La historia de Farmasierra comenzó en 1996. En aquel año, Pfizer decidió racionalizar sus plantas de producción y fue entonces cuando Tomás Olleros, presidente de la farmacéutica española, apostó por adquirir las instalaciones de San Sebastián de los Reyes. Nació entonces Farmasierra.

El pasado año, la compañía cumplió 25 años. Un tiempo en el que ha pasado de tener 35 trabajadores a 180 y ha llevado a cabo dos ampliaciones de la planta. Para la última de ellas se ha destinado una inversión de tres millones de euros, con el objetivo de ampliar sus áreas de I+D, producción y salud.

La primera de estas ampliaciones culminó en 2007. "Vimos que necesitábamos más capacidad para fabricar y competir a nivel internacional", explicó Olleros en un reciente encuentro con los medios para conmemorar el 25 aniversario.

Tomás Olleros, presidente de Farmasierra.

Y el objetivo de ser una farmacéutica competitiva a nivel internacional se cumplió. "Ahora fabricamos para más de 60 países. Tenemos distribución propia y a terceros", continuó el presidente y fundador de la compañía española.

En España, comercializa directamente sus propios productos, aunque también tiene licencia a nivel mundial. Una gama que pronto se ampliará, tal y como adelantó Olleros. "En 2022 lanzaremos nuevos productos. En este mismo mes pondremos en el mercado la vitamina B12 (1 mg) en cápsulas".

La planta

Las instalaciones están organizadas en tres áreas: semisólidos, sólidos y área de líquidos. "Hay un flujo lineal desde la recepción de las materias primas hasta su envasado y empaquetado", indicó Olleros.

En cuanto al área de producción, Farmasierra ha hecho adquisiciones recientes. Entre ellas destacan un nuevo mezclador de 3.000 litros, con el que ha aumentado su capacidad de mezclado y que permitirá ampliar la oferta de la compañía a nivel mundial.

Un momento durante la visita a las instalaciones de Farmasierra.

Además, la compañía ha incorporado una nueva máquina de compresión de alta producción (250.000 comprimidos por hora) y una máquina de llenado en cápsulas (150.000 cápsulas por hora).

También se ha creado una nueva área de control de calidad microbiológica para asumir el incremento de producción de formas farmacéuticas con probióticos.

Retos

A lo largo de su historia, Farmasierra ha enfrentado numerosos retos. Al inicio de su andadura, el primero fue el de actualizar toda la tecnología con el objetivo de conseguir clientes. "Teníamos que dar un salto importante en calidad", dijo Olleros.

Además de la tecnología, Farmasierra también se embarcó en el viaje hacia la digitalización. Junto a ello, las ampliaciones de la planta "para estar en el mercado internacional", continuó. 

También la pandemia. La irrupción de la Covid-19 ha supuesto un reto para la farmacéutica española. "Faltaban materias primas", reconoció su presidente. Y la situación no ha mejorado mucho. "Los transportes son más caros. Hay una verdadera competencia para conseguir contenedores", añadió.

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