo y afectadas por polio o síndrome pospolio.
