El mes de septiembre ha supuesto un giro en la evolución de la pandemia, tras un verano caótico por el brusco e inesperado repunte de casos, pese a los avances de la vacunación.

En el conjunto del mundo, tal y como señala el Gráfico 1, la tercera ola parece remitir y, aunque aún no ha concluido, muchos expertos señalan que está será la última ola de la pandemia a escala planetaria.

El supuesto está basado en que el proceso de vacunación seguirá ampliándose, la eficacia de las dosis, incluso a aquellos vacunados hace más de 6 meses, se va a mantener, los jóvenes no vacunados se inmunizarán de forma natural, al contagiarse sin graves consecuencias para su salud o para el sistema sanitario, y no habrá nuevas variantes que hagan cambiar la tendencia a la baja de la pandemia. Un escenario basado en supuestos algo optimistas, pero que ha sido “comprado” por buena parte de los países occidentales, que optaron por el modelo de convivir con el virus”.

En el otro extremo del mundo, Asia Oriental y Oceanía, los países exitosos con su estrategia de “Covid cero” son ahora los más vulnerables, por tener un nivel de inmunización natural muy bajo, pues no ha habido infectados, y descansar todo su esfuerzo en la vacunación y en seguir manteniendo los controles de fronteras y los confinamientos parciales ante cualquier brote.

Por ello, será difícil que recuperen la normalidad previa a la pandemia a corto plazo, al menos en lo que se refiere a viajes de turismo y negocio en ambas direcciones. Los distintos modelos adoptados para combatir el Covid19 han desembocado en una situación totalmente asimétrica entre diferentes regiones del mundo. Pero también hay asimetrías dentro de cada región.

La IA mundial 

Como acostumbro hacer en estos informes mensuales, recojo en la Tabla 1 la selección habitual, de países y regiones del mundo, asignando el color rojo a aquellos que han empeorado con respecto al mes de agosto, en verde a los que han mejorado y en negro a los que se han mantenido estables.

Visualmente ya se ve que el color verde vuelve a dominar la tabla, lo que es consistente con la mejoría de la tercera ola mundial que mencionaba con anterioridad. Pero tampoco es el momento de lanzar las campanas. El total de casos en septiembre ha superado los 16 millones, a una media de más de medio millón de nuevos casos al día. Aunque ello supone una caída de 4 millones con respecto a agosto, seguimos por encima del mes de julio, un mes malo, y no digamos de junio.

A decir verdad, dentro de septiembre hay que considerar dos mitades diferentes. En la primera se registraron casi 9 millones de casos, en la segunda poco más de 7 millones. Eso es consistente con un descenso notable a lo largo de la curva.

Por regiones del mundo, la que más ha mejorado ha sido Latinoamérica, gracias a un comportamiento espectacular de países como Argentina y Colombia, que han dividido por 3 los casos de agosto. Brasil, México y Chile también han mejorado significativamente, en torno a un 25-40%.

EEUU ha frenado la escalada que le llevó a tener 4,4 millones de casos en agosto, pero ha registrado 4,2 millones en septiembre, su segundo peor mes de la pandemia, y más de la cuarta parte de todos los casos mundiales.

India también ha mejorado, en casi un 20%, y se sitúa por debajo del millón de casos por primera vez desde febrero. Difícil olvidar las duras imágenes de este país en el mes de mayo, cuando registraba la mitad de todos los casos del mundo.

En septiembre los casos de India no han llegado al 6% del total mundial. En el resto de Asia, Japón parece que ha vuelto a recuperar el control perdido durante los JJ.OO., y ha recortado sus nuevas infecciones a la mitad.

Rusia ha mejorado un poco (-10%), pero Turquía ha vuelto a empeorar (+16%). China sigue controlando la situación, pese a los casos importados, pero otros países exitosos como Corea del Sur y no digamos Vietnam, han empeorado significativamente. Este último país es llamativo. De ser uno de los modelos de éxito dentro del “Covid cero” (no olvidemos que no tuvo ningún muerto hasta julio de 2020 y, un año más tarde, apenas registraba, en el acumulado, 81 personas fallecidas, pese a tener casi 100 millones de habitantes) ha pasado a tener más de 600.000 casos y 19.000 muertes este verano.

Mantener las fronteras férreamente cerradas, una de las claves del modelo, ha resultado insostenible durante tanto tiempo y el virus se ha colado con fuerza. Sin embargo, en las última semanas parece que está empezando a salir de lo que es su “primera ola“.

En Oceanía se ha producido una fractura entre los dos países de la OCDE más representativos de la estrategia “Covid cero”. Mientras que Nueva Zelanda mantiene un férreo control tanto de fronteras como lo de los brotes internos, Australia tiró la toalla en lo que se refiere a las fronteras y, de tener un promedio de 350 casos al mes en el último año, ha pasado a más de 51.000 casos sólo en septiembre.

El balance de septiembre en Europa

La Tabla 1 recoge que el número de casos en el conjunto de Europa, excluyendo Rusia y Turquía, apenas ha descendido un 8% en septiembre: 3,2 millones de nuevos casos frente a 3,5 millones del mes anterior. Ello no quiere decir que haya habido estabilidad en todos los países.

Por el contrario, las disparidades han aumentado, pese a unos niveles de vacunación parecidos salvo alguna excepción, y a una relativa relajación en los controles de los movimientos de viajeros entre los países europeos, fundamentalmente por carretera.

En el gráfico 2 presento el mapa más reciente de la incidencia acumulada a 14 días en las regiones de la UE. Llama la atención que, incluso dentro de un mismo país, hay niveles de incidencia muy dispares. No es el caso de España, donde ha habido bastante convergencia entre las CC.AA. a la hora de descender por la quinta ola, siguiendo la media nacional, algo que no ocurrió en olas anteriores.

Volviendo al esquema nacional, en el gráfico 3 presento la evolución de la pandemia durante el mes de septiembre en los cinco países más grandes de Europa, acompañada de una tabla explicativa.

El Reino Unido decidió relajar las medidas de control, excepto las fronteras, y optó por el “modelo sueco”: una vez vacunada la población de riesgo, dejar que se contagien los jóvenes, si así lo desean, dado que, según los partidarios de este modelo, no ponen en riesgo su vida ni la capacidad del sistema nacional de salud. Reino Unido ha tenido más de un millón de nuevos infectados en septiembre, superando la cifra de agosto.

Se ha convertido en el cuarto país del mundo con más casos, cerca de 8 millones, de los cuales, 3 millones han tenido lugar este verano. En el ranking europeo de septiembre, a una distancia considerable se ha situado Alemania, con casi 300.000 nuevos contagios y casi duplicando la cifra de agosto.

Ser el segundo peor país de los cinco grandes europeos no ha sido muy habitual para Alemania. De hecho, sólo había ocurrido en otro mes en toda la pandemia: el pasado abril.

Francia, pese a tener un número de casos en septiembre parecido al de Alemania, los ha reducido a menos de la mitad en este mes. Pese a ello, ha alcanzado en septiembre los 7 millones de infectados, consolidándose como el 7º peor país del mundo, y el segundo de Europa, tras el Reino Unido (UK).

Italia y España han sido este mes los mejores de los cinco grandes europeos, algo tampoco muy habitual. Italia apenas ha reducido un 30% sus casos de agosto, mientras que España, el mejor de los cinco, los ha dividido casi por 4. Podemos decir sin exagerar que en septiembre España ha sido, junto con Argentina, uno de los países del mundo que mejor desempeño han tenido en la pandemia. Pese a ello, se acerca a los 5 millones de casos y ha afianzado su tercer puesto en el ranking europeo, tras UK y Francia, y el décimo del mundo, en estrecha competición con Colombia.

El caso de España

España, como decíamos antes, ha sido el país europeo que más ha mejorado en septiembre. Los escenarios que planteaba hace un mes en estas mismas páginas se han cumplido casi con exactitud (véase gráfico 4), y se ha completado la 5ª ola con un descenso asimétrico (casi el doble de lento que la subida).

El mes de septiembre se ha cerrado con una incidencia a 14 días (IA14) de 59, el más bajo desde el 31/7 de 2020. Algo parecido ha ocurrido con la incidencia a 7 días, que alcanzó 26 a final de mes.

Los escenarios a un mes son de una cierta estabilidad. En el escenario pesimista la IA14 bajaría hasta 50 y luego repuntaría suavemente en la segunda mitad de octubre. En el escenario optimista continuaría bajando hasta llegar a 40 a finales de mes.

Volver a ver incidencias de 7-8, como ocurrió tras la 1ª ola en junio de 2020, no va a ser fácil. Ello requeriría registrar 230-280 casos al día, frente a los 2.200 promedio diarios de la última semana de septiembre.

La favorable evolución de la incidencia en septiembre no puede hacernos olvidar el triste balance de fallecimientos, que han seguido siendo demasiados, tal y como recoge la Tabla 2.

Fallecidos por Covid19 en España

En lo que se refiere a vacunación, en el mes de septiembre se ha confirmado, incluso agudizado, el freno al ritmo de vacunación iniciado en agosto. Frente a lo que se decía, no se trataba de un problema asociado a los desplazamientos por las vacaciones, sino de algo más estructural.

Tal y como recoge la Tabla 3, en septiembre se ha administrado en media un número de dosis diarias semejante al del mes de marzo, y eso que la primera parte de septiembre no fue tan mal. Supone la mitad de lo administrado en agosto y casi la cuarta parte de lo administrado en junio-julio.

Vacunación

Pese a este frenazo, seguimos siendo el 4º país, dentro del conjunto de los que tienen más de un millón de habitantes, en porcentaje de la población con al menos una dosis administrada. Pero ello no debe hacernos dormir en los laureles.

Con datos de final de mes, todavía tenemos a 4,5 millones de españoles mayores de 12 años sin haber recibido ni una sola dosis. El grueso del desfase está en el tramo de edad 30-39, con 1,4 millones, seguidos de los tramos 20-29 y 40-49, con un millón cada uno. Mientras no se complete al menos una parte de este grupo poblacional, será difícil dar por concluida la pandemia.

Una salida ordenada de la pandemia requería seguir una agenda parecida a la que señalaba hace un mes y que reproduzco a continuación.

Asignaturas pendientes para septiembre

1. La principal, que es global, es cómo abordar simultáneamente el fin de la pandemia en todo el planeta. Ello requiere una política que sea común, coordinada y realista y que combine la vacunación masiva con medidas de control, donde el certificado de vacunación debe jugar un papel para limitar los movimientos tanto entre países como para actos masivos dentro de cada país.

2. Se deben abaratar y generalizar los tests para evitar repuntes como el de la 5ª ola. La vacunación ha quedado demostrada que es condición necesaria pero no suficiente para acabar con la pandemia.

3. Hay que reactivar los mecanismos de rastreo, una vez la incidencia baje de 100 y, en particular, revisar de forma crítica la aplicación Radar-Covid.

4. Tras cumplir, con un cierto retraso, el objetivo del 70% de la población, se deben fijar nuevos objetivos. Si hemos sido un país de éxito internacional (somos ya el 4º país del mundo, dentro de las naciones con más de un millón de habitantes, en porcentaje de la población con al menos una dosis) ha sido gracias a tener unos objetivos claros y transparentes, fácilmente comprobables. Fijarse un nuevo porcentaje de población (80-90%) sin fecha determinada no puede considerarse un objetivo.

5. Si el nivel de vacunación no retoma una cierta velocidad de crucero para cumplir el objetivo, habrá que preguntarse los motivos. Achacar todo al “veraneo” puede no ser realista. Y habrá que considerar, en una primera fase, campañas de información y concienciación. Y, si estas fracasan, plantearse medidas más coercitivas, como la prohibición de asistir a medios de transporte público, actos masivos o centros educativos a los que opten por no vacunarse. Una decisión difícil y polémica, que habrá que tomar probablemente.

6. Hay que plantearse los acontecimientos masivos de forma coherente. No tiene sentido permitir la asistencia a los estadios de futbol o corridas de toros y mantener el modelo híbrido (online y presencial) en las universidades.

7. Se debe tomar una decisión sobre la 3ª vacuna y sobre la vacunación de los menores de 12 años. Probablemente sea más eficiente dedicar todas esas dosis a vacunar a la población de África y otros países en vías de desarrollo rezagados en el proceso de inmunización.

De esta lista sólo parece haberse cumplido el punto 6, y en las universidades volveremos a una presencialidad 100% a mediados de octubre. El resto de los temas no se ha abordado.

España no puede permitirse una sexta ola, ya que hemos sido junto con Irán, el único país que ha sufrido 5 olas. Nuestra economía necesita recuperar ya la normalidad, incluyendo el turismo internacional. Y el conjunto de los países europeos debe coordinarse para abordar una salida de la crisis que sea ordenada y lo más simétrica posible.

Miguel Sebastián

Universidad Complutense e ICAE