El listado definitivo de 'Los Top 100 Lujos' de Magas: los perfumes más aclamados
Elegir el momento y la manera de ponerse una fragancia es un gesto íntimo, tan personal como la propia preferencia del aroma. Este listado recoge una selección de firmas que representa la máxima expresión de la dedicación.
Los ‘Top 100 Lujos’ ocupan un lugar muy especial en la segunda edición del Bookazine de Magas, concebido como un homenaje al talento y a la excelencia. La sección es una cuidada recopilación de propuestas exclusivas que encarnan el savoir-faire y sirven como pretexto para ensalzar a todos aquellos que sienten la dedicación como forma de vida.
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Este listado se divide en diez categorías, cada una compuesta por otros diez ítems y experiencias: moda, joyería, relojería, belleza, perfumes, decoración, gastronomía, viajes, innovación y libros.
Top 100 Lujos Perfumes
1. Alegría de vivir
Un perfume que albergue optimismo y alegría de vivir. Ese fue el objetivo de la firma cuando creó sus fragancias Aqua Allegoria: elaboradas con ingredientes que han sido cuidadosamente escogidos de la naturaleza.
Divididas en tres gamas, en 2024 la marca lanzó Absolus Allegoria, aromas que despliegan sensuales estelas cargadas de misterio, inspiradas en los contrastes del paisaje bajo la luz de la luna. Esta colección es, sin duda, la más intensa de todas.
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Elaboradas con una alta concentración, son composiciones sensuales, ricas y opulentas. Delphine Jelk, directora de creación de perfumes de Guerlain, se ha inspirado en el fenómeno del eclipse lunar y en ese mágico momento en el que el satélite adquiere un vibrante color rojo para elaborar Ambre Samar. Se trata de una esencia de acordes ambarinos y matices cálidos, gracias a las notas de incienso y ámbar gris.
La vainilla unida a la miel aporta un toque meloso y es un guiño a la abeja, símbolo de la marca. Un juego de luces y sombras, cuyo resultado es un perfume intenso y sensual.
2. El perfume de las 400 flores
El sueño de todo perfumista es, quizás, la libertad creativa. Portrait of a Lady, de Frederic Malle, es un anhelo hecho realidad para Dominique Ropion, nariz de la fragancia y conocido como ‘El maestro de las flores’.
Lanzado en 2010, este perfume redefinió la familia de los Chipre, transformando la estructura tradicional de rosa y pachulí desde dentro hacia fuera. En su núcleo, dos opulentas rosas turcas —una esencia y un absoluto— se despliegan sobre la piel en una concentración sin precedentes; indecente podría decirse.
Se necesitan 400 unidades para un solo frasco de 100 ml. Emerge potente, acentuada por las notas de frambuesa y grosella negra, envuelta en la calidez del pachulí. Si el objetivo de una fragancia es ser reconocida, Portrait of a Lady lo cumple con creces.
Su olor resulta inconfundible y, sin necesidad de anuncios o embajadores famosos, ha cautivado a personalidades de lo más variopintas: de Madonna a Catherine Deneuve, pasando por David Beckham y Val Garland. Su envase, lacado en rojo, es tan poderoso, atractivo y sensual como su jugo.
3. Frescura inesperada
Celebrar la belleza de la imperfección. En una era en la que los filtros se imponen y los cuerpos cincelados conviven con escenarios perfectos en Instagram, Loewe pone el foco en lo imperfecto.
Cada frasco de sus nuevos perfumes, Loewe Crafted Collection, es una especie de escultura única. Una oda a la singularidad del cristal, con burbujas resultantes de la fluidez del propio proceso de creación; en contraste de un tapón cilíndrico rotundo y perfecto en granito blanco. Un trío de fragancias protagonizadas por tres ingredientes: la vainilla, el oud y el iris.
Bittersweet Oud es un perfume místico y espiritual como su componente estrella: el oud ancestral, cuya profundidad es amplificada con la acidez de la naranja amarga y la calidez del sándalo. ¿El resultado? Un delicado juego de contrastes entre la intensidad terrosa y la frescura inesperada.
4. Dulce que no empalaga
The Burberry Goddess Parfum es la más intensa de las tres fragancias de la saga. En la salida, un acorde vibrante de frambuesa resulta dulce, aunque no empalagoso, y está equilibrado por la esencia aromática de lavanda.
El corazón del perfume es pura sensualidad y su seña de identidad. Un trío de vainillas: infusionada, caviar y absoluta o, lo que es lo mismo, puro delirio para los amantes de los aromas gourmand.
En el fondo, un sorprendente toque de ante suave que aporta calidez. “Quise amplificar el poder y la sensualidad del acorde de vainillas”, explica la perfumista Amandine Clerc-Marie. Y añade: “Esta fragancia habla de transformación y de la energía femenina que habita en cada mujer. Es un tributo a la diosa interior de cada una de ellas, celebrando su fuerza, su elegancia y su magnetismo”.
El frasco, decorado con el medallón característico de la casa italiana, es de vidrio color bronce y está inspirado en un atardecer.
5. Orquídea nocturna
La oscuridad hecha fragancia. Para los amantes de lo gótico, de la serie Miércoles de Netflix o simplemente del buen gusto. Tom Ford dobla la apuesta de su icónico Black Orchid, best seller de la marca nacida en 2006, duplicando la cantidad de orquídea negra, ingrediente protagonista de la saga.
¿El resultado? Black Orchid Reserve. En palabras de su perfumista, Yann Vasnier: “Esto amplificó la rica y elegante esencia floral de seducción feroz de la nota. Es impactante”. A esa especie se suma ahora la exótica orquídea fantasma, de la que solo existen 1.500 ejemplares en el mundo, situados entre Florida y Cuba.
Florece de noche y únicamente puede ser polinizada por una variedad de polilla nocturna. Su original nombre se debe a la silueta espectral que dibujan sus pétalos nacarados cuando el viento los mueve. Su acorde fue capturado extrayendo la esencia del espacio aéreo.
Una dosis incrementada de ylang-ylang aporta luz al perfume; su corazón floral está salpicado de pimienta timut; y el haba tonka otorga esa nota tostada y ennegrecida que queda en un segundo plano, al igual que la combinación de trufa, terrenal y elegante. El toque amaderado corre a cargo del pachulí y las notas ambarinas.
6. Aroma ‘feeling good’
¿Los perfumes son momentos o los momentos son perfumes? En una callejuela angosta del barrio neoyorquino de Brooklyn, un cartel de neón sirve de guía y reclamo en la oscuridad de la noche. Jazz Club reza el luminoso, que invita a entrar tanto como la melodía que suena de fondo: Feeling good, de Nina Simone.
Y sí, ‘me siento bien’. Sus sillones de cuero rojo, el humo que contribuye al misterio y la clandestinidad del lugar, el crujir crepitante de la madera… Y el saxofón de fondo.
Jazz Club, Maison Margiela Paris es una fragancia amaderada y oriental, al tiempo que dulce y fascinante. Su partitura arranca con las notas chispeantes de la pimienta rosa, los cítricos y el nerolí. En el corazón, una ‘copa’ de ron con naranja y naranja amarga con un toque de salvia.
La base tiene un alma balsámica: styrax, vainilla, haba tonka, vetiver y hojas de tabaco. Una melodía de cuero y licor. “¡Qué increíble presencia tienen estos clubes de Nueva York! Crisoles de fragancias masculinas, tan estimulantes como el aroma de los puros, el cuero, el whisky y el ron...”, podría pensar la perfumista Aliénor Massenet.
7. El olor de una antigua librería
En pleno barrio madrileño de Las Salesas se encuentra ABANUC, un templo para los amantes del mundo beauty y del buen gusto.
La tienda ocupa un espacio que une historia, diseño y belleza. Situada en lo que era una antigua librería jurídica, aún conserva la estructura de madera original que da carácter, calidez y encanto al lugar, hoy convertido en un rincón de referencia para los apasionados de la perfumería y la cosmética nicho.
Fundada en 2017 por Pedro Ros y Guillermo Jiménez, sus creadores han trabajado mucho para crear un universo donde descubrir exquisitas fragancias y marcas de autor en un entorno cuidado al más mínimo detalle.
Alberga más de 20 firmas internacionales, entre las que sobresalen Diptyque, Augustinus Bader, Susanne Kaufmann, Byredo -en la imagen-, Floraïku o Liquides Imaginaires. Además, próximamente inaugurarán una cabina de tratamiento para el cuidado de la piel, que cerrará el círculo y completará una experiencia beauty 360º.
8. Melena en las nubes
En 1921, Gabrielle Chanel acude a Ernest Beaux para la creación de “un perfume de mujer con olor a mujer”, intenso y original.
El nariz le propone una composición visionaria que apela a una utilización inédita de los aldehídos, algo inusual en la época. Mademoiselle selecciona la versión número 5 de las fragancias presentadas y decide conservar este sencillo número como nombre.
El aroma innovador, así como su icónico frasco, son ya historia de la perfumería. Amado por muchos, hasta quienes creen que el Nº5 no es ‘su aroma’ saben reconocer en él la perfección. Quizás estas personas encuentren en Nº5 Chanel Le Parfum Cheveux un aliado indiscutible.
Enriquecido con un activo de rosa y jazmín, la fragancia capilar difunde unas notas sutiles y aporta al cabello un aspecto brillante y una textura sedosa. Y es que no hay gesto más femenino que el de pulverizar una nube de perfume sobre la melena. Un ritual sensual y único que también enamorará a las incondicionales del original.
9. La rosa de la buena suerte
Monsieur Christian Dior amaba la naturaleza. Por eso, en su casa de Les Rhumbs, en Granville, había jardines repletos de rosas. Esas que inspiraron la silueta que cobró vida en el primer desfile de la Maison en 1947. El mismo año en el que lanzó su primer perfume, Miss Dior, que casualmente también estaba protagonizado por esta flor.
Ahora, Francis Kurkdjian, director de creación de perfumes de la firma, aúna la pasión del creador por ella y su carácter supersticioso en una fragancia: Rose Star, de la Collection Privée.
El 18 de abril de 1946, el diseñador paseaba por París cuando tropezó con una estrella metálica de cinco puntas. Lo interpretó como una señal del destino que confirmaba su decisión de abrir una casa de alta costura con su propio nombre.
Esa figura representa las cinco facetas de la rosa que alberga el perfume: una cítrica cercana a la piel del limón; una segunda de notas afrutadas (lichi, pera, frambuesa); la especiada con pimienta de Sichuan; la cuarta, más aterciopelada; y por último, la faceta melosa y sensual con acordes que prolongan su estela.
10. Elegancia británica
La primera tienda en España de la marca británica de perfumes Boutique Penhaligon’s es sencillamente como una se imagina.
Situada en pleno corazón de L’Eixample de Barcelona, el espacio aúna modernidad y tradición con interiores elegantes y toques del distintivo William’s Green, el color característico de la marca, sinónimo de elegancia inglesa y del placer por las fragancias.
Un establecimiento donde los amantes de Penhaligon’s encontrarán todas las líneas de perfumes: Portraits, British Tales, Trade Routes y Potions & Remedies, además de las colecciones para el hogar, para el baño y para el cuidado corporal.
Entre los servicios personalizados que ofrecen, destaca la caracterización del perfume: una experiencia guiada por los expertos de la firma que consiste en un viaje aromático para encontrar el aroma que te distingue y representa. Y, por si esto fuera poco, para los más detallistas, la boutique pone a la disposición de sus clientes un servicio de grabado en una selección de fragancias.