AstraZeneca repite la jugada. La tensión entre la Comisión Europea y la farmacéutica alcanzaba un nuevo hito con la publicación del contrato por parte de la Unión Europea. Durante el debate, la fórmula "los mejores esfuerzos posibles" a la hora de entregar dosis suscitó interpretaciones diversas en cada una de las partes. Ahora se ha vuelto a abrir la discusión en Reino Unido, ya que AstraZeneca incluyó la misma afirmación en el contrato firmado con las autoridades británicas, dejando en el aire la entrega acordada.

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En esta ocasión, los funcionarios británicos se han negado a dar a conocer el acuerdo suscrito con la farmacéutica, según informa la cadena CNN, y a "dar detalles sobre los suministros de vacunas del país" alegando "razones de seguridad"

El medio elevó una solicitud al Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial, que obtuvo como respuesta un enlace a un contrato de 52 páginas en el que se omitían "detalles sobre la cantidad de dosis que se entregarán al Reino Unido" así como las fechas de entrega. 

La Administración defiende que el documento es público desde el 26 de noviembre, aunque desde la cadena aseguran que es complicado acceder al mismo "sin utilizar términos de búsqueda precisos", por lo que, concluyen, "parece haber pasado desapercibido".

Esta opacidad de los contratos recuerda a la incertidumbre experimentada antes de que la Comisión Europea optase por hacer público el contrato con AstraZeneca, que mediante un documento con varios fragmentos tachados, rechazaba la excusa del laboratorio para no cumplir con los plazos de entrega acordados. 

Conflicto de prioridades

Entonces, el presidente ejecutivo del laboratorio, Pascal Soriot, mantenía que el acuerdo "no era un compromiso contractual, sino un mejor esfuerzo". Una fórmula muy similar a la que se encuentra en el contrato firmado con Reino Unido. Sin embargo, el documento recoge el compromiso suscrito por AstraZeneca por notificar al Departamento de Negocios, Energía y Estrategia Industrial, al menos 30 días antes de cada entrega, con un cronograma "firme y final". 

Sin embargo, la polémica se centra ahora en las prioridades a la hora de hacer frente a los compromisos firmados. Este fue precisamente uno de los motivos principales que esgrimió la Unión Europea para dar a conocer el contrato.

La obligación firmada con la UE

De hecho, el documento que la Comisión Europea daba a conocer era claro: el compromiso de la farmacéutica por llevar a cabo su mejor esfuerzo productivo se refería tanto a las plantas situadas en la Unión Europea, como también las dos ubicadas en Reino Unido, así como otras que puedan estar ubicadas fuera de los Estados miembros

En este sentido, AstraZeneca se comprometía a priorizar el suministro de vacunas a Europa. Los denominados "mejores esfuerzos" harían referencia entonces al periodo previo a la aprobación de la vacuna. Una vez la farmacéutica ha recibido el visto bueno, la compañía quedaba obligada a cumplir con los términos acordados.

Cabe recordar que en el caso concreto de Reino Unido, AstraZeneca recibió el aprobado de las autoridades sanitarias antes del visto bueno de la Agencia Europea del Medicamento (EMA, por sus siglas en inglés).  

Esto es relevante, ya que según recoge la CNN, Soriot afirmó que la compañía había acordado suministrar dosis a Reino Unido antes que a otros mercados argumentando que era "bastante justo", pues la Administración británica había alcanzado un acuerdo con AstraZeneca antes que la Comisión Europea. Algo que entraría en colisión con la fecha del contrato, que data del 28 de agosto, justo un día después del firmado con la Unión Europea.